Paraguas por doquier

Que cada cierto tiempo alguna persona se acuerde de mí y de mi Proyecto Paraguas, me hace muchísima ilusión y sentirme querido, recordado… cuando me envían fotos como esta, de un paraguas encontrado en mitad de un recorrido vital de alguien a quien, de una u otra forma, mis actos pretendidamente creativos han tocado.

En esta ocasión, mi queridísima amiga Aída B. Márquez me hizo llegar un par de fotos de un paraguas abierto en la calle siendo la boca de una papelera amarrada a un semáforo.

La papelera
no admite más papel.
El agua ha muerto.

Cruzo los dedos

Podría cruzar los dados
para obtener un siete
en cada cubo.

Es improbable
la perfección.

Podría cruzar las piernas
para obtener un siete
en la postura.

Es muy probable
la imperfección.

Podría cruzar los ojos
para obtener un siete
en cada párpado.

Es improbable
la imperfección.

Podría cruzar las sienes
para obtener un siete
en mi interior.

Es muy probable
la perfección.

Atardecer

Tras las contraventanas
el ruido de la noche
ronda mi almohada.

No hay tiempo
tras un ojo cerrado
por la tormenta
que no acabe en la duda
de la miseria.

Tras las contraventanas
la organización de la guerra
sigue su ritmo.

Algunos recuerdos de la presentación del proyecto Paraguas

El domingo pasado presenté el proyecto Paraguas, tal y como estaba previsto, en uno de los más bellos y delicados espacios de Madrid.

Escribí una breve y muy merecida reseña del lugar en Google, para ayudar a la difusión de uno de los mejores lugares que conozco en esta ciudad:

Madrid Music Hall es dirigido con talento, dedicación, esfuerzo, pero sobre todo con ilusión y amor, por Marta Aranda, quien ha logrado en menos de 2 años convertir una antigua oficina bancaria en una maravillosa escuela de música que además de enriquecer a la población local con cultura, ofrece la oportunidad (muy escasa en esta ciudad) de seguir sus eventos, de organizar eventos artísticos, literarios, musicales… en un Auditorio perfectamente equipado (con piano de cola incluido en el escenario) y diligentemente atendido.

No puedo imaginar un lugar mejor que nace con la voluntad de hacer del mundo un lugar mejor.

Gracias a la organización por su trabajo y auguro felices años venideros llenos de poesía, música, artes y belleza, platónica belleza, de la de «bueno/bello/vero».

No perderse su programación de eventos y cursos. ¡De lo mejor!

Algunas de las fotografías que se hicieron el domingo pasado muestran lo agradable que resulta una presentación en este espacio:

Esto no es una broma