Páginas de sangre 01

Este proyecto es un librito rescatado de la basura, como aquel que dice, que quiero rellenar de textos asémicos, si es que ese oxímoron puede ser afirmado.

Letras inventadas sobre la marcha, tan solo dejándome llevar por el movimiento de la mano, sin mayor trascendencia, sin intención de afirmar, guardando mis opiniones para otra ocasión, alejándome de la afirmación lo máximo posible. Sin dejar de escribir.

El acto de escribir. No la palabra.

Pruebas de escritura asémica

Escribir poemas asémicos es algo que me tiene bastante fascinado, pues es sólo escribir sin pensar en qué decir, buscar una manera de seguir escribiendo en este tiempo en el que toda información es desinformación o dogma o imposición.

Llega el momento en el que el silencio es angustioso, pero queda la salida de la asemia, el sinsentido, la carencia de voluntad, la supresión, la huida, el exilio más interior posible… pero que no es silencio. Es grito, quizá, silencioso. (Oe mediante).

Esencia de generosidad

Esencia de generosidad de Pepe Buitrago, siempre tan poético.

Una delicia encontrarse este regalo en un lunes soleado. Siempre hay esperanza, y está en la poesía. Esas lágrimas que ha guardado Pepe Buitrago desde el 2014 para enviarlas por correo postal 11 años después. Las lágrimas no se las llevará el viento, pero el tiempo deja tan solo la huella de las mismas.

¡Qué honor! ¡Qué placer!

Garabatos

garabatos o guarismos
pintarrajeados en un papel
plebeyo
como quien no hace nada importante
como quien no hace nada serio

dibujando flechas
tachonadas de rayas perpendiculares
que acaben por formar
la figura de sardinillas esqueléticas
raspa de pescado blanco de río
o
cometas sin hilos
figuras geométricas
mal terminadas
o
curvas de funciones matemáticas
sin ejes cartesianos
que las encarcelen

escribiendo
textos sin sentido
ni conexión alguna con las imágenes
todo con un bolígrafo bic
que remita a la infancia
plagada de azul en los dedos
y barro en los bajos del pantalón

garabatos
guarismos arábigos
que marquen las páginas
del cuaderno
a modo de numeración
no correlativa
no sucesiva
incluso
de cuando en cuando
simultánea

intentar no pensar
dejar fluir la cabeza por otras actividades
que no sean las de las manos
disociación gráfica
dispersión espiritual
atea

dejar que surja
lo que surja
con la espontaneidad
calculada
sobre la raíz cuadrada
de un número negativo

y poco a poco
terminar
rematar

matar
el tiempo
dormido

y dormir

Borradores

Este poema es un borrador.

Esta frase me sugiere comprar (adquirir de cualquier modo) un buen montón de borradores, de esas gomas Milán cuadradas, sobre las que escribir pequeños poemas y afirmar, por fin, que ese poema (y cada uno de ellos) es un borrador.

Repartirlos a distintas personas y pedirles que borren con ellos un poema escrito a lápiz sobre una superficie blanca hasta dejarla impoluta.

Amigo invisible

El miércoles con uno de los grupos de los Talleres de Poesía Contemporánea que defiendo desde hace décadas, realizamos (por fin después de varios intentos fallidos) el encuentro para darnos los regalos del «amigo invisible» que finalmente no tiene nada de invisible.

Me regalaron (en este caso mi estimado Ettore Ravina) un libro-poema titulado 5 metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat que me pareció una auténtica maravilla y que no pude sustraerme a la tentación de extenderlos en la sala donde nos entregamos los presentes (entre los presentes con algún ser ausente).

Yo, por mi parte, le había realizado un poema programable de la Serie Permutaciones y un poema objetual (libro objeto único) con las letras de su nombre ADRIANA y que Carla Aurelia fotografió con mimo en una de las múltiples variaciones que se pueden obtener.

Esto no es una broma