Lava ruda violenta
individual quebrada ojo de pez
que muerde la vida
y la envía al infierno.
Giusseppe
Cuadrado derrumbándose en penumbras
alzado aluminio ante mis venas
cuando la dureza
se torna hundida.
Plata, noche, carambola
una boca de aliento con cenefa
crisálida aguada en azabache
y tú, que no me miras.
Mostaza verde
¿por qué?
Ya ves
No
bueno. Y el otro está incluido.
En el amanecer
la tierra se estremece
y sangra mi ojo
que es el sol.
Sin compostura y mil espejos
convexos
abelardos
coño, una cebolla
y la rata de abajo
que sigue llorando el peso de tu huida
Puño bronce blanco y tú
inquietud salvaje
Alarma general sin definición
palabras tiesas. Tijeras.
Una raíz de miseria y vida
abraza espíritu desnudo
con cucarachas invisibles
rayo verde y verde y cana calva.
Te he deseado
un instante
ahora el tiempo come una hamburguesa
con ancas de cerdo y ranas.