He hecho algo terrible

He debido de hacer algo terrible esta mañana, cuando dando un paseo, con la cámara al hombro, o en el bolsillo, me dieron unas irrefrenables ganas de fotografiar una antena.

Decidí que ya que tengo que ir a rehabilitarme el hombro durante unos cuantos días, iba a aprovechar para volverme caminando a casa, tratando de no repetir nunca el camino de vuelta. Y hoy tomé rumbo a Cuatro Caminos, desde Guzmán el Bueno, 133, pasando por la ferretería de mi tío (a punto he estado de escribir un plural desagradable aún, dada la ausencia de mi tía muerta).

Comencé fotografiando un par de instantáneas del edificio donde asisto a la rehabilitación para luego comenzar a fotografiar diversas cosas que me llamen la atención por una u otra razón (o sinrazón). En frente, más o menos haciendo esquina con Francisco de Sales, me atrajo una antena rarísima que parecía un insecto extraño. Raro y extraño… tenía que fotografiarlo.

Pero, nada más apretar el botoncito, vino hacia mí un guardia civil amablemente contundente a decirme que no tenía ningún derecho a fotografiar el edificio, que, por motivos de seguridad, debía ver la foto y que me exigía (así, porque sí) que la borrase. Le mostré la foto que seguramente consideró absurda y la borré delante de sus párpados (y sus narices) y me exigió ver otras fotos que hubiese hecho. No creo que me mereciese la pena hablarle de las derivas situacionistas. Era cuestión de tiempo que se empezase a enfadar. Así que simplemente, satisfice su necesidad de sentirse útil y borré la foto que tenía mucha menos información que la que ahora mismo estoy dispuesto a poner en este blog… extraída de Google Street View.

Luego seguí mi camino algo enfadado por la falta de simetría en esa relación según la cual yo puedo ser objeto fotografiable en cualquier momento y lugar de la ciudad, sin poder ser objeto fotografiador. Sintiendo, además, la estupidez de esa arbitrariedad que pone como base o justificación la seguridad nacional, al más puro estilo guantanamero. Esa arbitrariedad que permite que un guardia pueda exigirme borrar fotos o ver fotos que yo tenga hechas así porque sí, por si acaso soy un peligro… y si él es un peligro… ¿Quién me protege?

Bien, sé que se supone que debemos confiar en las fuerzas de seguridad del estado, pero también pediría un poco de confianza en los ciudadanos, si no van a confiar en nosotros… ¿por qué he de confiar ciegamente en ellos?

No quiero extenderme mucho más, y sé que no es cuestión de hablar de ellos y nosotros… pero hoy lo siento de esta manera, aunque, vengativamente, he decidido incluir en la foto de Street View una en la que se pasaron por el forro la restricción o el respeto y fotografiaron, incluso, a un agente que no tendría porqué estar expuesto de esta forma.

¡Ay…. la seguridad nacional!

Registros XXX

Hace unos días mi registrador de dominios me envió el siguiente email:

Estimado cliente,

Gandi envía muy pocas veces emails no solicitados, y sólo para casos muy particulares. Hoy nos ponemos en contacto con usted a título excepcional, ya que es un cliente Gandi (con la cuenta JMD24-GANDI) y tenemos una información importante y pertinente por comunicar.

Nuestro trabajo es la gestión de dominios. Es nuestro deber informarle de que una nueva extensión, bastante controvertida, está a punto de aparecer en el mercado público de los nombres de dominio: el .XXX

Esta extensión será, desde el 1 de septiembre de 2011, la extensión principal de los sitios web de la industria del entretenimiento para adultos, principalmente la pornografía.

El Registro encargado de esta extensión da la posibilidad de bloquear el dominio que corresponde con su marca a los propietarios de marcas, para que no sea utilizado para terceros. De este modo estos dominios no pueden ser utilizados para sitios web de carácter pornográfico.

Para dar un ejemplo, nosotros mismos vamos a reservar Gandi.XXX para que nadie pueda comprar este dominio y utilizarlo.

Una de las particularidades de este bloqueo es que en cuanto un dominio ha sido bloqueado se vuelve inutilizable. En cuanto hayamos reservado Gandi.XXX no podremos gestionarlo, ni crear una redirección hacia GANDI.NET: simplemente estará reservado pero no podrá ser utilizado.

La segunda particularidad es que este bloqueo sólo se paga una vez: el precio es de 150€ sin IVA por nombre de marca/empresa que desee bloquear, y no es necesario renovar este bloqueo.

Sin embargo, existen restricciones para poder bloquear un dominio en .XXX: tiene que ser el propietario legal de la marca que desee proteger y suministrar los documentos que lo demuestran. En cuanto los datos hayan sido verificados, y si no existe otra persona con la misma marca que haya efectuado la pre-reserva, el dominio será definitivamente bloqueado al final del periodo de pre-reserva (Sunrise). No se podrá realizar ninguna acción sobre el dominio, ni siquiera un traslado.

Si, en el caso contrario, existe otro candidato con la misma marca que usted, pueden darse dos casos:

– la persona forma parte de la industria del sexo (Tipo A): la solicitud de protección de marca será comunicada a esta persona y le dará la posibilidad de retirar su reserva. Sin embargo, si mantiene la reserva, el dominio le será otorgado (pero el propietario no podrá decir que no sabía que existía una solicitud de bloqueo). La recuperación del dominio deberá realizarse posteriormente por la vía jurídica (ICANN).

