www.ivanaraujo.com

Acabo de terminar la web de Iván Araújo, mi amigo, mi gran amigo, pintor y grabador que de esto de Internet no entiende nada ni quiere entender.

Y cada día lo entiendo (a él) más. No perder el tiempo en cuestiones como Facebook, emails, etc, hace que pueda centrarse en lo que sí que entiende y sí que hace bien, que es su obra plástica, sus pinturas, grabados, monotipos, sus talleres de grabado, su desarrollo como artista que se hace a sí mismo a cada paso de sus obras, con tesón, con sudor, transpiración al 99%…

Mientras, me ha decidido pagar la web (que un refrito de otras hechas y arreglada para la ocasión) con obra suya, y me hace rememorar a Picasso y Duchamp, sus relaciones, sus pagos en obra, la riqueza que acumuló el segundo que apenas hacía otras propias y, desde luego, poco comercializables, pero que se entregaba, parece ser, en ayudar con diversas gestiones extra-artísticas a sus amigos pintores, como el primero.

Compararme con Duchamp siempre ha sido uno de mis más anhelados deseos, no con Picasso, pero cada cual elige cómo quiere ser… y yo querría ser Duchampiano… Marcel-Duchampiano, claro. Quizá no esté tan cerca como quiero pensar, pero acercándome, y se lo debo, en parte, a mi querido Iván.

Para hacer esta web, como comentaba entre paréntesis, ha sido fácil, reutilizando algunos recursos que ya había usado en la mía, como la estructura en frames, o parte de las hojas de estilo, o la presentación de fotografías usando la librería highslide.js; pero también he tenido que hacer algunas cosas más «periféricas» como cambiar el tamaño de los archivos masivamente, cambiar nombres, crear index.html automáticamente…. para lo que he desarrollado algunos scripts como el siguiente:

#!/bin/bash

# DEFINICION de VARIABLES
let contador=0

while read line
do

    resto=`expr $contador % 4`
    if [ $resto -eq 0 ]
    then
    echo -e "\n \n"
    fi
    # echo -e $(printf "%02d" "$contador")
    numfile=`echo -e $(printf "%02d" "$contador")`
    echo -e "

    \n< a id=\"thumb1\" href=\"img$numfile.jpg\" class=\"highslide\" onclick=\"return hs.expand(this, { slideshowGroup: 1 }) \">"
    echo -e "\"Imagen\""
    titulo=$line
    echo -e "

    $titulo

    "
    echo -e "

    \n"

    # echo "Título: $titulo";

let contador=$contador+1;
done < listado.txt

Y es que me encanta programar para que programe para mí un programa… hacer algo que haga me gusta más que hacer directamente… quizá por eso me interesan tanto los talleres de escritura o performance… saber que ayudo a crear, más que crear en sí mismo es una forma interesante y diferida de creación, y no puedo evitar disfrutarla sobremanera.

También usé otros recursos como integrar un blog de wordpress, para que pueda mantenerlo él mismo y actualizar parcialmente el contenido de la web, o vincular las novedades a álbumes web de google/picassa, que podrá modificar el mismo Iván sin mi ayuda. Esto ya lo había usado también en algunas webs como la de Carmendelarosa.com o la de Espacio El Manantial (cuando la hice yo).

Como condiciones de trabajo, las habituales: usar herramientas extremadamente simples, como el VI, así como software de código abierto (GIMP, gThumb, pyRenamer) todo sobre Linux, con ftp client: Filezilla. Hosting: www.justhost.com.

Ahora, a disfrutar de la web y espero que Iván le guste tanto como me gusta a mí y le resulte fácil de mantener.

Pánico tras el 12.04

El otro día entré en pánico:

Mi pie se descompuso.

Fue el viernes
día
27
de abril.

Y eso que el 27 es 3^3
o tres al cubo
y el número de letras del alfabeto.
(Uno de mis números preferidos)

Pero mi pie no podía apoyarse en el suelo
mi pie derecho
así que tenía que levantarme pisando con el pie izquierdo
y la mala suerte hizo sucumbir mi portátil
en una actualización inacabada
que dejó el ubuntu 12.04
a medio camino entre un sistema usable
y un sistema desagradable.

¿Quién me manda actualizar tan rápido
sabiendo que hay que ser
en esto
conservador?

Cansado de Unity
decidí que era un buen momento
para
(ya que tenía que estar en reposo
durante todo el puente del primero de mayo)
instalar Linux Mint.

¿Qué tenía que hacer para ello?
1.- Convertir una partición de primaria a extendida
aunque luego vi que no era necesario, que ya estaba hecho.
2.- Instalar Mint en el espacio disponible que siempre tengo
en mis discos duros, en mi casa, en mis armarios, en mi corazón…
3.- Copiar /home/giusseppe de la partición con ubuntu (12.04)
al nuevo sistema instalado.
4.- Verificar que los discos de NTFS eran, de nuevo, accesibles
y de paso instalar GParted para dominar el mundo
de mi disco duro
5.- Instalar y configurar los programas que utilizo que vienen a ser
Thunderbird, Firefox, Midori
OpenJDK, FreeMind (para mis lenguas…)
VirtualBox, Skype, Spotify, Shotwell, VLC
DropBox, UbuntuOne (para Mint, que también hay)
GrubConfigurator
Filezilla, JDownloader (quizá Tucan)
y las fonts y los codecs que puedan no venir con el sistema.
K3B, Audacity, Wammu, z7, Samba, UnetBoot, Multisystem, PDF-Reader…
6.- Verificar el correcto funcionamiento de las conexiones
HDMI, Audio interno, y otras pantallas.
7.- Ejecutar el script para llevar a cabo las sincronizaciones programadas
que programé.
8.- Cuando todo estuviera acabado
en el ubuntu 12.04, librarme del maldito Unity
instalando un entorno más simpático
como KDE o Enlightment.

