Park Sang-Soon en Clave 53

Ayer tuvimos la enorme suerte de compartir en la Asociación Cultural Clave 53, el final del taller del día, inspirado y basándonos en la obra del poeta Park Sang-Soon, a quien conocimos en el Centro Cultural Coreano en España vía Kay Woo.

Le hemos dedicado en persona unos poemas homenajeando su fantástico poema de 200 gramos de patatas tristes. Y hemos pasado una estupenda velada hablando de poesía, de Corea, de edición, de idiomas, incluso de la música en los recitales, entre otras cosas.

Gracias a todas las personas que lo hicieron posible:
Tanja Ulbrich, Alejandro, Eva Obregón, Daniel Moreno, Sara Rivera, Kay Woo y, por supuesto a Park Sang-Soon.

Me sentí tan orgulloso de los talleres que defiendo que no cabía en mí de gozo. Las alabanzas del gran poeta hacia el nivel que podía atisbar en los trabajos de mis alumnos me dieron la razón sobre que voy por el buen camino. Seguiré así.

Cuando una arquitecta conecta con las necesidades del mundo

[youtube_sc URL=https://youtu.be/E5MGvD-ovzY]

Una joya de vídeo sobre un trabajo realizado por mi querida amiga Lilian Flores. Apología del networking y del deseo de realizar sueños, amén de un pequeño curso sobre el buen hacer de una arquitecta/diseñadora/creativa que a partir de los materiales busca espacios para habitar y definir el mundo en su vertiente más humana. ¡Adorable!

FINSA21 celebra su primer aniversario como punto de encuentro para conocer, diseñar y crear en torno a la madera. De la mano de su proyectista, la arquitecta Lilian Flores, queremos compartir con todos vosotros cómo se ha diseñado este espacio dinámico, abierto a todos los profesionales del sector para trabajar, compartir, intercambiar y desarrollar con la madera como entorno de trabajo. Siempre disponible para presentar, exponer y conocer nuevos productos, soluciones y aplicaciones, es una plaza desde la que periódicamente realizamos charlas, talleres y presentaciones sobre cualquier actividad relacionada con el sector. Y por supuesto, podrás conocer el amplio abanico de soluciones FINSA, apoyándote en un gran equipo de profesionales que te proporcionarán asesoramiento técnico. ¿Te animas? Ven a conocerlo…

Orgulloso de haber contado con ella (sin ella no habría tenido sentido) para el antiguo proyecto de Colectivo El Trastero, debates sobre arquitectura en Madrid.

Ana Matey e Isabel León

¡Qué cosas que tiene la vida!

Ana Matey e Isabel León son dos de mis amigas que también lo son de Facebook quién ha tenido a bien fabricar esta pequeña composición para mí que tan sólo he necesitado capturar y recortar.

Tienen infinidad de afinidad, hasta el punto de que colaboran juntas en proyectos interesantísimos como Matsu o Exchange, y quizá esa convivencia permanente les ha llevado a adoptar comportamientos similares con sus cuerpos.

Resulta tentador interpretar sus posiciones corporales, leerlas en clave «psicoanalítica de salón», pero me lo voy a ahorrar, aunque sabemos que el cuerpo habla más de lo que sabemos. Pero también que no acabaremos nunca de saberlo, así que cualquier lectura es tan sólo una arbitraria opinión personal que tiene mucho de transferencia y, por supuesto, de reflejo: veo lo que quiero ver y eso es por algo.

No obstante, la pequeña imagen no debía ser dejada de lado, ignorada, sino rescatada para la pequeña pantalla… por decirlo así.

Grupo de quienes NO Desean pertenecer a este Grupo

Andaba pensando en la Paradoja de Russell sobre el conjunto de aquellos conjuntos que no se contienen a sí mismos cuando me encontré la publicación de una amiga de una amiga que decía que no le gustaba que la agregasen a grupos, así que me dieron unas ganas terribles, casi irresistibles, de crear un grupo para aquellas personas a las que no les gustan que les agreguen a grupos de facebook, pero era poco exigente, así que me decidí por crear aquel grupo de quienes no desean pertenecer al grupo en cuestión, esperando que se salgan del mismo por voluntad propia, por supuesto, pero advirtiendo, además, que el grupo será borrado al cabo de una semana.