– la persona en cuestión también desea la protección del dominio (Tipo B): el Registro tiene en cuenta todas las solicitudes de protección y las registra. Como el dominio está bloqueado, no pertenece a nadie. Tenga en cuenta que el Registro no reembolsa ninguna solicitud de protección, aunque el dominio haya sido registrado por una persona de tipo A.

ATENCIÓN: La protección de la marca sólo será posible durante los 30 días de la Sunrise (del 1 al 30 de septiembre de 2011). Después de esta fecha, las peticiones de protección serán ignoradas. Tenga en cuenta que la apertura general del .XXX está reservada a la comunidad del entretenimiento para adultos, con una verificación sistemática de los registros. Esto significa que la única oportunidad para proteger la marca se presentará durante la Sunrise.

Ya puede efectuar la pre-reserva de su dominio .XXX en Gandi:
http://es.gandi.net/domain/register

Encontrará más información sobre el lanzamiento y las fases de protección del .XXX en el Bar de Gandi:
http://www.elbardegandi.net/post/2011/06/07/Lanzamiento-del-XXX

Cordial saludo
Nicolas Lhuillery
Director de Producto
Gandi – http://es.gandi.net

Y, por supuesto, tuve que leerlo varias veces hasta entender que me debía dar igual. Por un momento, estuve tentado de «bloquear» mi dominio de la posible giusseppe.xxx, pero luego pensé que era una forma burda de sacar dinero de los que teníamos dominios registrados. Ni siquiera tengo registrado giusseppe.com, ni giusseppe.es, ni otros posibles giusseppe.???

Es penoso ver cómo la ICANN ha ido cayendo, como otras tantas instituciones u organizaciones .net en el dominio del mercadeo más absoluto hasta convertir Internet en un mercado de ladrones oportunistas. El mismo que en el «mundo real» si es que alguien sigue pensando que alguna vez ha habido dos mundos distintos o separados.

Recuerdo los tiempos en los que un largo número de dominios estaban a disposición libre, altruista, de los ciudadanos para conocer información y ayudar a su mantenimiento entorno a Internet. Eran los tiempos hippies de la red. Ahora vivimos el neoliberalismo más salvaje y justificable, sin exigencia, en realidad, de ninguna justificación, capaz de demostrar su virtud por su rendimiento económico… incluso no demasiado, ahora que tenemos esta famosa crisis encima… pero ni por esas.

Los tiempos de las utopías parecen haber quedado relegados a unos insumisos bastante poco numerosos, para como están las cosas.

¡Ay, si Tomás Moro levantase la cabeza!

Puerta del Sol

Acabo de volver de la Puerta del Sol de Madrid, hoy, 20 de mayo de 2011, y siento que se ha estado produciendo un fenómeno revolucionario único en la historia de España. Pero me pregunto: ¿y esto que va a cambiar?
Y la respuesta es obvia: Ya ha cambiado cosas.

Ha cambiado la imagen que la sociedad tiene de sí misma. Si después de este día alguien aún dice que no se puede hacer nada, que sólo los partidos pueden convocar, o los sindicatos, o la iglesia (que es otro sindicato) o alguna gran empresa, que como no se forma parte de lo uno ni de lo otro, no se puede hacer nada…. si alguien cree esto después de esta semana es que no se ha enterado de lo que ha estado ocurriendo: un grupo de personas han conseguido captar la atención, la escucha, de todo el país. Su discurso es heterogéneo y naïf, pero es verdadero. Hacía falta que volviésemos a ser capaces de distinguir el valor de la verdad en el discurso.

En cuanto a cambios concretos, podemos pensar que a corto plazo lo ideal sería (desde mi punto de vista) un fraccionamiento en la representatividad política en las instituciones: el bipartidismo de partido único que lleva establecido en el poder desde hace décadas es falaz, humillante, arrogante porque puede y, cada día, menos democrático. No necesita debates para hacer reformas tan impopulares como las que está haciendo últimamente (ni el PSOE en el gobierno central ni los distintos PPs en sus correspondientes feudos), no necesitan escuchar a los ciudadanos porque dependen demasiado de otros a quienes prestan oídos.

Creo que el objetivo principal de una convocatoria como esta de www.democraciarealya.es es, sobre todo, fomentar la reflexión individual y, conseguido parcialmente este objetivo, es inverosímil que con las diferentes sensibilidades políticas que existen sólo sean elegidos 2 partidos políticos. Sé lo que es la Ley Electoral actual y su perverso sistema D’Hont pero confío en que el reparto de voto sea lo suficientemente grande como para que la representatividad sea también repartida. Esto llevará a un debate parlamentario sano y necesario en épocas difíciles, donde el aprobar decisiones difíciles sin más apoyo que los de un partido es, cuando menos, triste.

Y ahora no sigo escribiendo que viene mi amiga Aída, pero me gustaría hablar de lo que va a influir a más largo plazo…


Se ha ido Aída y continúo mi pequeña especulación sobre el futuro de esta protesta y su repercusión.

A medio plazo, hay que plantear como objetivo concreto que en las elecciones de 2012 no se planteen como un mero trámite de cambio de mano del cetro gubernamental. Pero, mientras tanto, es importante sentir y saber, ser consciente de que el gobierno que sea tendrá que tener presente que una revolución late en las calles y hay que escucharlas.

