Sorpresa, sorpresa

¡Oh!
¡Una tradición católica
tachada de machista!

Leo en un periódico
la noticia
de que se considera discriminatorio
el trato que reciben las mujeres
en las procesiones de semana santa
y me entra la risa
pensando
que en semana santa
todo el planeta
sufre discriminación
salvo quienes alaban al señor
(no a la señora)
glorificado
por la santa iglesia católica
regida
por un papa
(que no una mama)
y eso ocurre
en este país
llamado España
en el que la constitución
da primacía
al varón sobre la mujer
en la cadena de sucesión de la representación
del estado.

¡Oh!
¡Una tradición católica
tachada de machista!

Punto sobre la i

Después de un día de mis Talleres de Poesía Contemporánea, a veces me dejan inspiración los ejercicios que realizan quienes asisten. En esta ocasión, un punto gordo creciendo sobre una i iba aumentando (según poema de Laura Cañete) hasta dejar la letra casi aplastada.

Decidí hacer esta pequeña poesía visual basada en la regla de ir multiplicando el punto por una aproximación de la proporción áurea (1,6) y dividiendo la letra i, sin el punto, por la misma proporción.

Ha sido realizado utilizando Inkscape, en su versión 1.2 (me habría gustado que fuese la versión 1.6, aunque no influyese en absoluto en el resultado).

Insignificancias

en lugar del enlace
o url directo
ahora desde android
se comparten vínculos
que incluyen un share.google
remitiendo el tráfico
a sus servidores
y facilitando
el control de la información
a la que hemos claudicado
en manos de gigantes
económicos

no deja de ser
insignificante
o todo lo contrario
cuando están bombardeando
países
y sube el precio de la gasolina
y baja el comercio mundial
y aumenta el tiempo de demora
hasta que traen mis adquisiciones
en una plataforma de venta
de insignificancias
online

no deja de ser
insignificante
o todo lo contrario

Nota al pie de página

Soy una nota al pie de página
de una página de un libro gastado
de un libro sobre el que están escritos
todos los demás libros
que contienen
notas a pie de página.

Soy una nota al pie
de una cojera diametral
con la que calcular el área
de la desesperanza.

Soy una nota
discordante
al pie de las montañas
al pie de página
al pie de párrafo
olvidada
por sí misma
ante la posibilidad
de tener notas a pie de nota.

Soy una nota sin notar
que anota la notable incapacidad
de perdurar.

Soy una nota
neto de nata
con salmuera de metaloides hundidos.

Soy una nota
a este poema
sin anotaciones
sin intenciones
sin más
ni más.

Cuatro cadáveres (exquisitos, eso sí)

La última gallina del corral
puso un huevo color marfil
que deslumbra mi mirada
y no puedo ver
y otra vez me rindo
no deseo ser vivo en un hemisferio
de este planeta a punto de extinguirse.

Calor, destrucción, castillos que vuelan
a mi alrededor de la mesa.

Comíamos y bebíamos un sagrado sangrado
negro sobre blanco,
fin del libro.


Hoy vi a Merixel
Bebimos una cerveza,
llegué a clase
feliz como una perdiz
que fue caza la noche que bebía
el mejor whisky de asqueroso sabor
que me quema
y repudio y asco de su actitud
tan irreverente rajada
con la antipatía
y mala educación por inocular
un virus, el nuevo juguete
de mi garganta quemada
por el whisky de antes de que suene la alarma.

Yo ya me había despertado.


El horizonte
de tus labios compartidos de rojo
pasión nocturna el viaje que me gustaría
hacer esta noche oscura y calurosa
comienza la firmeza.

Siento mucho deseo
de dar un paseo nocturno con luna nueva
como una persona con lengua bífida
de serpiente que viene hacia mí
sigilosa y colorida
y llena de vida
una falda floribunda hiladura
de una luz infernal.


Bienvenidos al mayor temor
que me accede
donde tengo mucha ilusión de que sigamos
construyendo una relación de amor
sin pecado concebida
nuestra señora del subterráneo miedo
que se clava
pero me da quietud en su lecho,
se estaba muriendo,
el cáncer invadía
todos sus órganos sexuales
de las cucarachas.

De todos modos
pensaba acabar.
Ya tenía ganas de que llegase algo.


Escritos a 8 manos el 12 de marzo de 2025 por Sandra Cuenca, Salva Gámez, Lauri Moyano y Giusseppe Domínguez

Esto no es una broma