He añadido a unas cuantas personas a quienes considero lo suficientemente inteligentes como para comprender la naturaleza del grupo y esperando que no se enojen conmigo por haberlas incluido.

Resulta que para eliminar un grupo habré de expulsar a todos y cada uno de los miembros del mismo. Menos mal que no incluí a más de 40 personas.

Las ondas Hertzianas de Karlsruhe

Inevitable acordarme de mi amiga María en esta conclusión del libro IDEAS que he terminado de leer hoy, después de varios meses de lenta lectura.

Curioso encontrarme con esta pequeña aventura de un científico en la ciudad que ella habita ahora, pensando que las ondas hertzianas nos mantienen unidos en esta distancia que nos separa en la tridimensional pelota cuya superficie manchamos.

Pero este libro no termina nunca de ser leído. Según lo cerraba, me daba cuenta de cuántas páginas de futuros libros me ha abierto. Me resulta fascinante poder seguir aprendido de por vida.

El correo electrónico

Desde hace casi 30 años tengo correo electrónico.
Y desde entonces tengo obsesión por guardar copias del mismo, aunque claramente cada día es más absurdo guardarlo, teniendo en cuenta que la mayoría de las comunicaciones las realizo mediante otros medios de los que no almaceno los mensajes.

Pero así sigo.

Hoy he realizado una copia de seguridad debido a que tuve algunos problemas al renombrar una carpeta lo que me generó un pequeño, intrascendente, problema de incompatibilidad (era un nombre que la aplicación que actualmente utilizo para consultar mi correo electrónico utilizaba para una de las cuentas POP3 que gestiono).

Casi creí haber perdido los mensajes, pero al menos sabía que estaban en texto plano, así que no era tan grave como podía ser.

Volviendo a renombrar lo necesario y cambiando algunas cosillas internas de archivos «ocultos», conseguí que volviese a funcionarme como deseaba. Ya de paso, aproveché para depurar las reglas de filtrado de mensajes, algunas de las cuales estaban desfasadas y se ejecutaban sin necesidad, reduciendo la eficacia de la recepción de mi correo.

Utilizo, actualmente, Mozzilla Thunderbird 45.7.0 sobre Linux Mint, después de que este programa absorbiera a mi querido Eudora.

Pero los tiempos cambian y el día de mañana, más que probable, el correo electrónico será un recuerdo, cosas de los viejos tiempos (valga la redundancia). Mientras tanto, seguiré haciendo copias de seguridad.

😉

Relleno de jengibre

Ante todo mucha calma, que una gripe se va con tiempo.
Un poco de té verde con poca cafeína
y miel.
Agrégale limón, para la garganta.
No es suficiente, pero no te preocupes:
una infusión de jengibre es mano de santo
poco más o menos
y sigues igual.

(Desconfianza de los productos que no tienen
contraindicaciones
ni efectos secundarios)

¿Tomas jarabe para esa tos?
Pues hasta ahora no, pero igual va siendo hora.
Tomo jarabe.
Gasto un frasco de jarabe.
El primero sin médico mediante que compro en mi vida.

La tos no disminuye.
Quizá elegí mal el jarabe en cuestión.
¿Era espectorante o antiespectorante?
¡Y yo qué sé! ¿Acaso soy médico?

Lo mejor son los remedios caseros:
Más miel.
Propóleo, hombre, ¿cómo es que no te has tomado propóleo?
Tomo propóleo.
No, ahora es tarde, tenías que haberlo tomado antes
para prevenir.
Bueno, pues no tomo propóleo.
Unos caramelos de propóleo y miel no te harán mal.
Vale, pues tomo algunos.
Pero sigo igual.

La tos se está poniendo muy intensa
y las noches sin dormir se acumulan.

Internet:
Infalible, la cebolla al lado de la cama.
Falible. La cebolla no sirve para nada
salvo para aromatizar.
Será que no era la cebolla adecuada.

Por supuesto, ¿tendrás un humidificador?
Sí, tengo un humidificador que humidifica sin parar
la habitación en la que intento dormir
pero sigo haciéndolo mal por la pertinaz tos.

Pues échale al agua eucalipto.
Es más, haz hervir unas hojas de eucalipto en agua
por unos 10 minutos y luego aspira sus vapores.
Ya, de paso, humidifica, humidifica con vahos de eucalipto.
¿Y si la tos continúa?