Imaginaba, por ejemplo, el escenario en el que se presentase la «necesidad» de una nueva reestructuración económica, como los ajustes fiscales y laborales de la última reforma, la contemplada en el Real Decreto-ley 10/2010, de 16 de junio, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo e imaginaba cómo se lo pensarían dos veces antes de volver a poner a la sociedad en una situación de crispación semejante.

Una revolución late en la calle.
Hay que escucharla, porque de ella depende el futuro.

Es posible que, incluso aunque no se vea lo que va a cambiar, ese cambio está ahí, ya ha llegado y no se va a ir.

El cambio y el lugar de cambio no es el gobierno, sino el cerebro de cada uno de los integrantes de la sociedad. Esta movilización está movilizando ese órgano, desde hace tiempo tan necesario para funcionar en una sociedad responsable, básico para la democracia, llamado cerebro.

Antisistemas

Nosotros no somos antisistema, el sistema es antinosotros

En un comentario a una noticia sobre la acampada en Sol me he encontrado esta frase que lo resume perfectamente. Era hora de defenderse, no ya de luchar, sino de protegerse. Cuando vemos caer a plomo todo lo que socialmente se ha ido consiguiendo a lo largo de más de 160 años de reivindicaciones de trabajadores, de ciudadanos, de personas que han deseado un mundo mejor, más justo, más equitativo, más solidario, haciéndose eco de la gran revolución, la importante entre todas las revoluciones: La Revolución Francesa y su viejo lema de Igualdad, Libertad y Fraternidad.

Buscando en Internet el origen de este lema me he encontrado con lo siguiente en Wikipedia:

Durante la ocupación alemana de Francia durante la II Guerra Mundial, el Gobierno de Vichy lo sustituyó por la frase Travail, famille, patrie (Trabajo, familia, patria), para ilustrar el nuevo rumbo del gobierno.

Pero mucho más detallado en un blog titulado Diario de Guerra:

Trabajo, Familia y Patria – 15/09/1940.

Camaradas,

El Mariscal Philippe Pétain ha asentado las bases de la nueva Francia con la publicación hoy en la revista Deux Mondes (Dos Mundos) de su artículo “La Política Social del Futuro” en el que ha repudiado públicamente el decadente lema Liberté, Égalité, Fraternité (Libertad, Igualdad, Fraternidad) y lo ha reemplazado por el de Travail, Famille, Patrie (Trabajo, Familia, Patria).

Es tremendo cómo ese lema fue un emb-lema de las aspiraciones de los ciudadanos que aspiraban a serlo desde 1789. Y cómo cada cierto tiempo se censuraba, se consideraba subversivo o revolucionario. Lo que me parece más tremendo es que siga siéndolo. Aún hoy, o quizá hoy más que nunca, ese lema serviría perfectamente en las manifestaciones que se están produciendo en España. Lo que ocurre es que habría que matizar quién es ahora el tercer estado y quienes son los nobles, pero lo que resulta evidente es que hay una clase social que parece estar por encima de las obligaciones a las que nos sometemos los plebeyos.

Es momento de denunciarlo, aunque sea creando un nuevo encierro en un Juego de Pelota que puede ser una plaza de Sol en el centro de Madrid.

Hace años hice una acción, casi para mí solo, sobre el Km0. Ahora me veo en la tesitura de no encontrarme bien de salud como para acudir a lo que considero la mejor manifestación que he podido vivir. Una manifestación que, ingenua, reclama la vuelta de la ideología, el dejar de ser considerados recursos humanos, consumidores, clientes, para ser considerados ciudadanos. Con la responsabilidad que eso implica, con el esfuerzo que supondrá de acción y reflexión. Se acabará con la pasividad y la inacción. Es preciso formar parte de este nuevo presente. Creer en ello lo hará existir.

Y ahora… ¿por qué?

Es evidente que influirá en las elecciones. A nadie se le escapa eso, pero es que lo razonable en los ciudadanos en un sistema democrático es que deseen influir en las elecciones. Esto es participar, no sólo introducir un papel en una urna. Esto es democracia participativa, por fin, vista en algún lugar.

Sorprende ver la capacidad de organización que demuestran tener, generando en pocos días una estructura de comisiones y subcomisiones encargadas de lo más pragmático y de lo más utópico, pero autogestionados, sin financiación de una entidad financiera ni un grupo de poder mediático. Está claro que otro mundo es posible y esto es una demostración de la que les gusta a los escépticos: el movimiento se demuestra andando.

Y yo no me atrevo a ir.

No me atrevo a tener que correr en un momento dado y que mi maldita fisura anal resurja. No sé cómo participar pero es el momento. Este es uno de esos momentos que, si los pasivos actuamos, convertiremos en Histórico. Puede ser un gran momento en el futuro, puede ser lo que andamos necesitando: confianza en la gente, en nosotros mismos, en que los humanos tienen verdaderamente el poder en sus manos y no en las de otros. Y esto exigirá compromiso, dedicación, acción, presencia, pero reportará un mundo nuevo, en el que el lema revolucionario deje de ser revolucionario para ser definitorio del sistema.

Entonces, en ese posible entonces, no habrá necesidad de ser antisistema, porque el sistema no estará luchando contra nosotros.

