Poemas esculpidos

2 Poemas extraídos de entre la verborrea de una poeta editada por Grupo Cero, a quien no menciono pues de su texto fabrico algo que es verdaderamente propio, durante la sesión del 29 de junio de 2022 en el Taller de Poesía y Escritura Creativa de la Asociación Cultural Clave 53.

Me quedaría con una frase que resume la propuesta tras estos poemas esculpidos (en otros, pero podría ser en cualquier material textual):

Recomendación: Buscad la poesía donde no parezca haberla.

Fantasmas del infierno
para un buscador de tiempos fragmentados.
Certezas de un cuerpo distante
voz de ausentes.
El susto es grandeza.

Te guardo entre mis distancias.
Antes de caer
cualquier mentira
sea.

Soledad de la sangre
promete caminos
y todo pierde comienzo.

Cualquier dolor es claridad,
la soledad avanza.

Cadáver Exquisito

Mientras lanzo mi vaho
hacia el espejo roto en trizas de un pasado frío y breve
como mi complaciente pie cabeza cortada y borradora
como las horas transcurren
entre el todo y la nada
entre dos manos vacías que anhelan
respirar tus alientos rojos y morados
pero no, no hay futuro en la muerte.

Texto escrito a cinco manos entre Sofía Kosenko, Ricardo García, Grace Chacón, Wilfredo Puignau y Giusseppe Domínguez el 29 de junio de 2022 en los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de Clave 53

Cada día que pasa da más pereza utilizar Facebook

El otro día tardé un rato en encontrar una categoría en la cual pudiese encuadrar un evento como el de nuestros queridos y mensuales N’Clave de Po(esía).

Pues está claro que algo tan sencillo como «cultura», o «lectura» o, para pedir más, «poesía» no iba a estar entre las posibles para elegir. Hube de clasificar el evento como de Artes Visuales, aunque en realidad tiene poco de visual.

Pero además de pasar por ese pequeño cementerio de elefantes en que esta red social se está convirtiendo, me encuentro con lindezas como un mensaje que me dice que «soy una perra hambrienta…» y no sé si reír o si llorar.

Obviamente, sé que es el SPAM y no me preocupo más de lo necesario, pero es terrible que exista este lenguaje y que la red social censure otras tonterías similares. Ay… qué pereza es esto de utilizar redes sociales. ¿Me estaré haciendo a-social?

¿Puedo escribir un poema mientras ayudo en una milonga?

La Práctica de Tango de Clave 53
me necesita
y me encanta
que me necesite.

Al fin y al cabo
cada día soy más insignificante
y menos necesario
para cualquier cosa.

Como otros domingos
ayer estuve
en la puerta de la práctica
y sirviendo té
como si no hubiese otra razón
para existir.

Escribo en pasado
pero está pasando ahora mismo.

Sirvo un té
y hablo de las bondades del jenjibre
e insisto en que es fresco
recién cortado
mezclado con tomillo
también fresco
con un par de semillas de cardamomo
con un par de clavos
de olor
con un trozo de canela
en rama
partida con las manos
para darle un sabor dulce
edulcorada con miel
de romero
para más datos.

Después de varias horas
apenas he sido capaz de escribir
una entrada de blog.

Es un poema indecente
que aparecerá mañana
en este diario diacrónico
en oposición a sincrónico.

Nada ocurre con absoluta
simultaneidad.

El futuro
ha dejado un espacio en blanco
detrás del verso del futuro.
Es un espacio en blanco inaprensible.
Nadie lo verá.
Nadie.

Soy nadie haciendo una nada siniestra.

El tiempo pasa.
El tiempo.

Yo quedo.
De momento.

Twittersía

En el día internacional de la poesía se reciben sin parar felicitaciones más o menos simplonas y de lugar común, que abundan en la idea de que la poesía es melosa, meliflua y empalagosa, como tres adjetivos sinonímicos

Quizá por ello es más importante que nunca reivindicar que la poesía no es tendencia, que lo que la poesía implica es el riesgo, el no-lugar, lo disconforme, la lucha (que no la defensa de las causas, por loables que sean), la pelea a la contra, que diría Bukowski…

Y una juguetona manera de hacerlo fue la de lanzarnos a escribir esta parodia de la poesía que gana concursos por tener muchos seguidores de redes sociales.

El texto advierte que no nos lo vamos a tomar en serio desde la primera página, para que nadie se llame a engaño:

Este poemario es una gamberrada titulada
twittersía
o
20 no-poemas (que no son veinte) y una basura equivalente.

Pero tras esa página viene la verdadera miga:

o una seria reflexión sobre ¿a qué le llamamos poesía?

Ernesto Pentón y Eva Obregón Blasco fueron los encargados de generar el contenido, lo más «rápido» y banal posible, mientra Tanja Ulbrich diseñaba la portada y Giusseppe Domínguez la edición del libro, como si mereciese la pena.

Elegir una fuente tipográfica «handwriting» tan sumamente hortera, con un centrado insoportable, hace que cada página, sobre papel estucado blanco brillante, parezca una invitación a una boda del siglo pasado.

Hemos intentado ser horteras
como poema de twitter.
No sabemos si lo hemos logrado.

A pesar de la advertencia final, o justo como nos temíamos, no hemos conseguido que quedase tan «mal», tan simplona, como queríamos. Especialmente en lo tocante a la cubierta, realizada sobre la cara cruda de una cartulina gráfica con un collage alterado y volteado de Tanja Ulbrich.

