extraigo hojas de té
de una en una
las extiendo
sobre un cartón
observo su secado:
transformación
entre la vida
y la muerte
agonizando
Diario

Cada mañana
la bandera italiana
ondea tranquila.

Cada día tomo varias infusiones de diversos colores y sabores:
Té negro con cardamomo.
Té paquistaní (un tipo de té negro aromatizado) con un chorreoncito de leche.
Té verde de jazmín.
Infusión de jengibre con canela, cardamomo, tomillo y clavo.
Infusión de manzanilla con anís estrellado.
Infusión de jengibre con limón.
En ocasiones té blanco. Otros tés verdes, como el marroquí con hierbabuena o menta en verano, por ejemplo… así que mi vida gira en torno a tazas de té, infusores, teteras, agua hirviendo, vapor, algún edulcorante cada vez más en disminución (miel de romero para el jengibre y la manzanilla, principalmente).
He llegado a pensar en adquirir tazas para próximos proyectos y personalizarlas, utilizarlas a modo de «lienzo» sobre el que escribir poemas, o dibujar o…
De momento y no es casualidad, en la presentación de mañana del Proyecto !ç~ñ¿.# expongo varias tazas diseñadas para la ocasión.
Un pequeño homeNAGe (nag es su firma) a mi querida amiga Natalia Auffray, quien lleva tiempo haciendo composiciones como esta (con mucho mejor gusto) y que en una ocasión hizo una con un banco absurdo de la calle, que «la calle» acaba poniendo en «su sitio».