Pero todo quedó en nada
porque conseguí arreglar la decadente actualización al 12.04
y no me apetecía perder mi tiempo
siguiendo un número considerable de pasos
que me dejarían
más o menos
igual que ahora
pero más verde, más mint…

No lo lamento
y lo único que queda
de ese momento de pánico
es algo de temor a hacerme
más daño en el pie
o más daño en otras partes de mi cuerpo
y acabar sintiendo
lástima de mí mismo
sabiendo
que no tengo en mi cuerpo
espacio reservado
para poder instalar otro sistema operativo
instalar unos cuantos programas
rearrancar
y comenzar a vivir otra vez.

Por eso, por eso…
la vida es tan valiosa
tan insustituible
tan preciosa
como no lo será nunca ningún diamante
que son duros y para siempre
y fríos
y transparentes
cristalinas estructuras de carbono presurizado.

Por eso, por eso
hay que vivirla intensamente,
porque las actualizaciones
no nos llegan de fuera
de un repositorio estable
sino de nuestras propias entrañas
a las que quiero adjetivar y no sé cómo.

Por eso, por eso
las conexiones que establece este sistema
efímero y frágil
deben ser tan cuidadas
como bonsais en el desierto
y las interfaces de usuario están abiertas
o muertas.

Por eso, por eso…

por eso…

por eso.

El pánico es mortal.

(=vital)

Orgía de herramientas

La llave inglesa le sorbe la fuerza al
destornillador
bajo la manta de un
cable de alta tensión
eléctrica
por encima de una impresora
imprecisa
que hace las veces de lecho
concupiscente
al que se asoma un auricular
in
alámbrico
unido a una base
FM
con una enhiesta
antena
terminada en una punta un poquito más sensible
de lo normal
redondeada
recordando
no poco
un prepucio mirón
como la web-cam
de tres patas
que está castigada de cara a la pared.

El pendrive, aislado,
piensa en el suicidio.

Cables

Alrededor de mis manos hay varios cables
negros
y uno azul
y uno plateado
que conectan la corriente de mi portátil
y los discos duros externos
que utilizo para almacenar
datos y datos
de cosas sin las que por supuesto
que podría vivir
pero que quiero tener cerca
accesibles
a la distancia de un cable negro
que rodea mi entorno
hasta hacerme sentir
parte integrante de ese panorama
cableado
cabreado
que necesita estar
permanentemente
conectado
a la corriente eléctrica
para alimentarse
nutrirse
de electrones locos
que llegan en manadas
al borde de mi tacto
donde se unen en un extraño y silencioso
orgasmo de conexión
con una piara de electrones
que mi piel transmite a la parte más interna de mis cinco capas
tocándome
el corazón
el cerebro
y haciéndome escribir este texto
que habla de ellos
en un lugar en el que ellos habitan
como si fuese su reino
negro
y plateado.

Mi cerebro es un reino vasallo
que paga los impuestos
impuestos
por ejércitos de partículas elementales
que nunca
debieron ser consideradas
despreciables.

Infravaloramos
al enemigo.

bip
beep
bip
bip
0
1
1
0
1
0
0
0

De la privacidad y otras paranoias

El sábado estuve hablando con una amiga de Carmen sobre lo expuestos que estamos a la vulneración de privacidad en Internet. Especialmente, ella estaba preocupada por Facebook y la facilidad que supone que existe de que la información puesta allí acabe por ser expuesta.

Está claro que no puedo por menos que darle totalmente la razón. Hace tiempo que he hablado de esto de FaceBook y la Intimidad y soy más que consciente de la falta de privacidad que supone tener una cuenta abierta de Facebook… pero…

Si llevamos al extremo la paranoia de la privacidad, podemos llegar a la conclusión de que en la era de la información, es imposible sostener la intimidad más allá de lo que creamos. Necesitamos, de algún modo, ser capaces de meter la cabeza en la tierra (o en la red) y olvidarnos de que nos pueden estar y, de hecho, nos están vigilando. También escribí al respecto en un artículo sobre la Ley SOPA, la criptografía, y otras cuestiones que sería interesante tener en conocimiento, pero, aún así, sería imposible (como fue con PGP) mantener durante mucho tiempo la libertad y el control de mi propia privacidad en Internet.

Internet es un lugar público. Es lo básico. Cualquier intento por hacerlo no público resulta complejo por no decir inútil. Existen posiciones más o menos radicales que luego vulneran las libertades de otros muchos en aras de la seguridad… pero es que la seguridad y la libertad son casi palabras contrapuestas, son caras de una moneda que ha de convivir constantemente pero que sacrifica constantemente la una por la otra.

Hace unos días he llegado a la conclusión de que este ordenador lo uso solo yo y, por primera vez en mi vida, he quitado la clave de acceso para poder acceder al mismo. En realidad, era bastante ridículo porque casi todo lo importante lo almaceno en mi disco externo, que podría ser visto sin contraseña. Tenía la opción de cifrar el contenido de manera que no cualquiera pueda acceder a él, pero entonces yo me vería obligado a saber que la solución de cifrado era fiable y confiable, que iba a ser mantenida más allá de un tiempo que puedo imaginar… o sea, que sacrifiqué la seguridad por la usabilidad.

