Los cuatro libros
sobre la mesa negra
quedan cerrados.
Junto al agua
los vasos boca abajo
olvidan sueños.
Una rodilla
a golpes con la mesa
se rompe el hueso.
Diario
Los cuatro libros
sobre la mesa negra
quedan cerrados.
Junto al agua
los vasos boca abajo
olvidan sueños.
Una rodilla
a golpes con la mesa
se rompe el hueso.
Acabamos de recibir 500 invitaciones para el Evento de la Asociación Clave 53 de fin de curso de este 2017-2018.
Estamos ilusionados y con muchas ganas de presentar el libro colectivo y de realizar una de las mayores convocatorias que hemos organizado hasta ahora.
La masa roja
junto a las sillas
no huele a nada.
Con oscas sacas
sacos de cosas sosas
ascos sin casa.
Los dos casquitos
persiguen en silencio
nuestras ausencias.
La A agrandada
salva la alborada
cada mañana.
La bicicleta
tiene ruedas de viento
bajo la tripa.
En la pared
cartabones y escuadras
copulan rectas.
En el espejo
mi reflejo me mira
desde el espejo.
Baja la lámpara
a la caja aplastada
para amasarla.
Sobre la mesa
el foco llora sombras
de porcelana.
El palo selfie
brilla sobre el informe
con apatía.
Becerro: Dícese del hombre poco carismático. Si lo cubres de oro se acaba el mundo. Animal mitológico de oro.
Bolígrafo: Garabateador utilizado mayoritariamente por conversadores. El aristócrata de los lapiceros. Grafo atormentado.
Beso: Ventosa babosa que se adhiere a la boca. Chupachups con sabor a ti. Intercambio de sabores.
Un Bed?ich, de profesión saldoconista, escribió una vez un poemario rimado. Primero había escrito un poema, luego un segundo, un tercero, un cuarto, un quinto etcétera, hasta que obtuvo diez, una antología entera. Le dio el nombre de Culminación de los placeres ansiosos, y se fue a ver a su mejor amigo, también saldoconista, que enseguida leyó atentamente los diez poemas y dijo
«Increíble. Tú, Bed?ich, eres un poeta».
«También tengo esta sensación», dijo Bed?ich y volvió a casa a acostarse, porque se hizo tarde.
Pero el amigo de Bed?ich no podía pegar ojo durante toda la noche, porque se dijo «Si puede escribir poemas Bed?ich, un saldoconista como yo, además mi mejor amigo, ¿por qué no podría escribirlos yo también?». Y escribió un poema primero, y luego, paso a paso un segundo, un tercero, un cuarto etcétera, con el mismo orden como antes Bed?ich escribió diez poemas rimados, un poemario entero, e igual que Bed?ich, la llamó Culminación de los placeres ansiosos. Y a la mañana siguiente, muy temprano, fue a enseñársela a Bed?ich.
Y esta vez se asombró Bed?ich.
«Me parece amigo, que tú también eres un poeta», le dijo.
«También tengo esta sensación», dijo el amigo de Bed?ich. Y añadió «De verdad que lo soy».
Y Bed?ich declaró «¿Sabes que tus poemas tienen algo en particular? Que son completamente iguales que los míos».
«¿De veras?», se extrañó el amigo. Y después de haber pensado un instante agregó «¿No tienen tus poemas en particular exactamente lo mismo?».
«Pues sí…» se extrañó Bed?ich. «Mis poemas tienen en particular exactamente lo mismo»
De Lásku já nestojím (2001). Iván Wernisch. Traducido por David Matuška Olzín
De cara al libro colectivo que cada curso publicamos en los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de la Asociación Cultural Clave 53, este año vamos a realizarlo mediante una imprenta «profesional» para editoriales, lo que me ha obligado a tener que aprender a manejar herramientas más sofisticadas de edición y maquetación, cuya rentabilidad supongo que apreciaré en un futuro intermedio.
De momento, dejo constancia de la portada realizada utilizando Inkscape sobre Linux, como me gusta hacer, políticamente libertario, con software libre cueste lo que cueste, pues no cuesta dinero, pero sí algún que otro disgusto y una curva de aprendizaje cuando menos escarpada.
No obstante, la satisfacción de su uso acaba por compensarme. Y, supongo, me permite vivir una vida alejado de equipos de muchos más recursos que serían más caros, lógicamente, lo que me libera, a la larga de ciertas «obligaciones» contractuales muy extendidas entre la población. No deja de ser una forma empecinada de «vivir a la contra», algo adolescente, quizá, pero rebelde más que revolucionario.
[youtube_sc URL=https://youtu.be/tnS8OMzZPkE]
Título: Latidos
Tengo cara de…
Poema azaroso por
Mary Serrano
Martillo, Clavo y Madera
Liliana
Respiración
Maray
Edición de Vídeo
Giusseppe Domínguez
Imágenes de portada y cierre
Tanja Ulbrich
Maria Jesús Orella, una de las personas que está asistiendo desde hace algún tiempo a los talleres de poesía y escritura creativa de la Asociación Clave 53 que coordino con cariño y dedicación, me envía esta colección tierna de fotografías a algunos de los libros que hemos ido publicando a modo de trabajo de fin de curso poético en los últimos 15 años.
Soy afortunado de rodearme de gente tan estupenda como ella que quieren añadir poesía al mundo.
Tras la ventana
la noche grita lunas
con voz melosa.
Las mariposas bailonas
entran por la ventana
para continuar sus ritos.
Un gato solitario
vigila los paseantes.
Un beso apasionado
resuena rompiendo el silencio.