El final lo dice todo (o lo pretende):

Poema a vuelapluma

El viernes pasado, durante el evento que organizamos cada mes para leer poesía en un ambiente amable, delicado y dedicado que llamamos N’Clave de Po(esía), una de las asistentes recogió a vuelapluma algunas de las frases que fuimos diciendo las demás personas presentes y al final de evento nos obsequió con este poema compuesto a partir de ellas:

Que poético eso,
té con aroma a café.
¡Cuidado! No te quemes.

Es una aventura,
solo llegar hasta aquí a veces me lleva tiempo,
con el respeto debido a las demás personas humanas
con subtítulos en japonés.

Dan ganas de robárselas,
espero que me ayudéis a quitármela.

A veces ese helicóptero que tenemos es una lavandería.

Podemos seguir leyendo, que no pasa nada…

Y de ahí, hasta que se murió.
Separados por la cordillera.
Mi cabeza explotó, no entendía nada.
Fue demasiado.

Es que la tele tiene subtítulos pero tú no.

*Esparce los mazapanes en la mesa* [esto fue una acción, no una frase]

¿También es tuyo, no?
Si, o era.
Es por eso que no conozco esa palabra.

*Habla en francés* [efectivamente, una persona leyó en francés un poema]

Significa idiota de todas maneras
(idiotas siempre significa idiotas)

No hay errores aunque lo parezca.
¿Cosecha propia?
Ese es difícil de leer.

Ya que ha salido el tema de Dios,
hoy tenemos sonidos escabrosos.
¡Qué conexión!

¿No es esta la lavandería de una ventana que no termina de cerrarse ni de abrirse?
¿Por qué le das las gracias?
¿Tú eres Pablo?

Nos vemos el mes que viene, los tengo que dejar.
Hasta el próximo año.

El poema fue compuesto por Pilar Panzarasa el 17 de diciembre de 2021 en Asociación Cultural Clave 53, Costanilla de los Ángeles, 2, escalera izquierda, primero derecha, Madrid.

1234 personas interesadas en el grupo del Taller de Poesía y Escritura Creativa de Meetup

Me encanta que haya 1234 personas interesadas en el grupo del Taller de Poesía y Escritura Creativa de Meetup. Casi tanto que me darían ganas de no dejar que entrase más gente y se quedase en ese número indefinidamente, pero sé que hay personas que dejarían de estar interesadas, con lo que el número cambiaría irremediablemente. Es triste (o no), pero a veces para permanecer en el mismo sitio, no se puede parar de avanzar. Es lo que llamo la paradoja del desarrollismo, o la naturaleza de la vida, esa enfermedad mortal de transmisión sexual que se cura con la muerte, como gusta decir a mi amiga Lilian.

Evolucionar para permanecer en el mismo lugar del río, para que el río de Heráclito sea el estanque de Parménides, toca nadar y nadar sin denuedo.

Invadido por obra

Me han devuelto las obras que han estado expuestas en Derivaciones 4 que es un proyecto de Poesía Visual del Centro de Holografía y Artes Dados Negros, en el que participan Fernando Aguiar, Ana Alonso y Julia Fernández, Edu Barbero, Giusseppe Domínguez, José Iges, Clara López Cantos, Mateo Maté, José María Parreño, Francisco Pérez Belda, Víctor Santal y Javier Seco.

Ha sido todo un honor haber sido seleccionado por Pepe Buitrago para formar parte de esta exposición con obras que casi estaban terminadas desde 2008, llamadas Inflexiones, que retomé de forma nueva en el invierno de 2019-2020 para realizar una edición única de 81 inflexiones en texto blanco escrito a mano sobre 81 piezas de 15x15cm de cartulina verjurada negra de 300gsm.

El problema, si podemos tacharlo de tal cosa, es que no sé dónde poner las 3 piezas de 100x70cm, montadas sobre foam negro volado de 3 centímetros de grosor en total, que fueron expuestas allí en una enorme pared blanca. En el estudio apenas me quedan paredes blancas que polucionar con obra propia. Eso me gusta, pero me agobia al tiempo. No quiero influir en la escritura de quien se acerca a los Talleres de Poesía y Escritura Creativa de Clave 53 que se realizan en este espacio que cada día que pasa es menos neutro. Quizá no sea un problema. Y, de serlo, es minúsculo.

N’Clave de Po(esía) vuelve a ser presencial

Después de debatirme sobre si seguir realizando los encuentros de N’Clave de Po(esía) online o, incluso, presencial pero con opción de asistir virtualmente, Carmen me preguntó que si estaba cansado de las clases «mixtas» por qué iba a hacer esta actividad online o mixta.

Fue una pregunta acertadísima, como suelen ser sus observaciones, así que le dije que tenía razón, que la haría de nuevo presencial, como antaño, como hace casi ya 2 años, y que viniese quien quisiese, como al fin y al cabo siempre ha sido y me gusta que sea.

Así que hoy volvemos a programar presencialmente en Clave 53 nuestra tertulia (o espacio de lectura) en que proponemos que se lea poesía al calor de una taza de té, mientras escuchamos a otras personas que lean, cambiando de rol sin ninguna otra moderación que las habituales en la convivencia pacífica de individuos, es decir, sin necesidad de un líder que imponga reglas de orden y concierto, muchas veces superfluas.

Está anunciado el evento en Facebook y también en Meetup, de donde suele acudir un porcentaje mínimo de las 18 personas que se inscriben como máximo. Esperemos que ese overbooking no suponga un problema en estos tiempos pandémicos.

Esto no es una broma