Hay otros ámbitos de seguridad como es la copia de seguridad que no implican esta restricción, pero que resultan ser de difícil gestión en cuanto a lo que privacidad se refiere. A medida que vayamos yendo a modelos de Internet en la Nube (que siempre lo fue, aunque no lo supieran muchos), nos encontraremos con ese paradigma entre depositar mi información en local o en remoto y, de este modo, confiando en el responsable del almacén.

Algunos (y me incluyo) usamos en algún momento megaupload para este fin, con el consabido problema derivado de almacenar qué. Y las responsabilidades que, un gobierno de un país concreto, decidió tomar unilateralmente en un servidor de ámbito global.

Quizá este será el próximo gran reto de la nube: siendo un espacio de empresas con objetivos internacionales, estar sometidas a las restricciones nacionales. Este conflicto país-globalización no está en absoluto resuelto y los primeros síntomas de que esto es un problema no acaban más que de empezar.

Véase, por ejemplo, la decisión de Blogspot de tener dominios por país, así que ahora un blog está asociado a España o a Francia o a… aunque tenga contribuyentes de los distintos países… lo cual es algo bastante absurdo e insostenible… pero bueno, intentan resolver un problema irresoluble…

Claro que yo puedo (y todos) tener un hosting propio, con un blog asociado a ese espacio en Internet, pero no dejo por ello de estar sujeto a las restricciones nacionales del país en el que está dada de alta la empresa en cuestión. En mi caso se trata de JustHost, pero no hay forma de saber realmente, dónde tienen los servidores, es más, es previsible que tenga su estructura empresarial distribuida a lo largo y ancho del mundo. Sin embargo… en algún lugar está dada de alta… y entonces es de allí.

Pero, volviendo al tema de la paranoia… la gente que se plantea si Facebook puede o no vulnerar su privacidad, no se plantea, o pocas veces, que Microsoft es un sistema propietario de una empresa que se niega a revelar lo que hace con la información que se almacena en él. Y las últimas versiones de Windows, de hecho, con su afán por personalizar la interfaz, han avanzado aún más en la gestión de la información personal, haciendo incluso que muchos de los detractores comiencen a atacar por esta vía a la futura implementación de un presumible windows cloud que guardará información como DNIs, tarjetas, por no decir fotos, etc… en un perfil online accesible desde cualquier lugar…

Y de la transparencia en las comunicaciones y los protocolos de Internet, mejor ni hablar, porque nos darían los siete males. Asumámoslo: Internet es un lugar público, aunque pretendamos tener nuestras parcelas privadas… pero, ahora más que nunca, vuelve a ser vigente el dicho de Es imposible ponerle verjas al campo.

Hablando de austeridad

Tengo un portátil que compré hace más de 7 años de segunda mano a unos chicos bolivianos (de hecho, que el modelo fuese Evo me pareció muy gracioso). Me costó, entonces, 200€. A mí me parecía caro cuando la gente estaba gastando de media en cada PC unos 600€, ofertas de 499€ aparte. Para mis necesidades, que eran varias, me sobraba.

Es un Compaq Evo Notebook N610c

Con unas características técnicas interesantes:
Mobile Intel® Pentium® 4-M Processors at 1.6-GHz
Microsoft® Windows® XP
ATI Mobility Radeon 7500 Graphics Controller with 32 MB of DDR video RAM.
14.1-inch SXGA+ display
512 MB DDR RAM (266 MHz)
80-GB HD.

Y una conectividad enorme (un par de puertos USB, PCMCIA, donde instalé una antena wifi, salidas de vídeo digital y VGA…) y de Bluetooth ni hablamos!

Lo tuve conviviendo conmigo hasta que el cargador empezó a fallar. Al principio intenté conseguir un cargador oficial de Compaq, pero fue tal que imposible o muy muy caro… para un portátil de 200€. Así que me compré un cargador en un bazar que hacía un ruido muy molesto. Y seguí con el equipo en marcha y con mis proyectos… luego, después de otro añito, parece ser que la entrada de corriente dejó de funcionar aleatoriamente, es decir, que en mitad de cualquier actividad se apagaba y te dejaba tirado como un mal amigo.

Y llegó el momento de decirle adiós. Pude comprar un «maravilloso» HP Pavilion Dv6 que se suponía que iba a ser lo más de lo más. Me costó la friolera de 700€. Pero me tiene que durar años y años… con conexiones de todo tipo (ahora lo tengo conectado a la TV con HDMI). Y mi viejo amigo Evo fue relegado al olvido.

Hasta que decidí comenzar a instalarle Linux.

Con un ubuntu 9.04, decidí llevármelo a Vera de vacaciones para ver qué tal… y era genial. Podíamos conectarlo a la TV y ver lo que fuera en ella, podíamos conectarnos a Internet con el Wifi de la vecina o con un cable USB y mi móvil Sony Ericcson 610i.

Y decidí dejárselo allí a mi madre y a quien quisiera usarlo, pero solo lo usaba yo, porque parece ser que todo el mundo está acostumbrado a que todo funcione excepcionalmente bien y nunca jamás se apague…

Con los días, lo fui echando en falta para hacer pruebitas en casa, para juguetear con él y no con el fabuloso que tengo para trabajar. Y se ha convertido en uno de los ordenadores más insólitos que haya conocido.

