{"id":811,"date":"2009-02-13T18:33:00","date_gmt":"2009-02-13T17:33:00","guid":{"rendered":"http:\/\/giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/un-corazon-de-nieve\/"},"modified":"2014-09-10T11:30:49","modified_gmt":"2014-09-10T09:30:49","slug":"un-corazon-de-nieve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/un-corazon-de-nieve\/","title":{"rendered":"Un coraz\u00f3n de nieve"},"content":{"rendered":"<p>La primera postal que recuerdo, de hecho es la primera postal que me han enviado nunca es la del Skyline de Nueva York. Era una postal&#8230; bueno, en realidad la postal sigue siendo, incluso despu\u00e9s de lo que ha pasado, de esas que cambia de aspecto seg\u00fan se giran. Una especie de holograf\u00eda pero en cutre. Hoy mismo me acabo de dar cuenta de que no era la m\u00eda sino que a m\u00ed me envi\u00f3 una de la estatua de la libertad. Con esa misma cualidad de cambio de aspecto, que tanto me gustaba. Ahora eso ya no me gusta, pero la postal sigue siendo de una importancia capital para m\u00ed. Creo que, gracias a ella, aprend\u00ed lo bonito que puede ser comunicarse por escrito. Igual gracias a ella, este relato se est\u00e1 escribiendo, es como si me atreviese a devolverle finalmente ese esfuerzo de escribirme desde Nueva York, cuando yo apenas si levantaba varios palmos del suelo (cosa que tampoco ha variado tanto, despu\u00e9s de todo) y me mor\u00ed de envidia porque a mi hermana le hab\u00eda tocado la del SkyLine. Vaya, me dije, \u00bfpor qu\u00e9 a ella le ha enviado una postal tan animada, que no es naranja y que tiene tantos edificios?. Hace tiempo que s\u00e9 que la m\u00eda era tan importante como la suya, pero en cualquier caso, no perd\u00ed ocasi\u00f3n de hacerme con la suya, sumarla a mi colecci\u00f3n de objetos importantes entre los que hab\u00eda algunas vitolas de puros, monedas extranjeras, unos cuantos recortes de peri\u00f3dicos con informes sobre objetos volantes no identificados y algunas colas de lagartija secas. No s\u00e9, pero tengo la sensaci\u00f3n, ahora que lo pienso, que no estaba ya muy centrado por aquella \u00e9poca.<br \/>En mi postal, en la de la estatua de la libertad en naranja que cambiaba de forma y sosten\u00eda un libro en su brazo izquierdo, mi padre me dec\u00eda que esperaba que alguna vez tuviese la oportunidad de ver aquella ciudad especial y m\u00e1gica con cosas buenas y malas, grande como ninguna y que, a partir de entonces, se visti\u00f3 para m\u00ed de un halo de misterio, un mundo de mitos y leyendas sin igual. Supongo que eso fue lo que hace tres a\u00f1os me llev\u00f3 all\u00e1. Mucho m\u00e1s que el hecho de tener que ir de paso hacia Iowa para ver a una mujer a quien quer\u00eda decirle que nuestra relaci\u00f3n era imposible. Muy caballeroso lo de desplazarse medio planeta para no gastar l\u00ednea telef\u00f3nica con su llanto.<br \/>A cada paso evocaba sus palabras, no las sab\u00eda de memoria, pero s\u00ed de sentido. Y el sentido me dec\u00eda que ten\u00eda que capturar lo m\u00e1s posible aquella isla, aquellos locos ajetreados, agitados sin parar, aquel humo que sal\u00eda de las alcantarillas como en las pel\u00edculas de detectives que no me casaba de ver y no me canso. Desde entonces s\u00e9 que aquello no es un efecto especial, sino una peculiaridad del peculiar clima neoyorkino. <br \/>Sub\u00ed una ma\u00f1ana al Empire State Building huyendo de un hotel lleno de muerte y me dej\u00e9 caer colgado de una c\u00e1mara para robarle al tiempo un poco de su piel. Me lo traje todo. Me vest\u00ed de memoria y anduve por sus calles otra vez. Como esta misma tarde.<br \/>\u00c9l me volvi\u00f3 a llamar. Me sigue a\u00fan ense\u00f1ando lo que significa la comunicaci\u00f3n. Me llam\u00f3 para decirme que si yo hab\u00eda estado en las torres gemelas cuando hab\u00eda estado en Nueva York. Le dije que no. Que estaba haciendo la comida para Carmen. Pues han sufrido un atentado&#8230;. y parece que&#8230; mi madre dec\u00eda algo desde el fondo de su cocina y &#8230; s\u00ed, otro en la otra torre&#8230; desde ese momento empec\u00e9 a sentir que a\u00fan ten\u00eda mucho que escuchar. Ya lo sab\u00eda, ya lo s\u00e9, pero a veces se me olvida. Me dio por conectarme a Internet y ver qu\u00e9 estaba pasando. Yo estaba escribi\u00e9ndole un mail a la persona a la que hab\u00eda ido a ver cuando pis\u00e9 por primera vez Nueva York. Su amiga Sulatha me hab\u00eda llevado a un restaurante indonesio en el que preparaban un pollo al curry tremendo de picante. Casi me muero del fuego en mis labios.<br \/>El fuego se extend\u00eda por los edificios y ve\u00eda a la gente saltar por los aires. Yo no puedo creer lo que estoy viendo. Es de pel\u00edcula&#8230; etc\u00e9tera. <br \/>Se me hel\u00f3 el coraz\u00f3n al o\u00edr la voz de nieve de mi amiga Sylvia. Sus labios lloraban. Lloraban y me dec\u00edan asustados que quer\u00edan verme. Yo tambi\u00e9n quiero verte. Necesito verte. Necesito a mi gente. Mi amor a mi lado agarraba mi mano y yo me acordaba de la postal de mi hermana. No se la pienso devolver, pero cada vez que le env\u00ede una postal a mi sobrino, pensar\u00e9 que, tal vez, jam\u00e1s pueda ver lo que yo vi, lo que mi padre vio, porque el mundo es, cada d\u00eda m\u00e1s, perecedero.<\/p>\n<p><i>M-20010912<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera postal que recuerdo, de hecho es la primera postal que me han enviado nunca es la del Skyline de Nueva York. Era una postal&#8230; bueno, en realidad la postal sigue siendo, incluso despu\u00e9s de lo que ha pasado, de esas que cambia de aspecto seg\u00fan se giran. Una especie de holograf\u00eda pero en &#8230; <a title=\"Un coraz\u00f3n de nieve\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/un-corazon-de-nieve\/\">Read more<span class=\"screen-reader-text\">Un coraz\u00f3n de nieve<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,11],"tags":[],"class_list":["post-811","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros","category-relatosdelolvido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=811"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":875,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/811\/revisions\/875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}