el grifo gotea

el grifo gotea
gotea
gota a gota
sobre la pila de vasos
goteando
en el amor
del frío a la humedad
mientras mi estómago
gruñe y se apresura a ser infeliz
con una lágrima en mi ojo
por rodar
a lo largo de mi mejilla
formando
conformando
una gota en mi mandíbula
que cae
cae
sobre un vaso de vino
que te espera
como yo
cansado y asqueado
al ritmo vibrante de mi música
de grifos que gotean
gota a gota
sobre el mar
de la desesperanza
lleno de llantos de bebés desatendidos
que berrean
berrean sin parar
como un grifo que gotea
formando
con-
formando
el estigma de mi soledad.

Enamorado de tu luz

(Canto a la muerte).

Luz de silencio, trompa de huracanes
que fragua el paso de los tiempos en
océanos ojos profundos
de hoy, de ayer, de siempre y nunca.

Lavativa del miedo que araña el aire,
rompe la brizna del pecado y
exorciza
posesión de goce que no es goce
y me fascina
desalmado como el aro del despertar
a la orilla cruenta de tundra drogadicta
que lame el suelo
al sol
de nueva sombra.

Cuna miseria

“Verdaderamente,
vivo en tiempos sombríos.”
Bertol Brecht

Cuna de muerte,
cántaro cerrado
que se vierte sobre el horizonte
de mis alcantarillas.

Gritos que no llegan a oírse
en la oscura noche de los ecos sordos
silencios sin luz
en la avenida.

Surca un ratón el paraíso perdido,
cena la idea un ramo de cerebro,
canta el amor la desesperación,
la dicha aparece en el misterio mismo
en el centro del alba sin futuro;
la guerra está servida,
el hambre acecha,
un hombre solo sale sin gabardina
al campo de terror que le gobierna
dejándose caer por las aceras
en la misma tiniebla que me acoge
en la misma miseria que nos mina.

En la hostil distancia de la indiferencia
navego por el eje de tu piel
dejándome llevar por alegrías
que brotan de la luz.
Resbalo en tu nariz serpiente perfilada
hasta el centro marmóreo de tus besos.
Un casco de imperios virtuales
se derrama en tus hombros
crisantemos
colgando en el azar de la distancia
contenida infinita en el infierno
compañera del alba
fumadora.

Exilio

Desde allá, plaza de mayo
atmósfera vencida
bajo llanto soterrado que vive en la avenida
te recuerdo.

Desde donde los ojos se cerraron
y el mundo sigue andando
una lluvia de besos te deseo
que tenemos que hablar de muchas cosas
querida compañera, amiga amante.

Desde una vitrina cruel que me refleja
que no estás tú a mi lado, en mi camino,
siento que ahora siempre estás conmigo
siempre a mi lado, en el camino nuestro.

He pasado el exilio de la cama
de estrellas y de lunas y tus brazos
para volver al fin, como en tus tangos
junto presencia evocadora,
delirio,
amor…
completo enamorado.

Esto no es una broma