Le he ido instalando una galería de distribuciones Linux de bajos recursos, pensando en si algún día es necesario retomar los equipos que han sido abandonados por considerarse insuficientes y me he dado cuenta de que soy un experto manejando la escasez de recursos. Yo debería estar hablando de austeridad a la señora Merkel. Con solo 80 Gb tengo instalados más de 9 sistemas operativos distintos… y me sobra espacio para otros 4, calculo. (La imagen está desactualizada: ya tiene otro más: Kubuntu… que es el que menos me gusta de todos)

Obvio que no serán maravillosos, ni superestupendos… pero todos tienen una buena conexión a Internet, navegadores, clientes de correo, de chat, de ftp, todos tienen una buena y gratuita aplicación de oficina, Libreoffice en casi todos los casos, con su procesador de texto, su hoja de cálculo, etc, reproductor de audio, de vídeo, gestor de archivos, un programa de edición fotográfica y de gestión de disco duro y muchas herramientas más que la mayoría de la gente ni siquiera utiliza.

Así que, ahora que tengo dos ordenadores para trabajar, casi no sé si me parece un exceso y tengo que recortar!

Elive – Una distro de linux que es free, pero no gratis

Tengo un portátil de escasos recursos (no tan escasos, pero como vivimos tiempos de excesos, parece que P-V, 512Mb RAM, 80Gb HD no son nada) y me dedico a instalarle distribuciones de distinto tipo de Linux.

Hay innumerables, como ya mencioné en un artículo anterior, así que voy probando aquellas que consumen menos recursos. Tengo el PC con un XP de fábrica, más o menos, bastante estable y ocupando el 25% del total del disco, en 2 particiones C: y D:. Entre otras cosas, tengo instalado un jueguecito con el que pierdo horas de cuando en cuando en cuando llamado Game of Empire III. Es un juego windows que juego pirateándolo y que me fastidia piratear… pero creo que debería tener una licencia más abierta para poder ser usado gratuitamente cuando ya haya pasado un tiempo desde su lanzamiento.

En el resto del disco, tengo instalado Linux Mint (hasta ahora la que más me gusta), Linux Slax, Puppy Linux, y Xubuntu 10.04. Gestiono el arranque múltiple con Grub, que cada cierto tiempo tengo que arreglar con Grub Fixer porque hago algún desaguisado. Pero como es un PC para estas cosas, pues no pasa nada, ni siquiera me despeino (aunque nunca me peino, así que…)

Y ahora quería instalar, en los 12 Gb que aún tengo disponibles en mi super modesto PC, la distribución Elive, basada en Debian, como Mint y Xubuntu, pero con un diseño mucho más cuidado, aunque me gusta mucho el aspecto de la de Mint, también.

Y me he encontrado con un pequeño obstáculo que, en realidad no es tal, es una petición de dinero o colaboración para continuar con la instalación en el disco duro. Y me ha obligado a leer. Esto de que me obliguen nunca me gusta, pero leer sí, y la reflexión que acompaña suele ser fructífera, si se lee adecuadamente.

Transcribo, lo que me hizo detenerme:

Hey, This is not FREE !

If you are a truly defender of the free software you must know better what are you defending, you can start from here. Free software has no relation with gratis, please read this explanation from gnu.org. You need to know also that due to this confusion of terms, the word free software has changed to open source software in 1998.

After that you know that free has no relation with cost. This payment is required to pay the development of Elive, that is the full time work of the Developer ‘Thanatermesis’ and also to pay external development and/or services. Think that more money is made and more development can be possible to pay and so, a better final product (Elive). But in any of the cases, you are not obliged to pay for Elive, nobody obliges you to use Elive. Without any cost, Elive would not be the same, at least not with all its features, usefriendly things, and the lot of work involved. By other side, if your problem is that you can’t possibly pay for any personal reason, we don’t want to prevent anybody from using Elive so we propose alternatives which are described in the payment process.

Even if you are in face to a computer screen with thousands of pixels, the result of the Elive Operating System is that is made by a human person, a person that unfortunately are living in a monetary-dependent system, in other words, who pay my taxes? and not only the taxes but also my roof and food if my only full-time work is to make Elive. Im a truly and convinced defender of the venus project, it proposes a future without money, unfortunately i’m not actually living on any venus city, they doesn’t exist right now, I would like to live in a venus world and make Elive only for pleasure but the reality is that I still on this world. If you really don’t understand the point of the payment, then I must say… «don’t use Elive!», basically because nobody obliges you to use it and because you don’t like it!, so why to lost time complaining? if you really think that Elive is not worth of the minimal requirement, why just don’t ignore it ? I don’t want to monopolize the world with Elive, I do not care at all if you use it or not, so just use anything that you want, you have thousands of alternatives, you have the choice.