Hoy voto por correo

Es cómodo y barato. Me hace sentir bien y como con la conciencia tranquila, pensando, además que quizá cambie alguna pequeña cosa en el futuro si todo el mundo lo hiciera. (Sobre lo poco que creo que se puede cambiar desde el gobierno político de una nación hipervinculada e hiperdependiente de decisiones exteriores o interiores pero más procedentes del ámbito económico que político, mejor no hablo en esta ocasión).

Este año me parece especialmente complicado votar porque lo más probable es que, llevado de la mano de la indignación que genera la mala gestión de la crisis, me dejase inducir por la idea de que cualquier cambio es mejor que estar como estamos. Pero no cualquier cambio. Sí que creo que conviene el cambio, pero no cualquiera.

Leyendo un buen artículo sobre La diferencia entre abstenerse, votar en blanco y no votarles me he sentido claramente identificado, en tanto que llevo un tiempo afirmando que uno de los peores males que tenemos en este país es el fuerte bipartidismo derivado, entre otras cosas, de una ley de representación electoral de dudosa efectividad, salvo para los que están en el gobierno y en la oposición.

Este año se están produciendo fuertes cambios en la forma de hacer política, no por los partidos políticos, sino por otro tipo de asociaciones que, gracias a la concreción de propuestas realizadas a través de Internet (la famosa Red 2.0 parece que empieza a tomar cuerpo), han llegado a movilizar a la población, como en el reciente Movimiento 15-M y su toma de la puerta del sol. Me habría gustado participar, sentirme fuerte como para acudir a la manifestación, no creo que lo suficiente como para acampar, pero sí para apoyar día a día a quien lo haga.

Miro con resquemor los movimientos que se han producido, dicen, por estas vías en los países del norte de África, sintiendo que no conocemos lo suficiente ni de su evolución ni de su verdadera gestación. No creo que realmente fuesen movimientos espontáneos, pero no sé en realidad qué los motivó, quién los necesitaba. Mi intuición me dice que tienen que ver con una guerra entre los intereses Chinos y los Occidentales en la esquilmada tierra africana, pero mi pobre intuición no me da detalles.

En cuanto a Islandia, país que siempre me ha atraído singularmente, querría saber más y de primera mano cómo se están desarrollando los acontecimientos allí, pero lo que parece evidente es que también en este caso, la forma de hacer política es distinta a la que llevamos contemplando desde hace más de 50 años. Recuerda a revoluciones más o menos aguerridas, pero habría que verlo y vivirlo allí.

Eso sí, no queda ya duda de que algo se está moviendo. El mundo occidental necesita un cambio, necesita una adaptación a una situación en la que los modelos (políticos, económicos y, posiblemente, sociales) han de ser puestos en cuestión, reformulados, reinventados.

Dependerá de nuestra participación (la mía y la tuya) cómo serán los nuevos modelos. Nos lo estamos jugando todo en estos días… no de votación, sino de participación.

Me voy a votar.

Hay que matarlos o algo peor

La ira es muy mala consejera. Cuando se instala en las instituciones es tremenda y conduce a dictaduras más o menos salvajes. Cuando se instala en la gente, en la sociedad, se obtiene un grado de violencia en el ambiente que hace que la convivencia sea siempre agresiva.

Ayer una persona a la que admiro desde el punto de vista artístico se vanagloriaba de haber participado en una cacerolada que había terminado por impedir que los candidatos del partido popular pudieran celebrar un mitin en Lavapiés. Se alegraba del hecho de que había sido necesaria la intervención de la policía para que los desalojasen de allí, a los señores del PP, más o menos indeseables.

Lo puso en su muro de facebook como algo de lo que sentirse orgullosa y muchos incluso la felicitaron por ello, se congratularon y yo no quise (llámame cobarde) entrar en la polémica (sería el único polemizando) diciendo que no me parecía correcto ese comportamiento.

Que no simpatizo con el PP es algo que no creo que tenga que demostrar, pero que no me gusta evitar su discurso con la violencia no creo que sea algo que tenga que defender. Debería ser evidente que la violencia no fomenta el debate, el sano ejercicio de escuchar, discernir, criticar y, finalmente, elegir la opción más deseable para cada uno. Es un cierto relativismo moral, claro, pero es inherente al buen funcionamiento de la democracia.

Si no hay relativismo moral, si una de las opciones es correcta y las otras incorrectas, si una es buena de manera absoluta, la democracia es un error. Se trataría de llevar a cabo un trabajo dialéctico-lógico que dedujese cuál es la única elección correcta y terminar con el asunto.

Soy demócrata incluso para creer que puede estar equivocada la mayoría, pero ese error está en su capacidad para ser libres, para decidir, incluso aunque me parezca que se equivocan, pero arrogarme la sensación de que yo no puedo ser quien está equivocado me parece tan peligroso como que otros se equivoquen.

Libertad, libertad, sin ira hay libertad…

rezaba una canción de mi juventud de Jarcha que adoré durante décadas. Aún la escucho, ahora gracias a Spotify, de momento. Y es que es así de cierto: es preciso dejar de lado la ira para permitir el libre ejercicio de los derechos de los demás, por más que creamos que no hacen lo correcto. Sin ira será posible la libertad, pero la ira se ha ido instalando en la sociedad ayudada por los discursos patéticos de los partidos políticos actuales que saben que la ira es más vistosa que el discurso, saben que tienen que ser espectaculares y no únicamente coherentes o éticos.

