C

tiobe-index-oct-2014

No me puedo creer que hoy en día el lenguaje de programación más demandado o más usado sea el C. Según el Índice TIOBE, ha desbancado recientemente al laureado Java a la segunda posición del ranking, así como que el apestoso C++ (apestoso por tramposo: para mí nunca fue sino una burda colección de bibliotecas adjuntadas a una programación de C orientado a objetos tipificados con estructuras, etc) que se desploma a una cuarta posición.

Es posible que pueda volver a ofrecer mis servicios de viejo programador en C, como hace años, como cuando comencé mi carrera en ese mundillo tecnológico y aprendí ese idioma por mi cuenta, en unos libritos de papel, de cuando programábamos con bolígrafo antes de teclear en una pantalla difícilmente accesible.

Ahora uso mis obsoletos conocimientos de programación para hacer fusiones atípicas con performances o poemas en C, como el de 4estaciones.c. O sea, para nada útil. Pero al mismo tiempo, para lo más útil que los he usado nunca.

Voy terminando las lenguas romances

lenguas romanceYa he terminado las lenguas occidentales de la subrama romance de las lenguas itálicas de las lenguas indoeuropeas de las lenguas nostráticas…

Con el véneto como último avance en mi proyecto interminable (Proyecto de Organización Filogenética de las Lenguas del Mundo), he dado por concluida una sección importante en cuanto a cantidad, porque ha habido muchas… y siguen quedando muchas hasta terminar ahora el grupo oriental de las lenguas romance.

Subir por FTP todos los archivos que han sido modificados en los últimos meses es una tarea que debo realizar cuidadosamente puesto que se realizan cambios internos constantemente (de organización de ficheros) que quedan reflejados en un archivo que mantengo más o menos actualizado para saber cómo fue esa estructura en otros momentos, así como para poder acceder a todos los archivos involucrados, incluso aunque no sea mediante un navegador.

Seguiré trabajando en ello mientras me queden ganas

De momento, y en paralelo, voy incrementando mis contribuciones en este campo de la lingüística en la Wikipedia, con la esperanza de que a otra gente les sean útiles, como a mí las de otros, en algún momento.

¿Imágenes relacionadas?

imagenes relacionadas A mí que me lo expliquen:

Según FaceBook, cuando he comenzado a leer el artículo que alguien estaba compartiendo en la red social, hay una relación ¿¿¿¿???? entre las escuelas libres, los condones para la puntita, el vino que cura el cáncer y Ricardo Darín.

No acabo de comprender el criterio que utiliza esta web… pero vamos, que allá ella… Que está en su derecho de «relacionarlos», eso sí.



Campaña para incluir escuelas libres en el modelo estatal español

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Un poema me manda hacer Violante

Querida víctima, lo siento. He perdido a este juego y tú… también! Le has dado a me gusta y comentado mi estado, así que ahora deberás publicar el siguiente estado para continuar con el juego (a no ser que hayas perdido tu sentido del humor). Sé que nadie leerá mi estado pero a veces, cuando estoy aburrida, voy al jardín, me cubro de tierra y finjo que soy una patata. Lo de las entrañas de la tierra se lo ha inventado tu amiga. Ahora, a ti, te toca hacer un poema con ello. (Me pide)

Finjo que soy una patata
cubierta de tierra
que dejo crecer mis raíces
hasta que ocupan el planeta
y salen por las antípodas neocelandesas
en forma de árbol patatero
que cubre de sombra el mundo.

Finjo que soy un rayo de sol
sobre esas hojas tuberculosas
que lloran rocío
en las mejillas de la humanidad
entristecida
por una ausencia de luz
una carencia de alegría
antipodal.

Finjo que soy lágrima de humano
conteniendo un fractal de sales invisibles
abigarrado enjambre de tristeza
goteando la faz de la ignominia.

Finjo que soy un violador de versos
que hiende sus grandes ojos negros
sobre un soneto violante y no violado
de Lopes y de Carpos y de olvidos.

Finjo que finjo
y ya no finjo:
soy
sin más
Giusseppe
o un
giusseppe
cualquiera
sin mayúsculas ni apellidos
sin afán de ser más grande
que la inmensa inmensidad de un océano
vertida en el interior de una persona.

Y me dejo llevar por el pequeño juego
que una amiga me propuso
componiendo este poemita
para la posteridad electrónica
para la red de redes
o para nada más que ser una patata
un rayo de sol
o una lágrima
por un ratito breve
como el tecleo de un verso en el diario
sin entrañas
extrañas
que lo apañen.