El texto es tan claro que no deja lugar a dudas. Por más que se desarrolle por el placer de hacerlo, es totalmente lícito y casi necesario que tenga financiación de algún tipo para que pueda subsistir, ser sostenible, como nos gusta decir, este proyecto más allá que unos meses o mientras el equipo desarrollador no necesite ningún ingreso para, como bien dice, pagar los impuestos y otros muchos gastos derivados de su desarrollo, como, sin ir más lejos, los equipos informáticos, que no son gratis, las conexiones a Internet, que no son gratis, el consumo energético, que no es gratis, el uso de agua, que no es gratis, para beber algo mientras se trabaja, la comida, etc…

La gratuidad no es sostenible. Eso es evidente. Pero hay software gratis. También hay software carísimo. Elive apuesta por un camino intermedio entre lo gratis total que requiere, entre otras cosas, una comunidad enorme alrededor, de forma que pueda seguir siendo gratis (como Ubuntu, Debian, etc) o una aportación por los que deciden usarlo… o, de lo contrario, que no lo usen, como bien apunta en su último párrafo.

Hay algunas cuestiones que me surgen y que no quiero detallar al respecto de cómo puede ser código abierto y no ser gratuito, puesto que compilarlo es gratis y, por tanto, con el código en la mano, sería bastante sencillo hacer una copia «pirata» (si es que podemos hablar de tal cosa en el universo del código abierto) y ponerla a disposición pública de manera gratuita. Pero, insisto, prefiero no entrar en este detalle.

El caso es que, incluso así, el responsable del proyecto abre las puertas a formas de colaboración alternativas, como pueden ser (si no se quieren o pueden pagar los míseros 15$ que cuesta) escribir un artículo sobre ELIVE en cualquier web, en cualquier idioma (no sé si este artículo que estás leyendo es sobre Elive o sobre otras muchas cosas) o si se trata de usarlo con fines académicos, justificarlo y se obtendrían códigos de instalación tantos como se precisaran.

En mi caso, podría aducir que se trata de ambas razones: por motivos de autoformación, deseo probar Elive, pero también y sobre todo, estoy escribiendo un artículo sobre esta distro. Bien es cierto que no es exactamente un artículo sobre Elive, sino sobre su política de precios, pero quizá cuente como válido. No obstante, seguramente, si lo instalase después en mi portátil «de producción», estaría más que dispuesto a abonar los 15€ que me parece un precio más que razonable para que este proyecto pueda subsistir.

Es una forma más de CrowdFunding, que viene creciendo en diversidad y número desde hace años. Ahora ya se entiende que se pueda poner un botón de aceptación de donativos en una página web personal (como la mía, cuyo proyecto Lejanías tenía como objetivo desarrollar esta manera de financiar labores semejantes). Cuando incluí, en su momento, un botón paypal para aceptar / y solicitar / donativos, Carmen me llegó a decir que parecía que era como pedir… pero acabé encontrando que me parecía más que razonable y escribiendo el texto correspondiente en los apartados Financiación y Donativos del proyecto.

Ahora me encuentro a punto de comenzar otro enorme proyecto de envergadura similar a Lejanías (mucho mayor, me temo) sobre la Organización Filogenética de las Lenguas del Mundo y no sé cómo financiarla. Me sigue gustando la idea (que vi por primera vez en el Libro Rojo de Isidoro Valcárcel Medina) de financiar hoja a hoja por personas a quienes se cita expresamente en el proyecto.

Pero esta manera de financiarse aún está en el albor de su historia. Veremos qué revolución nos trae el futuro y si esta alternativa se sostiene.

De momento, mi enhorabuena a los desarrolladores de Elive por apostar por un camino diferente, interesante, que plantea cuestiones más allá de las meramente tecnológicas, depositando su actualidad en los modelos de financiación, en la retribución del trabajo, pero no olvidando las estéticas, aparte de las éticas.

Syncronizator.sh

Pierdo un tiempo bendito en una cosa tan absurda como reinventar la rueda. Sé que hay muchos programas de realización de copias de seguridad, algunos, incluso, de sincronización de carpetas que pueden interesarme para calmar mi obsesión de realizar copias y copias para asegurarme de que, en cualquier momento, pase lo que pase, mis archivos estarán a salvo y podré trabajar desde cualquier lugar, cualquier ordenador, sin tener que perder un minuto restaurando sistemas…

Lo borro todo, lo restauro todo de una copia de seguridad, en disco externo. en otro PC, en la nube sería ideal, pero hay problemas de espacio que no tengo resueltos… el servidor con el que llevamos a cabo el hosting es un poco reacio a dejarnos subir cosas (Esto de subir siempre me suena gracioso y me imagino, en la nube blanca, mis archivos colgados como ropa en tendedero). Es normal, en realidad, el servidor que alberga la web de Clave 53, Giusseppe.net (incluyendo este texto que estoy escribiendo en el diario), carmendelarosa.com, lilianflores.com, espacioelmanantial.com y algún otro dominio con menos cosas… no está contratado para ser un servidor de backup, que los hay, ni una carpeta en la nube… o sea, en Internet.

Pero siempre estoy pensando (y por siempre es, verdaderamente, siempre) en qué ocurrirá si mi portátil deja de funcionar. Es algo que sé que pasará, ha pasado alguna vez e inevitablemente volverá a suceder. Así que debo estar seguro (y esto sé que es imposible) de que todo lo que haga lo tendré en otro PC, en algún disco externo… vamos, que he de tener réplicas infinitas pues solo así acabaría por estar convencido de que no hay nada que pueda ocurrir que impidiese restaurar alguna.