Su única ambición (y puede que incluso siendo bienpensado sea de buena fe) es alcanzar el poder y para ello, en este mundo mediatizado en el que nos toca vivir, es preciso ser escandaloso, ruidoso, mucho más que los demás, hacer más y más ruido, gritar más alto… pero esto no es política (al menos no ideológica) y cuando la oposición a uno de los partidos que más hace esto lo hace también, siento que se ha entrado al trapo de la demagogia, de la violencia barata y callejera, de las verduleras, de la que hace el PP.

Ahora hay un terremoto en Lorca y todos van a fotografiarse en la zona. Y tienen la desfachatez de decir que han suspendido los actos de campaña. Pero ¿a quién pretenden mentir? Todo lo que hace un político es buscando electorado. Incluso cuando dicen que han dejado de buscar electores. Es su trabajo y entiendo que lo hagan, pero no nos insulten diciendo que no lo hacen. No nos mientan.

Ah, se me olvidaba, es preciso mentir para que salga un discurso creíble.
No se trata de conseguir un discurso cierto, sino verosimil.

Es como en cine, el maquillaje se utiliza para lograr un efecto de naturalidad que no se tendría con la naturalidad de la piel sin maquillar (error que cometen los fundamentalistas de cine europeo con frecuencia).

Resumiendo: me habría gustado que a esos mitineros del PP les hubieran, simple y sencillamente, ignorado hasta el punto de que hubiesen sabido que lo que dicen no convence, que lo que pretenden no interesa, que no serán votados. No me ha gustado que a esos mitineros demagogos se les haya tratado con la demagogia del ruido.

Ruido x Ruido = Ruido al cuadrado.

Pego la letra de la canción para que quede aquí, por si alguien en Internet… mientras se pueda, la busca y quiere tenerla.

Libertad sin ira

Dicen los viejos que en este país
hubo una guerra,
que hay dos Españas que guardan aún
el rencor de viejas deudas;

dicen los viejos que este país necesita
palo largo y mano dura
para evitar lo peor.

Pero yo sólo he visto gente
que sufre y calla, dolor y miedo,
gente que sólo desea
su pan, su hembra y la fiesta en paz.

Libertad, libertad
sin ira libertad,
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad,
sin ira libertad,
y si no la hay sin duda la habrá.

Dicen los viejos que hacemos
lo que nos da la gana;
y no es posible que así pueda haber
gobierno que gobierne nada;

dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta,
que todos aquí llevamos
la violencia a flor de piel.

Pero yo sólo he visto gente
muy obediente, hasta en la cama
gente que tan sólo pide
vivir su vida, sin más mentiras y en paz…

Libertad, libertad
sin ira libertad,
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad,
sin ira libertad,
y si no la hay sin duda la habrá.

manzanas podridas

UNIXes

PC, de Personal Computer, significa ordenador de uso personal, no sólo doméstico, sino también profesional, pero de manera personal, frente a los grandes ordenadores y las pantallas más o menos inteligentes de acceso a ellos, en ocasiones consolas. La primera vez que toqué un ordenador en mi vida (allende los spectrum y spectrum+) fue uno que tenía como sistema operativo UNIX (AIX, de IBM) y lo hice desde una consola de las 5 cinco que tenía simultáneamente conectadas, junto a la pantalla principal en la que se ejecutaba el entorno gráfico XWindows. Era multiusuario nativo, multitarea sin que tuviese que pensárselo y con una gestión de disco, de seguridad, de organización, que hasta ahora no ha sido superado por nada de lo que ha salido después. Fue en 1986.

No fue hasta un año más tarde cuando tuve que trabajar con un PC. Era un 8086 y estaba en una sala abarrotada de otros muchos que funcionaban con alguna versión de DOS (Sistema Operativo de Disco) que debías llevar en un disquete de 5 y 1/4, de los blandos. Era una pantalla negra con letras blancas. Tenía la posibilidad de algún programita que podías hacer en BASIC, después aparecieron (en mis manos) compiladores de FORTRAN 77 y de Pascal. No sería hasta 3 años después que amaría el Lenguaje C y sus posibilidades. ¡Qué curioso! C era un lenguaje que habían inventado los mismos que UNIX, sistema operativo al que estuvo emparentado por muchos años.

Es divertido ver cómo los sistemas operativos evolucionan como una dinastía familiar. Me encanta este árbol genealógico de UNIX que muestra cómo de variado y diferente, a la vez que competitivo, era el mundo X. Pero poco orientado a las arquitecturas x86 (ordenadores personales IBM y «clónicos«).

También de IBM, topé con los grandes (de tamaño y prestaciones) MainFrame 3090. Sus lenguajes de programación basados en «tags» como el que existía para formatear el texto antes de lanzarlo a imprimir son los antecedentes de HTML y todas estas cosas tan modernitas…

Primer modelo de Apple

Y entonces aparecieron los Apple. No sería hasta 1984, cuando de la mano de Steve Jobs y con un anuncio mítico dirigido ni más ni menes que por Ridley Scott, que Mackintosh se presentó como alternativa realista contra los recién nacidos sistemas operativos de Disco que Microsoft e IBM intentaban hacer atractivos en sus pequeñas cajitas de arquitectura 86.

