Querido Thomas de Quincey

¿Y si en lugar de «Del asesinato como una de las bellas artes» hubieses escrito «Del aburrimiento como una de las bellas artes»?

No te responsabilizo de los asesinatos (ni del aburrimiento), alabo tu libertad, tu osadía, tu ironía, tu humor, tu afán polemizador, pero no dejo de preguntarme…

¿Si el aburrimiento hubiese ocupado el lugar del asesinato, se habría reducido en algo la tasa de crímenes violentos o todo lo contrario? ¿Serían los crímenes más creativos y originales por ansias de escapar de las rutinas o los vacíos intelectuales, del spleen?

Querido Thomas de Quincey, tú estás, más que probablemente, muerte y yo no hago sino recriminarte que no hicieses algo que podría hacer yo mismo si estuviese vivo.

Esto no es una broma