Y además, ahora tengo una paranoia nueva…

Según terminé de programar mi querido Shell Script que sincroniza las carpetas que quiero que sincronice… me ha dado por pensar que tengo un origen único para todas estas cosas, con lo cual, si alguna vez tengo un problema en ese origen también lo sincronizaré, como buen sincronizador que soy, en todas las demás ubicaciones donde quiero clonarlo. Así que el siguiente paso (que ya hago, pero no tengo bien automatizado) es realizar copias de las copias a carpetas que no toque, que no modifique en adelante o a soportes extraíbles sin permiso de escritura, algunos de los cuales he de retirar de esta casa y llevar lejos, para evitar cualquier posible pérdida de datos en el caso de un ataque nuclear o de un terremoto o un incendio en este edificio. Son cosas que pasan. Sé que esas cosas pasan.

Así que tengo que pensarlo… ¿o no?

Bueno, de momento, hoy quiero compartir (con la pérdida de privacidad consecuente) el archivo que utilizo para realizar mis copias de seguridad desde hoy mismo.

Es divertido darme cuenta de que lo comento tanto que cualquier otra persona podría continuar su desarrollo o su mantenimiento en caso de que fuese necesario, como si fuese pensando en un posible backup o reemplazo, incluso, para mí mismo. Sin pensar si lo que guardo será lo que interese guardar en un futuro o a algún otro que no sea yo.

¡A veces creo que estoy un poco loco!

~/bin/sincronizator.sh


#!/bin/sh

# DEFINICION de VARIABLES
username="$(whoami)"
servidor="192.168.1.2"

# Vamos a elegir qué cosas sincronizar en estas variables lógicas
# Por defecto, sincronizamos todo, local y remoto
SYNC_JMDOMIN=1
SYNC_GIUSSEPPE=1
SYNC_LOCAL=1
SYNC_REMOTE=1

if [ $# -gt 0 ]
then
if [ $1 -eq 1 ]
then
SYNC_LOCAL=1
SYNC_REMOTE=0
elif [ $1 -eq 2 ]
then
SYNC_LOCAL=0
SYNC_REMOTE=1
else
echo "Uso $0 [1=local|2=remote] (por defecto es TOTAL)"
exit
fi
fi

# DEFINICION DE FUNCIONES
cabecera () {
echo "
___________________________________________________________________
___________________________________________________________________"
}
sincroniza () {
cabecera
echo "Sincronizando carpeta: $3"
echo "Directorio de Origen: $1"
echo "Directorio de Destino: $2"
dirorigen=$1
dirdestino=$2
carpeta=$3
origen="$dirorigen/$carpeta/"
destino="$dirdestino/$carpeta/"
rsync -rtvu --delete $origen $destino
}

# Sincronizamos carpetas utilizando la función sincroniza
cabecera
echo "COMIENZO DE LA SINCRONIZACIÓN CORRESPONDIENTE A LA FECHA:"
date

# Sincronizando JMDOMIN
if [ $SYNC_JMDOMIN -eq 1 ]
then
diskorigen="/media/GSPDISK"
dirbase="jmdomin"
dirorigen="$diskorigen/$dirbase"
subcarpetas="FOTOS Archivo Obra Talleres TEXTOS trabajo web-sites"
cabecera
echo "COMIENZO DE LA SINCRONIZACIÓN DE LAS CARPETAS DE JMDOMIN"

# Con destino al disco de DATOS
if [ $SYNC_LOCAL -eq 1 ]
then
diskdestino="/media/Datos"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done
fi

if [ $SYNC_REMOTE -eq 1 ]
then
# Con destino al disco de RED de $servidor (TOWI)
smbclient //$servidor/$dirbase -N -c pwd
if [ $? -eq 0 ]
then
# Servidor y recurso accesible
# Primero, montamos y verificamos que el destino esté accesible
echo "Montando /mnt/$dirbase"
mount /mnt/$dirbase
estamontado=`mount|grep $servidor|grep $dirbase|wc -l`
if [ $estamontado -eq 1 ]
then
diskdestino="/mnt"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
subcarpetas="Archivo Obra Talleres TEXTOS trabajo web-sites"

# Verificar si se puede escribir
touch $dirdestino/kkkkk
if [ $? -eq 0 ]
then
rm $dirdestino/kkkkk # Borrando restos
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done
else
echo "No es posible escribir en $dirdestino"
fi
else
echo "La carpeta $dirbase del servidor $servidor no está montada"
fi
echo "DES-Montando /mnt/$dirbase"
umount /mnt/$dirbase
else
# Servidor o recurso NO accesible
echo "Error de conexión con el servidor $servidor o el recurso $dirbase"
fi
fi # fin de SYNC_REMOTE
else
echo "Evitada la sincronización de JMDOMIN"
fi

# Sincronizando GIUSSEPPE
if [ $SYNC_GIUSSEPPE -eq 1 ]
then
diskorigen="/home"
dirbase="giusseppe"
dirorigen="$diskorigen/$dirbase"
subcarpetas="bin cloud Documentos Escritorio EudoraNEW"
cabecera
echo "COMIENZO DE LA SINCRONIZACIÓN DE LAS CARPETAS DE GIUSSEPPE"

# Sincronización LOCAL de GIUSSEPPE
if [ $SYNC_LOCAL -eq 1 ]
then
# Con destino al disco de DATOS
diskdestino="/media/Datos"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done

# Con destino al disco de GSPDISK
diskdestino="/media/GSPDISK"
dirdestino="$diskdestino/$dirbase"
cabecera
echo "ORIGEN= $dirorigen"
echo "DESTINO= $dirdestino"

for subcarpeta in $subcarpetas
do
sincroniza $dirorigen $dirdestino $subcarpeta
done
fi
else
echo "Evitada la sincronización de GIUSSEPPE"
fi

cabecera
echo "FIN DE LA SINCRONIZACIÓN CORRESPONDIENTE A LA FECHA:"
date

Facebook y su intimidad

Hay una persona que me consta que lo es (ya me gustaría poder decir lo mismo de muchos de los nombres de cuenta de Facebook) que, desde hace un tiempo, viene queriendo ser conocida como Intimidad Romero (ya es mucho que dé apellido) y que postea y perdón por la palabrita, fotos formidables en las que su imagen es alterada mediante la pixelación intencionada de parte del retrato.