Unos años después aparecen los primeros Linux, aún un poco orientados para programadores y trabajadores del sector, o gente que venga con experiencia en UNIX (yo había trabajado ya en AIX, SUN-OS, Solaris y FREEBSD cuando instalé mi primer RedHat (entonces gratuito) y costaba un poco hacerlo funcionar gráficamente).

Después llegó la diversidad. Los diferentes RedHat (que era mi preferido, incluso llegué a comprarme un libro para su aprendizaje, un libro en papel, absolutamente obsoleto hoy en día), Slackware y los Debian que ni conocía ni quería conocer.

Mientras tanto, la guerra se había desplazado: ya no era Microsoft contra IBM (que, en el mundo de la microinformática sería derrotado hasta pisotearlo), puesto que MS, de Bill Gates, había sabido aprovecharse de la tecnología UNIX:

El primer sistema operativo que la compañía lanzó al público fue una variante de Unix en el año 1979. Adquirido de AT&T a través de una licencia de distribución, Microsoft le apodó Xenix, y alquiló la empresa Santa Cruz Operation para adaptar su sistema operativo a importantes plataformas. Xenix fue cedido a Santa Cruz Operation, que adaptó el sistema para microprocesadores 80286 en 1985, bajo el nombre de SCO UNIX.

Había desplazado a IBM-DOS con su MS-DOS, copiando algunas cosas del OS/2 de IBM, entre otras el Presentation Manager, que llamaría Windows. Salió a la luz en 1990. Ya había muchos mejores entornos gráficos por entonces, como los de Mackintosh o los XWindows, pero se llevó el gato al agua sabiendo competir en un sector en alza: el ordenador personal de la clase media. Baja calidad de procesador, pero barato barato, sin complicaciones en la puesta en marcha que requería Linux y cambiable cada 3 años. Los vendedores de Hardware estaban encantados: MS-windows era su obsolescencia programada vestida de algo que, encima podían cobrar.

La historia de MS Windows es la de un pirata que va robando a quien colabora con él. UNIX primero, luego IBM/Presentation Manager, luego (sin colaborar), el uso de objetos visuales que tenía Mackintosh, para las últimas versiones, ya descaradamente «fusila» el código fuente de varios Linux… pero su campaña de marketing sigue siendo inmejorable. Más que una campaña publicitaria es una campaña de adoctrinamiento, de sumisión, de obligación a seguir siendo fiel a un sistema que nunca ha sido el mejor en todo, salvo en venderse.

Hasta ahora, quiere centrar la lucha contra Mac porque sabe que la tiene ganada. Las manzanas son caras y siempre han sido complejas para gestionarlas. Tanto como Win. Configurar una red TCP/IP con apple era poco menos que una tortura antes del 2000. Además, es una bonita táctica porque nos olvidamos de las posibilidades de usar LINUX.

Los muchos Linux en el «mercado», son gratuitos (salvo decepcionantes excepciones), son sencillísimos y, ahora, vienen cargados de un enorme paquete de programas que permiten sacar el máximo rendimiento a cualquier PC.

Ahora mismo tengo instalado LINUX y funciona maravillosamente UBUNTU 10.10. No necesito nada que no tenga. Tengo todo lo que puedo desear de software. Salvo los reticentes paquetes de programas específicos para dispositivos que los fabricantes declinan hacer para Linux. Pero hay soluciones: puedo instalar máquinas virtuales para los casos más necesarios… ya que, entre otras cosas, muchos de los Windows XP que fueron muriendo me dejaron unas licencias que puedo seguir utilizando. Me he librado de miedo a los virus, de descargas de software pirateado, de tener que pagar una licencia extra si quería utilizar los 4Gb de memoria que Windows VISTA (ese otro virus) no es capaz de gestionar.

Ahora y por casi capricho, quiero instalarme también otra máquina virtual corriendo un Mac OS X.

En realidad, las manzanas podridas de MicroSoft y Apple están jugando al bipartidismo con nosotros. ¡Hay otras opciones! Se libre. Se abierto. Se LINUX.

Descárgate UBUNTU completamente gratis y pruébalo hoy mismo. No te vas a arrepentir.

Esto lo dice todo

Hay, según el periódico El País, una ley anti-batasuna. Claro, ahora sí se comprende que no se pueda aplicar a otros contextos geográficos. Siempre me había preguntado porqué el PP que no condena la violencia (véase guerras no autorizadas por organismos internacionales legitimadores, dictaduras con exterminios, etc) ni el PSOE ni otros que no condenan otras violencias no tenían ningún tipo de exigencia previa como declararse en contra del uso de la violencia para nada.
Claro, ahora se explica, en realidad, más que un fallo de un periodista poco afortunado, lo que revela es la verdad oculta (no tanto) bajo el nombre de Ley de Partidos. Legislar que un partido político tenga en sus metodologías la apología de la violencia me parece tan innecesario en una sociedad responsable que nunca entendí que se necesitase una ley así. Pero es comprensible si se trata de excluir del espectro político de una región concreta a unos partidos que no representan el deseo de interlocución de quien tiene el poder para legislar.
Es decir, desde la legislación se imponen leyes que regulan quien puede acceder a los organismos que eventualmente puedan modificar la legislación, de modo que la legislación queda asegurada por encima de todo. La ley no se puede cambiar. Pero esto no debería ser así en un estado democrático de derecho.
Resumiendo: La ley de partidos es un invento para impedir la representación del voto nacionalista de izquierdas en Euskadi. Nuestra sociedad sigue necesitando que un partido político sea autorizado o no autorizado porque puede ocurrir que la gente estuviera dispuesta a votar (como hace, de hecho) a formaciones que no condenan la violencia.
España es una, grande y libre.
Pero ni una, ni grande, ni libre.

