Apaquemos los móviles
de cuidar silencios
para rescatar la solidaridas
y vayamos por la ciudad
de puerta en puerta
llamando y diciéndole a hombres y mujeres
que les amamos
yo amo tu sexo puro
tu puro loco amor por las palabras
tu ingenio de cistral
y tus vaivenes de luz en los abrazos.
Hoy es el comienzo de mi vida,
la vida que siempre he deseado
y estoy sin dudar
en la entrada
del resto de la misma.
Apaguemos la tristeza
y
combatamos en la guerra perpetua
contra la indiferencia
contra la neutralidad
contra la apatía
el astío
y el no.
Digamos
solo y siempre
¡sí!