Pues bien, parece ser que el equipo de FB ha decidido que no puede tener una cuenta con ese nombre y que en la foto de su perfil no puede tener esa imagen (tengo muchos «amigos» de FB que tienen en sus perfiles fotos de sus mascotas, a quienes no reconozco, otros muchos, emblemas más o menos revolucionarios, más o menos modales, de moda). Aducen que no se la reconoce.

Pero vamos a ver… Yo puedo entender que las obsoletas leyes del siglo XX aún se pretendan aplicar sobre algo como FB, asumiendo, no hay que olvidarlo, que se trata de una empresa de un determinado país donde uno de los partidos mayoritarios usa ese mismo color en sus campañas, pero sé que es por casualidad… ¿verdad, Obama?

Yo puedo entender que se busque reducir el riesgo de quienes están siendo tan ingenuos de mostrarse tal cual son, quizá por la incapacidad de tener otra forma de hacerlo o quizá por la falta de voluntad de hacerlo, aunque nadie se muestra como es, salvo que sea completamente superficial, por una cuestión tecnológica más que nada.

Yo puedo entender que se intente averiguar (en esa empresa) si tal o cual cuenta pertenece y está siendo usada por aquel que dice serlo y usarla, pero, como alguno de sus comentarios afirman, ¿cómo puede haber cuentas con usuarios que están muertos desde hace décadas?

Yo lo puedo entender casi todo, sí, soy comprensivo y entiendo, entiendo… es una empresa privada y hace lo que quiere y lo que le da la real gana, con unas normas un tanto ambiguas que han permitido su existencia durante años antes de pedirle que aporte pruebas (que nunca le habían pedido) sobre su verdadera identidad. ¡Ay! Venga, también lo vamos a entender. Se les habrá pasado. Será que ya no pueden hacerse los despistados.

Yo puedo entender la arbitrariedad de esta empresa que ante algunas denuncias decide investigar, tomar partido, exigir cumplimientos… y me dan ganas de denunciar a todos mis amigos, que todos incumplen algo, a ver si FB decide prescindir de ellos o exigirles un riguroso cumplimiento de legislaciones que son (no lo olvidemos) normas internas de una empresa privada, ni siquiera las de un país como EEUU o España. Venga, vale, lo entiendo, lo acepto o no… y todo eso que ya me sé.

Yo lo puedo entender todo… que sí, que lo entiendo… pero…

Me parece mentira que esta empresa tenga verdaderos propósitos de seguridad en sus peticiones y no, tan solo, una respuesta automática a unas peticiones exigidas desde administraciones que no se dan cuenta de la transformación que ha llevado a cabo la aparición de Internet en escena.

Hace más de 20 años que tengo conexión a Internet. Entonces, uno de los servicios más usados eran lo que se conocía por «las news«, eran grupos organizados jerárquicamente, con un protocolo de transferencia entre servidores que mantenían estos grupos como si fueran foros libres en los que (salvo alguno moderado) todo el mundo vertía sus opiniones y enriquecía, de este modo, la convivencia.

Yo solía acudir al grupo soc.culture.spain

Había gente de muy diversas partes del mundo escribiendo en él, en español, principalmente, y era una especie de lugar de debate donde la gente decía ser quien decía ser… no importaba si eran o no quienes decían ser. No se trataba de tener un encuentro carnal, sino de generar vínculos entre usuarios, no entre personas, entre identidades virtuales, que no son lo mismo que las identidades carnales ni las espirituales.

Recuerdo que una vez me dijeron que no me fiase de una tal begowhat4, porque seguramente era un hombre. Yo contesté a quien me dijo semejante ridiculez que no me importaba una mierda, que mi relación con begowhat4 no era carnal y que si a esa persona le hacía ilusión hacerse pasar por una mujer me daba absolutamente lo mismo, sabiendo que gracias a las conversaciones virtuales con esa identidad virtual había logrado sentirme menos solo.

¿Qué importaba que fuese hombre, mujer o, incluso, un replicante?

Está claro que lo que no ha conseguido hasta ahora FB, ni toda la internet en general es lograr un avance mínimo en la comprensión de la naturaleza humana. Nos podía haber ayudado a comprender qué somos, a analizar la importancia de la identidad, del ser, si es que hay tal cosa, pero no hemos avanzado nada en esta línea. Por un momento tuve la esperanza de que sí que avanzaríamos, pero fue un espejismo.

Usenet cayó en desuso, con esa caída se fue adueñando de toda la tecnología subyacente y del archivo de toda esa información distribuida, esa red 2.0, quedó en manos de Google (otra empresa privada) que ahora lo llama Grupo de Noticias.