Bueno, hombre, ¿seguro que el eucalipto era de herbolario?
Sí.
¿No sería transgénico?
No. Es más, era muy caro.
Ah. Pues prueba con infusiones.
¿Té con miel y limón?
¡Jengibre!

Ah… claro, jengibre. Probemos otra vez:
Jarabe casero de miel, limón y jengibre.
Desagradable, pero hecho.
Jengibre cortado en finas rodajas en una medida de agua
mezclada con otra medida de zumo de limón
y una medida de miel.
Esa noche y las siguientes también tosí.

¿Homeopatía?
¡Venga ya! ¿En serio?
Es que si no crees en tu recuperación…
Vaya, ahora se trata de creencias.
Afortunadamente, mi suegra le reza a la virgen María para mi próxima mejoría.

¿Has probado el tomillo?
A estas alturas ya pruebo lo que sea:
infusiones de tomillo, de salvia, de orégano, de espirulina, de batracios, de mengueles, de miguelitos en vinagre, de mierda de artista…
con miel
y a veces con limón.

Hay que hidratarse. Bebe líquidos.
Me bebo el atlántico diariamente.
Casi 6 litros de líquidos diarios
entre infusiones y agua.

Han pasado 3 semanas.
Primera visita médica:
Laringitis aguda de origen vírico con ramificaciones bronquiales y afectación a la tráquea.
Prescripción: 3 pastillas de corticoides
para bajar la irritación de la laringe.
Mejor procura estar en silencio
y tomará tiempo la recuperación.
¿Me haría mal tomar jengibre o infusiones con miel?
Toma lo que quieras (viene a decir que da más o menos lo mismo)

Pasa el tiempo. Una semana más. Siguiente visita médica.

Entre medias:
Tés, miel, limón, jengibre, ya estoy harto de jengibre, salvia, tomillo, eucalipto, propóleo, agua, mucha agua.

Pues nada, esto ha bajado poco, así que a otorrinolaringología.
(Me encanta esa enorme palabra de 20 letras)
Día siguiente:
Parece una laringitis aguda.
Vamos a explorar los conductos con un tubo de fibra óptica…
pero, mejor por ese otro lado que el derecho tiene tendencia a sangrar.
Dí i.
Oh. o o o o o
Vale. Parece que tienes parálisis de una cuerda vocal.
Así que silencio total. Aumentamos la ridícula dosis de corticoides. Vuelve en una semana.
Esperemos que no sea algo más grave: virus en nervios, por ejemplo.

Ya estoy harto de infusiones, pero sigo con ellas.
Me infusiono hasta el alma.
Silencio total.
Comunicación por señas.
Comunicación por escrito.
Comunicación por conversor de texto a audio.
Aburrimiento.

Cancelo las navidades.
Cancelo encuentros con amigas.
Cancelo clases particulares.
Cancelo trabajos pendientes.

Me recomiendan acupuntura.
Mira, ahora estoy en tratamientos con corticoides.
Pero ya no descarto nada.

¿Pero no tomas antibióticos?
Pues no. El médico dijo que era vírico y los virus no son vida.
¿O sí son vida? Debate. No importa. Los antibióticos no son para ellos.

La tos parece remitir.
¿Serán los corticoides? ¿Serán las infusiones?
¿Será el paso del tiempo? ¿qué será, será?

Vaya, no he tomado erísimo o alguna otra hierba que sí,
seguro,
esa seguro que me habría curado.
Ahora nunca podré saberlo.

4 noches seguidas durmiendo bien.
Ya no lo creía posible.
La afonía persiste
aunque parece que remite.

Escribo un texto en facebook diciendo
«Cuando recupere el habla voy a hacer un monólogo de 6 horas seguidas».
Un centenar de consejos:
toma jengibre
toma miel
toma limón
toma erísimo
toma espirulina
haz vahos
no te pongas nervioso
sé positivo
cree
cree
cree
croa
croa
croa…

Hoy ha transcurrido semana desde la última visita médica.
La otorrinolaringóloga es atractiva y agradable.

Me calma saber que no me recomienda nada sin mirarme
sin preguntarme
sin intentar averiguar qué puede pasarme.
Escucharé sus recomendaciones que nunca asumo como órdenes.
Seguramente, solicitará más análisis.
¿Será que ella no cree saberlo todo?
¿Será que quiere estar segura o algo menos insegura?
¿Será que analiza e infiere y no cree?

