¿Altavoces para rock cristiano?

Ahora que está en auge el rock cristiano, las series o películas en las que el cristianismo hace proselitismo sin ambages, en las que el producto de mercadeo musical por antonomasia se declara creyente, encuentro cruces en lugares insospechados como en estos altavoces que perfectamente podríamos denominar altacruces.

Ya lejos quedó el proyecto en el que estuve buscando cruces en imágenes u objetos que encontraba a mi alcance, llegando a esa pieza que me encantaba, esa pequeña instalación en la que coloqué tres televisores de rayos catódicos debajo de un crucifijo junto una biblia y un misal.

Un precioso regalo

Kay Woo, a quien tengo la suerte y el honor de contar entre mis alumnas de los Talleres de Poesía Contemporánea desde que se apuntó debido a que le daba curiosidad que un español se interesase por la Poesía Clásica Coreana, de la que suelo impartir un temático anualmente, tuvo a bien regalarme, tras su viaje a Korea, este precioso marcapáginas.

Trajo varios de ellos para regalar a sus compis del taller, siempre atenta, siempre sonriente. ¡Qué suerte tengo de rodearme de personas tan estupendas!

No a la guerra

Esta camiseta había estado conmigo desde los tiempos de las manifestaciones contra la invasión o guerra de Irak que Aznar tuvo el gusto de emprender sin el consentimiento de la OTAN ni, y era necesario, nuestro querido monarca, hoy emérito.

Había sido usada hasta la saciedad pero ya estaba a punto de destrozarse por la debilidad de la tela remanente, así que decidí incorporarla en la acción que realicé en la II Bienal de Arte de Acción de Santander, terminando la misma con la puesta y desgarro de la camiseta afirmando un rotundo y algo pesimista: «Para esto valen los mensajes de las camisetas», después de, entre otras cosas, haber fregado parte de la Plaza Cañadío de la capital cántabra con la camiseta usada a modo de trapo.

Los mensajes son trapos.
Las acciones no.

Yo vestí la camiseta. Era un trapo.
Usarla hasta la extenuación ha sido una poderosa acción.

Ahora seguirá siendo un trapo, pero su esperanza de vida es ya muy pequeña.
Así es la vida.
La mía también.

La vida es otro trapo, llena de acción.

Caminar en verso

Maravillosas las fotos de Nieves Correa, de la acción que propuse el sábado en Segovia, a raíz de la Revista Caminada editada por Pepe Murciego y Abel Loureda, a modo de conclusión de la exposición ¡Anda Ya! del fantástico Manuel Rufo.

Propuse leer poemas de una antología de Antonio Machado frente a su estatua haciendo «versos», o giros, etimológicamente diversos, cambios de dirección, en el lienzo que fue la Plaza Mayor de Segovia. El público fue performer entregado de esta acción colaborativa.

Salimos del Palacio Quintanar y recorrimos 13 estaciones o páginas, con notas a pie divertidas e irónicas leídas-accionadas por Analía Beltrán i Janés, hasta volver al Palacio donde nos celebraron con un ágape generoso, como poco.

¡Qué gozada de encuentro!

¡Tanta gente querida!

Como contraportada o despedida, la página de Manuel Rufo y Ana Pérez Pereda, escribiendo un agradecido FIN cuyas hojas eran los nombres de las personas que hemos colaborado a lo largo de estos casi 4 meses en este genial proyecto.

¡¡GRACIAS!!

Fanzines de regalo

Me llega desde Granada este precioso regalo (todo regalo es precioso) de Llorch, quien ofreció hace tiempo la opción de recibirlo enviándole una carta postal, cosa que hice, por supuesto, con todo el cariño posible.

Ahora me dan ganas de ponerme a editar una revista mensual de distribución postal… si no fuera por el elevadísimo precio de los sellos de correos, que no para de subir (más de un 9% anual).

Correos dispara un 8,5% el precio de los sellos nacionales y casi un 4% el de paquetes para 2025

Correos subirá un 8,54% el precio de los sellos necesarios para el envío de cartas y tarjetas postales normalizadas y de hasta veinte gramos de peso a destinos nacionales para el próximo año 2025.

Previamente, en 2023, aumentó otro 4%, un 7% en 2022, un 7,7% en 2021, un 8,3% en 2020, un 9% en 2019, un 10% en 2018, un 11,1% en 2017, un 7,14% en 2016 y un 10,5% en 2015, cuando costaba 0,42 euros.

Así que posiblemente me quede con la idea de editar libros pequeños de tiradas mínimas cada tres meses. Ya veremos. El curso está comenzando.

De excursión en el PRIMOR

Me gustó la decoración, no puedo negarlo, de este establecimiento (de una cadena de ellos) que dice ser una tienda de perfumerías nacida en Málaga en 1953.

Pero seguro que, desde aquellos tiempos hasta hoy, ha llevado a cabo una transformación que lo sitúa en otro de esos templos del neo-consumismo masivo absurdo que, combinado con las redes sociales basadas en la imagen, en la superficie, en lo banal, juega a regalarle a la juventud un sueño de autorrealización.

El colmo del absurdo es llegar a la zona «vegana» u orgánica y natural. Es de un «greenwashing» tan de manual que si no existiese el término, habría que haberlo inventado en este punto.

Eso sí, todo es bello, bonito, apetitoso. Apenas sí hay hombres ateniendo, pero la media de edad de las dependientas debe de rondar los 20 años. Bellas, bonitas, pretendidamente simpáticas.

Todo pensado para querer pasar la jornada allí, incluso sus laberínticos pasillos que dejan aquella recurrente queja sobre IKEA a la altura del betún.

El aire acondicionado, por supuesto, hacía agradable la estancia en este espacio tan artificial que daba la sensación de estar en el decorado de una película futurista.

Fue graciosa la visita, si no fuese peligroso lo que encierra.

Como comentario a Carmen, le dije que allí mismo estaba toda esa «gente joven» que supuestamente añoran en las milongas de Tango y que yo no encuentro en los Talleres de Poesía y que a duras penas ves en una sala de cine. Cada día veo más obvia mi obsolescencia.

Algunos bocetos de garabatos

Este año decidí enviar una Reivindicación del Garabato unas 81 personas, pero además de ello estuve garabateando en cuadernillos hasta agotarlos. Algunas veces garabateaba usando la palabra garabato, otras, simplemente fechas curvas, trazos arbitrarios, no azarosos, pero casi, juegueteando con la idea de la escritura asémica en la que ando experimentando.

Esto no es una broma