Un recuerdo bonito

Maria Jesús Orella, una de las personas que está asistiendo desde hace algún tiempo a los talleres de poesía y escritura creativa de la Asociación Clave 53 que coordino con cariño y dedicación, me envía esta colección tierna de fotografías a algunos de los libros que hemos ido publicando a modo de trabajo de fin de curso poético en los últimos 15 años.

Soy afortunado de rodearme de gente tan estupenda como ella que quieren añadir poesía al mundo.

Cada día más cómoda

Cada vez que puedo mejoro la sala donde trabajo, la hago más acogedora, cálida, apacible, confortable… y otros sinónimos que ahora en invierno o primavera poco calurosa son sugerentes. Curiosamente, en ocasiones sale de un problema, como esta en la que he adquirido unos cojines de un precioso color rojo donde aposentar nuestros traseros.

Espero que la gente lo sepa agradecer. Seguro que sí.

PROYECTO: 0027 – A 4 VOCES

[youtube_sc URL=https://youtu.be/NTuadhY8hE8]

Título: Recital A 4 Voces
Por el Día Internacional de la Poesía

Ballenas
Eva Obregón Blasco

(Imágenes cortesía de http://www.photosforclass.com/)

Paradoja
Tanja Ulbrich

Palabras Grandes
Kay Woo

Antipoesía
Alejandro Gallego

Edición de Vídeo
Giusseppe Domínguez

Imágenes de portada y cierre
Tanja Ulbrich

Una Producción de

Laboratorio de Poesía Experimental
Asociación Cultural Clave 53

Desde Paul Valery a la definición de la derivada

¡Zenón, cruel Zenón, Zenón de Elea!
¡Me has traspasado con la flecha alada
que vibra y vuela, pero nunca vuela!

Sin que me guste mucho la poesía de Paul Valery, me sorprende cómo en tan poco espacio (poético) es capaz de mezclar filosofía, poesía, matemáticas y física.

En estos versos de «El cementerio marino» está el bosquejo del cálculo infinitesimal, la definición de velocidad instantánea versus velocidad media, el escepticismo griego, metódico y racionalista, el zen, la contemplación de lo cotidiano, el futurismo y su afán por capturar el movimiento en dos dimensiones espaciales…

Ya llegarán Isaac Newton y Gottfried Leibniz… y otros que buscarán la manera de explicar estas paradojas… y crear otras.

¿Es casual que Valery fuese contemporáneo de Bertrand Russell?

🤔

PROYECTO: 0026 – EL RAPTO

[youtube_sc URL=https://youtu.be/VeRmPrv29zY]

Título: El Rapto

Idea de Andrea Vidal Escabí, Yolanda Jiménez
Tanja Ulbrich y Giusseppe Domínguez

Perpetradoras

Tanja Ulbrich
Andrea Vidal Escabí
Yolanda Jiménez

Sonidos de Yolanda Jiménez

Edición de Audio
Giusseppe Domínguez

Sellos cortesía de la campaña ES LO LÓGICO
Estudio Mamífero
http://www.estudiomamifero.com/

Edición de Vídeo
Giusseppe Domínguez

Imágenes de portada y cierre
Tanja Ulbrich

Una Producción de

Laboratorio de Poesía Experimental
Asociación Cultural Clave 53

PROYECTO: 0025 – Pidiendo la Palabra

[youtube_sc URL=https://youtu.be/autKU-SIYik]

PROYECTO: 0025 – PALABRAS BASURA

Título: Pidiendo la Palabra

Idea de Virginia García Falagán,
Andrea Vidal Escabí y Giusseppe Domínguez

Peticiones y Palabras
Virginia García Falagán
Andrea Vidal Escabí
Giusseppe Domínguez
Eva Obregón Blasco
Tanja Ulbrich

Manos a la obra
Virginia García Falagán y Eva Obregón Blasco

Pista de Audio
Tanja Ulbrich y Giusseppe Domínguez

Voz Anónima
Andrea Vidal Escabí

Edición de Vídeo
Giusseppe Domínguez

Imágenes de portada y cierre
Tanja Ulbrich

Una Producción de

Laboratorio de Poesía Experimental
Asociación Cultural Clave 53

Clase de poesía para niños y niñas

El otro día tuve la suerte de ser invitado a un colegio de primaria a contar mi experiencia como poeta, acompañado de un pequeño ejercicio de creación atípico que les dejó encantados.

A Ernesto Pentón, padre de Elías, le había propuesto la profesora de cuarto curso de su hijo que se acercase un día a explicar por qué, cómo, cuándo… se hizo poeta. Y Ernesto me pidió que le acompañase. La verdad es que me sentía un poco fuera de lugar, pero me hice un pequeño hueco y sé que a él le apetecía no sentirse solo delante de un montón de minipersonas que le interrogasen sobre sus textos o sobre todo lo pensable y lo impensable.

No obstante, salió muy bien parado y leyó algunos de sus poemas que los niños y las niñas aplaudieron sin comprender la profundidad de los mismos. ¿O sí?

Luego comenzaron a preguntarme algo, como si yo, un nopadre, existiese. Y les encantó. Sí, se me dan bien los niños y las niñas. De hecho, especialmente mejor las niñas, a las que incluyo y me dirijo, sabiendo que no suele ser lo más habitual y que, casi inconscientemente, se dan cuenta y lo agradecen.

Les conté un poco de mi vida, pero poco porque teníamos un tiempo muy reducido, y les hablé de la libertad que da la poesía, aunque no les quede más remedio que estudiar los obsoletos autores rancios que estudian en primaria, con Machado (remarqué Antonio y no Manuel) como el más vanguardista de ellos.

Ni una mujer (salvo alguna religiosa y la omnipresente estudiada gallega) en su haber literario. Ignoradas las del 27 a las que dediqué un pequeño pero significativo comentario. Hay que hacerles conscientes. Pero no es trabajo de la de lengua… ni de nadie, parece ser, así que siguen aprendido sin reflexión. Memorizando sin sentido.

Les propuse un ejercicio para terminar la sesión de 50 minutos en el que tenían que ser capaces de extraer, a partir de unas hojas arrancadas de un libro de Poesía Española Contemporánea (lo que casi es un oxímoron), un poema o texto poético a base de tachar lo que les sobrase para conseguirlo. Un trabajo que mis alumnos y alumnas de talleres de poesía y escritura creativa hacen sin ningún problema en 5 minutos.

Les costó mucho, les resultaba difícil y desconcertante eso de haber arrancado una hoja, eso de tener que tachar de un libro (oh, el canon), sí, de un libro impreso y serio tachar sin piedad hasta quedarse con lo que querían. Pero aún son pequeños y pequeñas y no entienden la trascendencia de la ruptura, la importancia de la rebelión.

Prefiero, sin dudarlo, adolescentes de espíritu valiente. Se sobreestima a los menores, diciendo que son muy creativos, pero no es del todo cierto. Son juguetones y juguetonas, pero no son conscientes de sus actos en gran medida y, desde luego, en absoluto de las repercusiones de los mismos. Para bien y para mal, pero a mí no me motiva enseñar a desaprender a gente que no ha aprendido aún.

Por supuesto, el juego les cautivó y pasaron un rato estimulante, e incluso alguna personita consiguió sacar algo de provecho, ahora que, si lo pienso, no es probable que de las 20 personas presentes más de 2 acaben siendo poetas.

Una experiencia interesante y que le agradezco a Ernesto. Corroboré lo que suponía: Primaria no es lo mío. Soy demasiado adulto. Y me encanta.

Esto no es una broma