En cualquier caso
los humanos nos preocupamos por otros humanos
con nuestras mejores intenciones
y es de agradecer
siempre que no me culpabilicen
por no seguir todos sus consejos.

Car2go

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Ya me he dado de alta con Car2go. Quizá porque pensaba que me podía ser útil y, definitivamente, porque creo que la forma en la que la ciudadanía debe desplazarse por un lugar tan hiperpoblado como Madrid (o cualquier otra ciudad que sobrepase el millón de habitantes) debe cambiar con urgencia para mejorar la calidad de vida y, también, sí también, para aumentar la eficacia de los desplazamientos.

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No obstante, sigo sintiendo que esta ciudad en concreto es pequeña y caminable, lo que hace que el uso de coche, incluso de este tipo de coches, es algo ineficaz de por sí. Y lo voy comprobando poco a poco:

Gestioné el alta hace casi un mes y lo he usado en dos ocasiones, y esforzándome, después de un frustrante primer intento en el que no logré que se pusiese en marcha el vehículo. Parece ser, después de la llamada de rigor al servicio de atención al cliente, que tienen algo de truco, pues no siempre arrancan a la primera, a pesar de que se sigan a rajatabla las indicaciones.

No me di por vencido y volví a intentarlo, entre otras cosas porque en con el alta, que cuesta 9€, te «regalan» 15€ en minutos para practicar y no protestar (ahora comprendo). El sábado de la semana pasada, Carmen y yo fuimos a la exposición de una alumna mía (Kay Woo) en el Museo Tiflológico de Madrid, que está situado en la calle Coruña, cerca del metro Tetuán. Una obra fantástica, un museo formidable y una alumna… magistral.

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Dado que la línea 1 no estaba operativa, el trayecto que habríamos hecho habitualmente, desde nuestra vivienda en el centro de Madrid hasta allí habría sido mucho más complejo que un simple GranVía-Tetuán. Caminando es una tiradita y en autobús la combinación es casi imposible o tarda cerca de una hora. Debíamos haber optado por un transbordo haciendo la combinación Noviciado-Cuatro Caminos (L2) X Cuatro Caminos-Tetuán (L1).

Es decir, que nos decidimos a retomar el intento de gastar los 15€ que tengo en mi cuenta de Car2go y buscamos un coche cerca de nuestra casa.

He aquí uno de los primeros inconvenientes de la app para quienes vivimos tan céntricos como nosotros: en la zona centro casi no hay coches disponibles nunca en un radio de menos de 10 minutos, lo que hace que sea muy poco práctico para nosotros, puesto que en esos 10 minutos ya estamos muy cerca del destino, eso teniendo problemas de transporte, como era el caso.

Excepcionalmente, siendo sábado por la mañana, había un vehículo a unos 7 minutos caminando.

Tras unos breves y torpes comienzos, conseguí ponerlo en marcha, ya sabiendo que había que llamar desde dentro del coche si había algún problema y nos pusimos a conducir.

El coche se conducía bien, eléctrico, hace poco ruido, pequeño y manejable y las velocidades que maneja son las adecuadas para tráfico urbano, así que sin ningún problema llegamos en unos 30 minutos, tras aparcar en un lugar permitido de los de zona verde sin restricciones de aparcamiento por carga-descarga.

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Por supuesto, con mi falta de experiencia conduciendo por ciudad, hacerlo un día de diario con mucho tráfico no se me pasa por la cabeza, pues la cantidad de estímulos que aparecen en la conducción me parecen un contraestímulo para el deseo de conducción, pues noto la probabilidad de ser afectado por alguno de ellos: Pequeños accidentes, rozaduras, abolladuras, frenazos, infracciones de reglamento…

A pesar de que se reduce enormemente la responsabilidad con respecto a la que hay que tener al usar un coche en propiedad, no deja de ser exigible una responsabilidad de conductor que me parece una pérdida de libertad de opciones (por ejemplo, limita las posibilidades de ingerir bebidas alcohólicas, entre otras cosas).

No quiero ni pensar en las posibles pesadillas que pueda ocasionar el ser «responsable» de algún desperfecto en el vehículo, directamente o no, causadas por la conducción o no apreciadas y correctamente verificadas al aceptar el uso del mismo. ¿Qué pasa si, en un despiste, aceptaste que el coche no tenía ningún daño y tras el uso que haces del mismo, el siguiente usuario reporta un nuevo daño? ¿Se te imputa el mismo?