82 familias ricas

Hoy he leído en el capítulo dedicado a “La antropología de una sociedad industrial” del libro que estoy leyendo desde hace un par de semanas, que, según la revista Forbes de 1985, las 400 personas más ricas de EEUU son miembros de 82 familias, teniendo en su poder aproximadamente el 40,2% de todo el capital fijo, privado y no residencial del país.
Además, sostiene el libro que la acumulación de grandes fortunas en manos de unos privilegiados, o lo que él llama la concentración de la riqueza, va en aumento.
El libro no tenía en cuenta la aparición de los nuevos ricos como los derivados de las nuevas tecnologías (así Bill Gates, Steve Jobs, Mark Zuckerberg) pero en el fondo no importa. Tampoco importa mucho que ahora tengamos más españoles entre los famosos enumerados por el señor Steve Forbes, como por ejemplo al dueño de Zara y derivados, porque hablar de españoles es casi insultante.
Estos personajes, estas personas, están por encima de la ilusión mantenida como nación que se forjó allá por el siglo XV en occidente. Les importa poco estar entre los mortales, porque creen que su lugar es una especie de mundo paralelo en el que jugar con los demás como quien juega con marionetas.
Pero ni siquiera nosotros, los plebeyos, somos sus marionetas, no llegamos ni a ser las partículas del polvo adherido a las distintas partes de las prendas exteriores de las marionetas más pequeñas que poseen.
¿Qué puede hacer el polvo para alcanzar su autodeterminación, su libertad?
Es tan tentadora la sumisión.
Lo más gracioso, quizá, que me pasó leyendo también en un periódico lo del tal Amancio Ortega es que me ha dado penita. Una foto suya daba el aspecto de un señor gris, apagado, aburrido, triste y no creo que lo piense para consolarme. Es, sencillamente, lo que veo en su expresión. Por no hablar de la fotografía del hombre más rico, según este mismo listado, un tal Carlos Slim, con un extraño parecido a Torrente.
Bueno, estos pensamientos banales tan solo son escapes para no afrontar lo durísimo que me resulta aceptar las monstruosas desigualdades entre estas fortunas y la situación de la inmensa mayoría de la población mundial como algo justificable.
Y si después quieren convencerme de que he de entender reformas estructurales en el mercado laboral que repercutirán en mayores facilidades para los empresarios a la hora de adquirir mayores beneficios o, lo que es lo mismo, continuar y perpetuar un sistema que no ve escandaloso el aumento en la concentración de la riqueza, van a tener que esforzarse un poco más.
¿Quienes quieren?
No me gusta cuando se me cuelan, casi sin darme cuenta, impersonales terceras personas del plural. Había 82 familias en el 85 dominando el mundo, ¿Cuántas hay hoy?