FB inventó está tontería de las redes sociales con la pretendida querencia por ser voz de libertad, pero es solo apariencia, detrás de ello están los intereses (legales) de una empresa que desea hacer dinero a cuenta de tener muchas cuentas que compartan datos, que la posicionen en un lugar inmejorable para negociar su espacio publicitario, sin querer pensar mal y ponerse paranoico haciendo oídos a los rumores de la conexión entre FB y la CIA o los servicios secretos de EEUU.

Aún así, el uso que se le podía dar era el de una aplicación privada con bastante «cancha» para dibujarse a uno mismo como se desea mostrarse al mundo… pero no, quieren pruebas carnales… ese será el próximo paso. Pero ya ni eso.

¿Por qué no vincular el ADN a las cuentas de FB, o Google, o …?
La tecnología es fácil de hacer y está a la vuelta de la esquina… un verdadero login único, algo que se nos colará como más seguro, más fiable, más fácil: pinchar un detector conectado a un sistema de reconocimiento biométrico que, cifradas, eso sí, las comunicaciones, le proporcionará garantías a empresas privadas de que somos quienes decimos ser.

Matrix, la película, es más real de lo que creemos.

Ley SOPA

Ayer, wikipedia en su versión inglesa estuvo de luto por la Ley SOPA. En España pasamos del tema como si no fuese con nosotros. También tuvimos nuestra particular ley SOPA llamada aquí SINDE (me parece más razonable que tenga el nombre de lo que hace o pretende hacer y no de quien da la cara por ella).

El caso es que hay algo que sigue sin solucionarse y me temo que va para largo: Internet es Global, las leyes son locales.

Esta pequeña confrontación hace que durante mucho tiempo tuviese unas esperanzas ilusas en la capacidad libertaria de Internet, pero con el paso del tiempo se están haciendo realidad mis temores: Internet debía ser cercenada para acomodarse a las nacionales represiones, a las nacionales reprimendas sobre los ciudadanos que nunca tendrán la libertad que pudo darles una herramienta como esta.

Quedan los días contados para que Internet se fraccione en internetes de diversos países que pongan sus propias leyes sobre sus distintos territorios. Es algo sobre lo que la inmensa mayoría, aún inserta en esa dialéctica decimonónica de defensa de los países, de las morales y éticas localistas hasta el ridículo de la exclusión a lo diferente, a la inmigración, a lo extranjero, estará de acuerdo.

Ya ocurre en lugares como China e Irán, ya comenzó a ocurrir hace más de 10 años en USA, con su famoso (entonces) carnivore, utilizado por la red Echelon. Extraído de Wikipedia:

ECHELON es considerada la mayor red de espionaje y análisis para interceptar comunicaciones electrónicas de la historia. Controlada por la comunidad UKUSA (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia, y Nueva Zelanda), ECHELON puede capturar comunicaciones por radio y satélite, llamadas de teléfono, faxes y e-mails en casi todo el mundo e incluye análisis automático y clasificación de las interceptaciones. Se estima que ECHELON intercepta más de tres mil millones de comunicaciones cada día.

Pero no importa, seguimos adelante como si no pasara nada, como si la libertad fuese un regalo que ahora nos dan y luego nos quitan, como si no pintásemos nada en este asunto. Aprender técnicas para evadirse un poco de estas tecnologías es poco menos que imposible para la mayoría de la gente. Durante un tiempo estuve cifrando todos mis emails con un protocolo sencillo de encriptación, era algo fácil de hacer, con una infraestructura de clave pública basada en PGP, pero después de los atentados del 11S, cualquier intento de cifrar comunicaciones se vio como una posible prueba de que lo que se deseaba comunicar contenía material delictivo, terrorista, etc. Es decir, la privacidad era mala.

Así que se sucedieron intentos vanos por hacerla pervivir, pero esa tecnología estaba avocada a ser usada solo por los poderosos, que resulta que no somos los ciudadanos. Implementé una solución basada en PKI (Infraestructura de Clave Pública, según sus siglas en inglés) para cifrar las comunicaciones entre Sony y Xphera. Pero a todos los amigos a quienes les iba pidiendo que cifraran sus emails me decían que no tenían nada que ocultar.

El PGP dio paso al OpenPGP que también acabó por irse extinguiendo hacia mediados de 2002. El auge absoluto de empresas como Google y Hotmail (de MicroSoft), iba a dejar en papel mojado todo tipo de intento de protección o independencia de los ciudadanos. Nadie buscaba proveedores de servicios que garantizasen privacidad, salvo algún que otro paranoico. Por no hablar de cuando llegaron las famosas redes sociales de la mano de empresas como FaceBook, Tweeter, etc… Ya está todo en sus manos, con nuestra aquiescencia.

No sé porqué aún no vivimos en casas de cristal transparente, según ese razonamiento.

Como no podía ser de otra manera, el dinero compró PGP, que ahora es de Symantec, dejando un desarrollo de los que arrancaron con ese software, más bien de algunos de quienes lo usaban, en GNUGP. Pero intento ver cuáles son las últimas versiones y no me queda claro cuándo dejaron de desarrollarlo.

Hace años seguía las publicaciones que hacía Kriptópolis sobre el tema y veo que siguen existiendo y merece la pena hojearlo, pero la libertad cuesta mantenerla, nos cuesta el esfuerzo de buscar información entre tanta «información».

Es decir, leer, leer, leer… y ser capaz de separar grano de paja.

Como siempre.

Esto no es una broma