Ayer, volvimos a hacer uso del tiempo remanente (ya sólo me quedan 14 minutos) viniendo desde las proximidades de la calle General Rodrigo, donde fuimos a hacer unas revisiones oftalmológicas y dermatológicas para Carmen (su dermatóloga es extremadamente guapa y simpática, sin que venga en absoluto a cuento) y aparcando casi en nuestra misma calle, en la esquina de Corredera Baja de San Pablo con Loreto y Chicote, pero aquí viene el otro gran inconveniente del uso para nosotros, habitantes del centro centrito centroso de la ciudad: Tardamos cerca de 10 minutos en buscar aparcamiento. Seguramente, si el uso de estos vehículos se extiende, resultará mucho más sencillo encontrar sitio, pero actualmente, es uno de los que considero problemas principales.

Habríamos tardado bastante menos en venir en Taxi, costándonos, quizá, tan sólo 2 euros más de lo que nos habría costado el viaje en car2go, que ascendió a unos 4€ (20 minutos). En autobús habríamos tardado 10 minutos más y nos habría costado (entre los dos) 2,40€, sin preocupaciones de ningún tipo, andando, por cierto, nos habría costado… uy, nada, con tan sólo 15 minutos más, que los podríamos haber recortado al tiempo que le dedicamos al cuidado de la salud, al gimnasio o a cosas parecidas, en bicicleta, salvo muerte ocasionada por la dificultad intrínseca que tiene esta ciudad para circular de esta manera, nos habría costado los gastos de la bici… y el mismo tiempo o, incluso, 5 minutos menos.

En resumen y de momento (seguro que cambiará mucho, pero mucho mucho, con la llegada de los vehículos autodirigidos, que está por despegar de la mano de los google-car y semejantes), mis preferencias para este tipo de transporte por la ciudad viviendo donde yo vivo (esto es crucial, pues no es igual para todo tipo de personas, ni por ubicación, ni por hábitos de vida, etc) son las siguientes:

  • Transporte preferido para distancias menores de 3 Km: Peatón, sin dudarlo. Tardo menos de 30 minutos en ese recorrido, disfruto de una actividad física, intelectual, absolutamente no contaminante y que estimula la comunicación, el disfrute del ahora y reduce los riesgos de accidentes, amén de reducir también el consumo innecesario, incluso, el de gimnasios.
  • Transporte preferido para distancias mayores de 3 km: Metro, salvo las excepciones en las que el autobús cubra la ruta de manera más directa y además no sea horario de alta concentración de tráfico. Poca contaminación urbana (no nos engañemos, el consumo de energía se produce, pero los residuos ocurren o pueden ocurrir a distancia de la ciudad, en las correspondientes centrales térmicas), reducción de riesgos de accidente, alto control del tiempo de llegada para evitar impuntualidades, disponibilidad de tiempo para descansar mientras se lleva a cabo el traslado pertinente e, incluso, posibilidad de concentrarse en la comunicación, aunque sea no verbal, con otros seres humanos en las mismas condiciones.
  • Transporte preferido para urgencias: Taxi, salvo que el flujo de tráfico no lo aconseje como opción haciendo más rápido el transporte bajo la superficie, o que el precio sea excesivo, en cuyo caso pueden barajarse otras alternativas (pero desde el centro de Madrid hay tantas opciones de movilidad que es casi imposible no encontrar otra opción rápida).
  • Transporte preferido para disfrutar de las vistas: Peatón, otra vez, salvo que se deseen recorrer largas distancias, en cuyo caso, en Madrid, está la estupenda opción de los autobuses urbanos (EMT, no confundir con EMT).

¿Cuándo, entonces, usar el car2go?

Bufff… pocas veces, seguramente, será la mejor opción para moverse por la ciudad hacia o desde mi casa, pero es posible que, en alguna ocasión, desde alguno de los destinos donde imparto clases particulares, como la zona de Pirámides, tenga que desplazarme a otra zona de condiciones parecidas, amplias calles, comodidad para aparcar, baja densidad de opciones de transporte público subterráneo directo, dentro de la M30 (restricción que actualmente tiene car2go), etc.

¿Y la bici?