La dimisión de Gallardón

GallardónEs una noticia impactante, sí, que este señor, que ha ocupado tantos y variados cargos públicos, incluso algunos con pretensión de ser pseudoprogresista de derechas (si es que eso se sostiene), dimite hoy por discrepancias con el presidente Mariano Rajoy. Dicen que relacionado con la oposición del partido a seguir adelante con su retrógrada propuesta de ley del aborto.

No he podido evitar leer el periódico al respecto, saltándome una de mis costumbres, encontrándome la nueva en los salpicaderos de las redes sociales.

Ahora viene la descalificación generalizada y banal, el alarido de alegría… pero es tan simplón que me decepciona hasta mencionarlo.

Sin embargo, leyendo unas cuantas frases del artículo me he encontrado con las siguientes:

Gallardón es el primer ministro que abandona por voluntad propia el gabinete de Mariano Rajoy. Su paso por el Ministerio de Justicia apenas ha dejado leyes importantes. Todas las que anunció para «revolucionar y modernizar» la administración de Justicia, como la reforma del Código Penal; la Ley del Poder Judicial o la Ley de Enjuiciamiento Criminal, están empantanadas en el Congreso o no han logrado salir de su departamento pese a que fueron anunciadas hace mucho tiempo.

Y me ha dado por ponerme paranoico y conspiratorio atribuyéndoles una ingente habilidad estratégica:

¿Y si Gallardón (con todas sus propuestas) no ha sido más que una cortina de humo para que se hablase de él, para que el tema pareciese girar en torno a esto, en lugar de hablarse de las leyes que sí que han salido adelante, alrededor de las reformas laborales, fiscales, etc?

Hasta tendría sentido que no hubiesen salido adelante tantas propuestas que chocaban con tanta oposición, interna, e incluso externa, en el marco de la UE, donde podrían haber sido rechazadas o, cuando menos, condenadas, por no hablar de órganos de justicia internacionales varios (ONU/Haya…).

Ya sé que es solo una aventurada teoría, pero creo que respetaría al PP de haber sido capaz de generar una estrategia de distracción tan elaborada, tan bien sostenida, como para sacrificar (dudo mucho que haya habido un gran sacrificio) a uno de sus mayores alfiles en algunos momentos de su pasado.

La Caixa online y la seguridad

Los administradores de seguridad de banca electrónica de La Caixa se merecen un buen tirón de orejas. Bien es verdad que la seguridad electrónica está sobrevalorada y que luego acaba dependiendo de la seguridad que los usuarios tengan en cuenta, es decir, de las prácticas del usuario más que de la organización de destino, pero eso no es óbice para que se pongan las pilas en cuanto a arreglar algunas cosillas, varias de las cuales mantienen errores de concepto y concepción.

lineaabierta con certificado incorrecto

Si se intenta entrar por una URL que antiguamente promocionaron como válida http://www.lineaabierta.com, uno se encuentra con ese certificado asociado a la URL equivocada, con lo que el mensaje que recibe del navegador le puede hacer pensar que está entrando en una web peligrosa.

Está claro que no hay peligro, puesto que se identifica como XXX.lacaixa.es pero no como lineaabierta.com. Si ese dominio ya no desea continuar usándose, deberían ser capaces (nivel DNS) de redireccionar las peticiones al mismo a una URL de XXX.lacaixa.es que presente el certificado correcto.

No es difícil, es más, a mí me llevaría poco más de 5 minutos hacerlo… jejeje… Así que supongo que deben de tener profesionales capacitados para corregirlo, aunque no haya voluntad de hacerlo.

la caixa con pin texto

Hay un dicho en seguridad (informática) que dice que la fortaleza de la misma se mide en función de su eslabón más débil.

No tiene ningún sentido que tengan esta posible puerta de entrada en la que el usuario se identifica con un número que teclea y proporciona el PIN con un número que teclea, siendo posible su interceptación por medio de no demasiado complejos programas de registro de tecleo (los famosos malware keyloggers), teniendo también ésta que muestro a continuación en la que exigen al usuario que introduzca su PIN (forzosamente) mediante un teclado virtual, mucho más seguro que un teclado físico.

Sabiendo que se puede acceder mediante la forma anterior, es decir, mediante un PIN de teclado real… es absurdo mantener las dos maneras.

Por cierto, por cuestiones, supongo, de dificultad de implementación, también es mediante PIN de teclado el acceso desde un smartphone, así que seguimos igual de torpemente confiados.

Ni hablar de la banca telefónica, cuya comunicación, obviamente, no viaja encriptada.

la caixa con pin iconos

Aunque, peor que todo esto, ya lo avancé al principio, es el hecho de que los usuarios lleven a cabo prácticas como usar la misma clave para entrar en una banca electrónica que la que utilizan para muchas otras cosas cuyo nivel de seguridad no tiene nada que ver (contraseñas del móvil, por ejemplo, que nos ve teclear cualquiera) o la del correo electrónico.

