Buenos Aires

Mi Buenos Aires querido
cuando yo te vuelva a ver.

Me robaste hijodeputa
me robaste
una vida por nacer
conocer
tu centro plaza de las madres
de la muerte
dura
de la represión
dura
que nos robó a todos
todo.
Me garchaste al pedo, boludo
por el orto un clavo ardiendo
de palabros nuevos.
Me viajaste volando
sobre el estadio del boca
a los redondos de chicota
entre rayuela y mosquera.
Mas ahora sos vos quien me aguarda
allá en la plata
roncando
tanta guagua entre las cuadras,
tanto chancho
pisoteando mis poemas
y yo,
yo que me vuelvo más yo
de pensarlo.
Pensar que tangaste pureza gallega
y me enlodaste
de timbre y alma
para no ser yo sin vos ya nunca más

    no
    yo
    sin
    vos.

Esto no es una broma