En tu piel con la mía
en tu cara con mis besos
en tu risa con bromas
de la felicidad
que compartimos.
Giusseppe
Buenos Aires
¿Pero cómo voy a escribir un poema a Buenos Aires?
No ves que ya lo andas haciendo.
Creíste que esto era no más que un psicoanálisis
y es el nacimiento de tu descubrimiento
Ahora no tienes posibilidad de ir para atrás
sólo allá donde los versos fluyen
y escribir
¿o es que aún no lo ves?
Pudiste andar llenando mil rincones con palabras
y buscas vaciarlos,
llenarlos de silencio.
¿Aún no ves que son buenos los aires que te acogen?
Ya no tienes la posibilidad de ir hacia atrás
ni borrar una línea, ni una letra, ni una coma
porque este poema a Buenos Aires te construye
me construye
pues soy quien habla y la palabra escrita
soy el verso, el título y el fondo
este fondo azul que es mar, cielo y es plano;
plano como una hoja
zarco y alba
que poco a poco,
construye de mí un poema a Buenos Aires
La sombra de tus labios
pensé en ella como en un lugar de ensueño
donde acostarme al abrazo de tus besos
abrigado por el canto de tu conversación.
anhelé ser cincel que horadase
con ancla mortal de dientes azulados
la crisis hecha carne en la distancia.
La sombra de tus labios
Morada dicha palmera empanzurrada
en sí
bajo la cúpula dorada del destierro
y una paloma ausente
en el petril acallado de la hambruna
un pedestal cristo que ronda en el almendro
la llegada de la eternidad.
escape de vendedor ciclado
encontrando
allá, en la noche,
con la luz de tus ojos
la sombra, insomne, de tus labios.
Manuscrito
Enciendo el monitor y tecleo
una frase larga
sin pensar
pero, al leerla,
me doy cuenta de que no me gusta
y me enfado conmigo mismo
gratuitamente
para venir a escribir estas líneas
cortas
sin pensar
enfurecido-cansado
deseando
abrazar su ausencia silenciosa
alma compañera solitaria
en nuestra cama
donde un poema manuscrito
cada noche
borda su sonrisa.
Manuscrito
Sangre que dibuja un laberinto
almenas del recuerdo
y entre tus labios
aún
temblando
la caricia de un beso azul que no nos dimos.
Agua de amor
Las lágrimas en sus mejillas.
Agua de amor
Nuestra segunda hija se llamará mar
para encarnar las letras de quienes la encarnaron
llenarnos de luz el horizonte
curarnos con sal viejas heridas
mar remontará los ríos de sus antepasados
saltando por encima de sus olas
y nos engullirá.
Agua de amor
Buceando en tu sangre
remonto el caudal que me adormece
amapola blanca enamorada
para llegar
a uno
de esos
centros
de tu mar.
respiro en tus alvéolos
el aire que respiras
en un beso
de saliva que viertes en mi boca
crisálida encarnada
para llegar
a uno
de esos
centros
de tu mar.
La sombra de tus labios
Veía todo de ti
tus ojos dientes nariz de porcelana
esa sutil palidez de tus dedos
acrílico trigal
pero la sombra de tus labios
ocultaba tu cruel indiferencia.