Por no hablar de dejarse, tras de sí, sesiones abiertas en navegadores ubicados en lugares públicos (conviene aprender a dejar limpio de rastro el navegador usado antes de terminar de usarlo), así como hacer búsquedas en google para encontrar URLs de lugares cuya seguridad es relevante, lo que puede conducir a caer en el más simple de los ataques: web spoofing, suplantación de identidad de una web a la que le damos todos los datos que nos pida sin darnos cuenta de lo que está escrito en la URL del navegador. Si quieres ir a una web de seguridad sensible (banca, comercio electrónico, email, etc…) ve siempre directamente, introduciendo la URL en el lugar destinado a ello en el navegador, nunca vía un buscador… o atente a las posibles consecuencias.

La verdad es que me sorprende que no sucedan más vulneraciones de seguridad de las que ocurren… o se reportan, dada tanta mala praxis.

Frases simples, slóganes, nada muy elaborado… que tiene que ser resultón

Me pasa constantemente en las redes sociales que siento como si se tuviese la necesidad imperiosa de decirlo todo en una especie de «haiku-basura-moralina» que en dos o tres frases (o una con un par de subordinadas) contiene la sabiduría incuestionable de varias religiones, varios pensadores e, incluso, algún periodista.

He llegado a la conclusión de que el comienzo de esas sentencias sentenciosas es casi arbitrario, azaroso, incluso, buscando una especie de colofón sorpresa, a la manera de un binomio fantástico, bastante surrealista, pero se hace pasar por contenedor de toda verdad inapelable con una capa de infalibilidad cuasi católica.

Si se sitúan junto a alguna imagen de algún pensador más o menos reputado, visten más, por supuesto, pero en caso de no encontrar la foto de un humano a quien, sin mucho rigor, adjudicarle la frasecita, se puede sustituir por un paisaje de fondo, un atardecer, un amanecer, algún bodegón con frutas o verduras o, sencillamente (por decir algo), con colorines y tipografías que lo hagan atractivo a los lectores a los que, presumo, se les supone incapaces de detenerse en lecturas profundas y sesudas, a los que hay que cautivar o captar mediante las mismas argucias que en los libros infantiles se utilizan para que un niño (o una niña, claro está) aprenda a distinguir una vaca de un gato.

Voy a probar a escribir varias, así a vuelapluma, sin acompañarlas de la parafernalia que las acabe convirtiendo en imágenes:

Ante la adversidad…
busca la manera de encontrarte.

Cuando los orangutanes tengan la montaña bajo sus pies
los seres humanos se darán cuenta de que, bajo los suyos,
solo hay miseria.

Trata de evitar aquello
que te daña
que te hiere
que te duele
salvo que te guste aquello
que te daña
que te hiere
que te duele
en cuyo caso
llama a un teléfono de un amigo.

Los ordenadores nunca podrán sentir lo que siento ahora mismo
viendo matar a ese caballo
por un humano.

Una pinza de la ropa es como la vida
te trata como tú decidas tratarla.

Bueno, este ejercicio es tan gracioso que podría seguir y seguir…
ya incluso estaba empezando a «visualizar» aquellas imágenes que irían estupendamente de aliño de mis ensaladas de verdades.

Pero he comenzado a empacharme. (Esto bien podría ser otra ;-))

Certificados de la FNMT

Captura de pantalla de 2014-08-26 13:44:08La Fabrica Nacional de Moneda y Timbre, redondeada como FNMT, es una entidad que debiera haberse erigido en certificadora de identidades digitales, pero la certificación digital en España lleva un atraso de décadas con respecto a lo que debería, de modo que una renovación acaba siendo un trámite tan arduo para cualquier humano que se salga un poco de los estrechos límites de requisitos que aboca a la dejadez, al abandono, a la desidia y, en resumen, el ostracismo de los certificados que acaban caducando sin casi haber recibido otro uso que el del aburrimiento y la copia paranoica.

Ni siquiera se han encargado de asegurarse que su certificado de entidad certificadora esté siempre incluido en la base de datos de los navegadores más habituales, lo que la convierte en una entidad de la que desconfiar… jejejeje… siendo los pretendidamente garantes de la confianza cibernética.

Si a eso le sumamos la escasez de aplicaciones web que utilicen los certificados que han emitido (salvo Hacienda, ahora mismo no conozco otro), el resultado es que es una insulsa tentativa de seguridad informática que requiere, en primer lugar, formación de los usuarios, antiguamente conocidos como ciudadanos.