Ni de coña. Sigue pareciéndome un mal transporte para una ciudad como Madrid (todo, por supuesto, de momento), debido a razones urbanísticas, sociales, etc. Ya escribí un artículo sobre el uso de la bicicleta en Madrid y sigo opinando lo mismo: son para irresponsables o para amantes del riesgo. No soy ninguna de las dos cosas.

En conclusión, seguro que este artículo quedará obsoleto en menos de dos años, así que no es importante ninguna conclusión pues en absoluto será concluyente. Y mi capacidad para prever el futuro está bien descrita en mi suposición (hace 20 años) de que los teléfonos móviles no iban a triunfar en España.

La movilidad en las ciudades está cambiando vertiginosamente, se adivinan tiempos en los que los coches privados dejarán de ocupar el enorme espacio que ahora ocupan, que aparecerán nuevas formas más optimizadas de desplazarse por el espacio urbano, que puede que acaben por convertir las ciudades en lugares más agradables y habitables.

Tras ese gran cambio, o simultáneamente, vendrá otro en los trayectos de medio o largo recorrido, convirtiendo la posesión de un coche en algo tan obsoleto como la posesión de una carroza o un caballo, o un CD. Y seguro que veré ese futuro.

Estrumpir

estrumpir: De estrumpido. 1. intr. Sal. Hacer explosión, estallar, meter ruido.

Qué simpático que la casi única palabra que contiene trump en el diccionario de la lengua española de la RAE tenga esta acepción.

Ya parecen las aguas volviendo a su cauce y la población comienza a hablar de otros temas, como si existiesen otros temas. Pero sigo nervioso por las consecuencias, principalmente internas, que puede acarrear el hecho de que se haya elegido a un xenófobo explícito, a un machista explícito, a un «inpolítico» explícito. Mi amiga Mythreyi sigue viviendo en EEUU y sé que para ella a partir de ahora (ni siquiera hace falta que este señor alcance la casa blanca) la vida allí será peor dado su color de piel, su procedencia india, su religión.

Hay algo en el planeta que no está funcionando muy bien… como lo es el hecho de que Belén Esteban sea una celebridad. Pero es lo que hay. Y, afortunadamente, hay otras muchas cosas que no están a esa altura.

No comprendo la muerte

No abrazo la separación del cuerpo y el alma.

No ciño con los brazos la interrupción de la vida conyugal por conformidad de las partes o fallo judicial, sin que quede extinguido el vínculo de aquello que tiene extensión limitada, perceptible por los sentidos y el principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida.

No rodeo, ajusto o aprieto la cintura, el cuerpo, el vestido u otra cosa con los miembros del cuerpo, que comprenden desde el hombro a la extremidad de la mano, la suspensión de la fuerza o actividad interna sustancial, mediante la que obra el ser que la posee perteneciente o relativa a los cónyuges por simetría y debida proporción entre las partes que componen un todo de las porciones de un todo o decisión tomada por persona competente sobre cualquier asunto dudoso o disputado perteneciente o relativo al juicio, a la administración de justicia o a la judicatura, sin que cese, termine, acabe fallecido la sujeción de los bienes, con prohibición de enajenarlos, a que sucedan en ellos los parientes por el orden que señala el fundador, o al sustento de institutos benéficos u obras pías de aquello que está en precisión de hacer algo u ocuparse en ello con preparación para examen microscópico, generalmente de sangre, exudados o cultivos bacterianos, en la que estas sustancias se disponen sobre un portaobjeto con ayuda de otro, de manera que forman una capa muy fina y escaso, que se puede comprender o percibir por cada una de las interpretaciones que puede admitir un escrito, cláusula o proposición y el punto que se considera como primero en una extensión o en una cosa que da estilo o modo de expresar las ideas y establece o reforma para lograr un fin, coordinando las personas y los medios adecuados, el sistema que considera el mundo corpóreo como formado por agrupaciones de elementos simples, realmente inextensos, y cuyo fondo esencial es la fuerza; de suerte que los fenómenos corpóreos resultan del choque de fuerzas elementales, y se reducen en definitiva a modos del movimiento perteneciente o relativo a las funciones vitales básicas inconscientes, pertenecientes o relativas a las sensaciones producidas en los sentidos y especialmente en la piel y dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y las letras de la unión del alma y del cuerpo.

Esto no es una broma