Habilidades del educador en la enseñanza no formal

Ayer estuve en una reunión de una empresa en la que trabajo unas 200 horas al año impartiendo cursos de Informática a jubilados en centros DIA de la Comunidad de Madrid. Era una reunión informativa a cerca de las modificaciones de la metodología de la enseñanza que se iba a seguir a partir de la siguiente convocatoria.
Yo no podía parar de reírme hacia dentro por el despropósito, no dudo de su buena intención, que supone un cambio semejante sin tener en cuenta una suma de factores que afectan, incluso, al perfil del docente.
Esencialmente, lo que se modifica es que los, hasta ahora llamados, profesores, nos pasamos a denominar dinamizadores. Y, como bien informó el coordinador de los, ahora llamados, dinamizadores profesionales, las palabras importan. Claro que importan, me dije, hasta el punto de que me acaban de cambiar el puesto de trabajo, que no el salario.
¿Eso me molesta? No me molesta necesariamente, pero sí que se considere que las habilidades que demostré tener como formador o profesor sean las mismas que se requiere para ser un dinamizador profesional o educador de un curso de enseñanza no formal.
Obviamente, esto me molestaba a mí especialmente por el hecho de que, en mis talleres de Poesía, en los de Creatividad, etc, soy un coordinador que me empeño en diferenciar de profesor o maestro. Y, porque sé lo importante de las palabras en la significación, no se me ocurre pensar que tengo que usar la misma manera de impartir la clase.
Entendiendo educación no formal como la segunda de las definiciones dadas en el enlace.
pienso que se habla de la educación en sí, pero no de las habilidades especiales que ha de tener un educador de enseñanza no formal y que no son en absoluto las mismas que las que ha de tener un educador de enseñanza formal.
Esto hace que, si hubiesen pensado bien el cambio, lo primero que tendrían que haber hecho en la empresa en cuestión es una nueva entrevista de trabajo para cualificar la capacidad de los actuales docentes para afrontar las exigencias de la nueva metodología.
Y aquí surge un primer problema: ¿es posible evaluar objetivamente las habilidades psicológicas y sociológicas requeribles en un docente de enseñanza no formal? ¿No se estaría, de algún modo, formalizando en el mismo momento del proceso de selección?
A partir de la convocatoria siguiente de los cursos de Informática, ya no enseñaré informática, sino apoyaré en el desarrollo de proyectos de grupos de personas que generarán un resultado presuntamente informático, ayudándoles a desarrollar las capacidades que puedan ir necesitando desarrollar. O sea, el ámbito educacional se abre hasta hacerse casi infinito y me supondrá una capacidad casi infinita de adaptación. Afortunadamente, llevo años haciéndolo en otro tipo de talleres y no creo que me suponga el más mínimo problema, aunque sé que es más (mucho más) exigente y procuraré no acarrear tareas como el seguimiento de los proyectos al ámbito no profesional, puesto que ni el sueldo ni el cargo lo exigen en lo más mínimo.
A partir de la siguiente convocatoria voy a ser un dinamizador de grupos que van a contar sus “Historias de vida”. Esto es tan ambiguo como imposible de acotar. Esto hace que también tenga más libertad (y la responsabilidad asociada) en las materias a impartir, hasta el punto de que me han regalado, sin darse cuenta, el famoso derecho de libertad de cátedra.
Creo que se están equivocando completamente, pero no me pagan para pensar la eficacia de las metodologías de enseñanza. Es más, estoy convencido de que esta empresa, después de dos o tres convocatorias, se verá obligada a acotar este papel tan libre del docente y fabricar un guión más o menos rígido que los profesores (perdón, dinamizadores) deban seguir día a día, sesión por sesión, como hasta ahora venía siendo hecho con los convencionales cursos de informática que se impartían.
Entre otras razones, porque la mayoría de los profesores que hasta ahora podían impartir los cursos que impartían (y me incluyo, pero sólo en parte) no tienen el perfil adecuado para las exigencias que les va a demandar la nueva metodología.
¿Qué necesita un formador para ser un buen educador de enseñanza no formal?
Para empezar: no saberlo. No saber. Es esencial que parta de la base de que lo que enseña ya no es lo que sabe, sino lo que puede que los alumnos puedan aprender, que ya no se trata de enseñar, sino de fomentar el autoconocimiento, el desarrollo personal, o, como traté recientemente en otro artículo dejar de creer que se puede hacer otra cosa que no sea la de dinamizar al colectivo para que sus individuos evolucionen según sus propias necesidades y confiar ciegamente en que saben lo que quieren aprender.
El coordinador de un grupo semejante, ha de entender que no existe una verdad única, que debe autocuestionarse constantemente puesto que no hay una forma fijada a la que atenerse y ha de consensuarse en función del correcto equilibrio entre enseñanza y aportación de condiciones para el autoaprendizaje,
Sus habilidades principales entran en relación con la característica de la libertad y su ejercicio en la educacional no formal: ha de ser capaz de gestionar grupos con flexibilidad, habilidad relacionada con un alto conocimiento de protocolos sociales del colectivo en el que se desarrolla la actividad, ha de ser capaz de ser inflexible con cortesía, sabiendo poner límites para no dejar que el exceso de libertad bloquee la capacidad de creación de los asistentes, ha de ser capaz de tener un vocabulario cuidadoso y preciso, que también ha de ser comprendido con precisión por los educados. Ha de tener una capacidad de empatía con quien no necesariamente comprende, saber respetar la expansión inevitable de los egos con los que trata. Ha de dispersarse en cierta medida pero no demasiado y esto es tan ambiguo y poco mensurable que es uno de los puntos críticos de la enseñanza no formal.
Me dejo muchas y, como dije, innumerables que no sé ni puedo saber. Cualquier habilidad, diría, en resumen, es útil para un buen educador no formal con capacidad (insustituible) de relacionar conceptos o inteligente funcional y creativamente. Para profundizar en este asunto, remito al libro de Jose M. Marina, “Teoría de la Inteligencia Creadora”.
Nos pueden hablar de que han de ser buenos comunicadores, buenos líderes, amables y firmes, pero no nos pueden contar cómo puede ser alguien un buen comunicador o un buen líder. Es demasiado subjetivo porque todas estas palabras (que siempre importan) son claramente poco definidas. Ni la comunicación es algo perfectamente delimitado (teniendo en cuenta que existe la verbal, la no verbal, la implícita, la explícita, y las por venir) ni el liderazgo, ni, mucho menos, ese pequeño apócope que es “buen”.
En resumidas cuentas: no se sabe qué hace falta para ser un buen pedagogo de educación no formal y esto es inherente al hecho de que, como no formal que es, no hay forma de saberlo.
Eso sí, dudo mucho que esta empresa haya pensado en esto. ¡Ay! Qué poco saben de estas cosas. Me da que no han hecho ni una sola vez la aparición por un curso de enseñanza no formal aquellos que han decidido cambiar la metodología repentinamente. Pero no me pagan por resolverles estas dudas.
Sé, y cada vez tengo más claro, que no sé enseñar.
Sé que la enseñanza no formal es una parte integrante esencial de la nueva forma de aprender. Que la enseñanza formal es demasiado rígida para las necesidades de infinidad de cosas (incluso puede que esta misma para la que me contratan) y que se adecúa poco a, por ejemplo, cualquier materia que diga ser o tener algo que ver con la contemporaneidad.
Pero hablar de la contemporaneidad es algo que tendré que dejar para otra ocasión, aunque cada día me tienta más la idea de preparar un pequeño seminario en el que aclarar conceptos de cuándo y porqué surge y en qué se caracteriza.

Esto no es una broma