En resumidas cuentas, no vale para nada y acabo de dejar que el último que me emitieran caducara sin molestarme en su renovación, de proceso bastante incompatible con navegadores sobre plataformas Linux, las únicas plataformas confiables, salvo que desees confiar en las empresas privativas cuyo código fuente no está en nuestras manos (la de los ciudadanos libres, alias usuarios).

Si requiero una certificación, o un uso continuado del certificado electrónico, quizá actualmente la mejor manera de hacerlo sea gastándose el dinero (no mucho) que cuesta una unidad de lectura de certificados digitales insertos en los DNIe.

Quizá algún día me dé por hacerme con una de ellas, pero de momento, paso de esta utilidad que, en su día, parecía el futuro de una internet segura, identificada, quizá demasiado controlada, pero con algunas aplicaciones como el cifrado asimétrico bastante prometedoras.

Navegando seguro y confidencialmente

Es casi un oxímoron si uno lo piensa mucho, pues no es posible la «seguridad» si nos exponemos al mundo exterior, plagado de amenazas que trascienden la inocente oferta de un dulce a la puerta de un centro educativo infantil.

No obstante, puedo hacer unas recomendaciones para una navegación por Internet que van en aumento de paranoia de privacidad.

La primera cosa a tener en cuenta: usar navegadores diferentes para distinto tipo de actividades. No es lo conveniente por no decir que es casi temerario utilizar el navegador que se utiliza para realizar alguna actividad de comercio electrónico o banca electrónica para descargarse series de internet.

Así de modo simple, yo repartiría en 3 modos o 4, lo que implica 3 o cuatro navegadores diferentes. Si usas windows… la verdad, no te preocupa mucho la seguridad y mucho menos aún la confidencialidad, así que me salto consejos sobre el IExplorer. Yo uso linux. De navegadores:

  • Chromium: para las cosas «cotidianas», como blog/email/facebook/noticias/webs que requieran contraseña, pero no claves bancarias.
  • Chrome: (También sincronizado con android vía cuenta google), para manejar contactos/móvil, para acceder a wikipedia y compras online/banca u otros servicios financieros (acceso a área de cliente de proveedores, etc).
  • Firefox: [Iba a decir Netscape (ay, qué tiempos!)] para descargas, ya sea de series, subtítulos de películas y otras morrallas semejantes que requieran contraseña (que nunca ha de ser igual que la de las cosas cotidianas, ni mucho menos la de las cosas financieras), algunos sitios poco recomendables en los que se abran ventanas más o menos molestas incluso con bloqueadores de las mismas. Son esas webs que, por uno u otro motivo, requieren tener parcialmente almacenada información en caché, en memoria o cookies.
  • Opera: para el porno online (sí, sí, incluso un intelectual como yo alguna vez he visto porno online) usando un navegador específico cuyo historial de navegación, cookies y demás huella se borre al terminar cada sesión de navegación.

Por supuesto, todo ello está dentro de una sesión de un sistema operativo que garantiza unos mínimos de seguridad a nivel usuario, pues manejo un usuario con el que no dejo acceder a nadie mi ordenador personal linux. No llego a la paranoia siguiente que podría ser la de desear que las carpetas de usuario estuviesen cifradas. No es para tanto… pero tampoco estaría de más si no fuese porque se pierde un poco de recursos.

Si quisiera ir en esa dirección, realizaría una navegación (sobre todo de los usos que requieran más privacidad, como descargas o porno) desde máquinas virtuales (diferentes) en carpetas cifradas mientras dedicaría un navegador exclusivo desde una máquina virtual exclusiva para almacenar información financiera que requiriese un alto grado de confidencialidad y seguridad.

Enmascarar IPs y cosas así me parecen demasiado complejas, pero puede que, el día de mañana, tengamos que pensar en aprender a hacerlo si las leyes de vigilancia y control siguen extendiéndose. Pero quizá entonces sea mejor apostar por navegación intermediada a través de algún «proxy» (que nada tiene que ver con proxeneta) alojado en algún continente más liberal.

En resumen: 4 modos de seguridad, de mayor a menor importancia:

  1. Datos financieros, compra-venta online, tarjetas de crédito, datos personales tipo DNI/NIF, consumo de proveedores.
  2. Contraseñas para email/redes sociales/blogs/nubes y servicios personales no financieros.
  3. Contraseñas para servicios de internet «sucia», tipo web de descarga, foros, periódico…
  4. Lugares de los que no se desea dejar huella. Sin contraseña, sin usuario.
Esto no es una broma