{"id":789,"date":"2009-02-13T17:58:00","date_gmt":"2009-02-13T16:58:00","guid":{"rendered":"http:\/\/giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/su-nombre\/"},"modified":"2014-09-10T11:30:51","modified_gmt":"2014-09-10T09:30:51","slug":"su-nombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/su-nombre\/","title":{"rendered":"Su nombre"},"content":{"rendered":"<p>He intentado escribir una historia de amor que no lleve su nombre y ha resultado in\u00fatil.<br \/>A veces me averg\u00fcenzo de pensar que puede que ella sea mi primer amor, ahora que tengo 33 a\u00f1os y siento un extra\u00f1o malestar como de culpabilidad ante mis anteriores experiencias a quienes nunca pude dar lo que ahora doy.<br \/>Conoc\u00ed a Carmen hace ya dos a\u00f1os y medio. Parece que fue hace tanto tiempo y tambi\u00e9n parece que no es sino anteayer cuando nos ve\u00edamos juntos en las clases de teatro donde yo asist\u00eda como continuaci\u00f3n de mi formaci\u00f3n de actor. Formaci\u00f3n que, entre otras cosas, por ella fue frustrada.<br \/>En las clases nos trat\u00e1bamos como se tratan todas las gentes de la far\u00e1ndula, con besos, abrazos, un sentido a flor de piel que me hizo descubrir mis sentidos. Hab\u00eda risas y l\u00e1grimas, sinceridad por encima de todo y una amistad clara pues no pod\u00eda ser de otro modo. Ella era mi confidente preferida, alguien por quien sent\u00eda una empat\u00eda que jam\u00e1s hab\u00eda sentido antes y le contaba mis aventuras con mujeres a quienes no quer\u00eda pero que me eran necesarias para sostener mis \u201cpeque\u00f1os\u201d problemas de autoestima a unos niveles aceptables. <br \/>Gracias al sost\u00e9n emocional que daban a mi vida los pilares de mis amigas, especialmente Sylvia, ten\u00eda cubiertos todos los frentes para los que uno crea poder necesitar a una novia, as\u00ed que era bastante feliz viviendo soltero como viv\u00eda.<br \/>Creo que jam\u00e1s hab\u00eda estado m\u00e1s contento con la vida que llevaba que en esa \u00e9poca en la que nada me faltaba y, sin embargo, fue en ese momento cuando entr\u00f3 fuerte a mi vida lo que ahora considero la base de la misma.<br \/>Despu\u00e9s de un a\u00f1o de clases juntos, lleg\u00f3 un verano en el que nos acercamos hasta un punto en que sab\u00edamos que hab\u00edamos transgredido los l\u00edmites sutiles de la amistad. No sab\u00edamos exactamente cu\u00e1ndo hab\u00eda llegado a dibujarse el horizonte que ten\u00edamos delante, pero ah\u00ed estaba, como un sol claro y distinto. <br \/>Y entonces ella se fue. Ten\u00eda vacaciones y las pas\u00f3 en C\u00e1diz, como otros veranos. Nuestra historia parec\u00eda truncarse sin m\u00e1s comienzo que unos dedos sudorosos jugando en la taberna Alfaro, sin m\u00e1s sexo que amenazas de besos en lo oscuro del Botas. Ella se hab\u00eda ido.<br \/>Pero yo estaba contento. Segu\u00eda contento con mi vida y con mis aventurillas; con mis amigas inmejorables, con decisiones que estaban a punto de revolucionar mi existencia\u2026<br \/>Todo estaba, como quien dice, sereno, cuando el epicentro del terremoto tom\u00f3 forma de postal.<br \/>Una postal que conservo en el recuerdo, y en el armario. Sus palabras c\u00e1lidas y po\u00e9ticas parec\u00edan muy claras, pero, por otro lado, \u00bfc\u00f3mo olvidar que hab\u00edamos sido compa\u00f1eros y amigos de clase de teatro?, \u00bfy si malinterpretaba sus palabras?. Pero la acci\u00f3n y la decisi\u00f3n estaba echada sin que mi consciencia se hubiese dado cuenta. Estuve a punto de no subir a casa, sin detenerme a pensar y salir directamente a C\u00e1diz a buscarla. Afortunadamente, primero llam\u00e9 por tel\u00e9fono a nuestra querida amiga com\u00fan, Lilian, a quien pregunt\u00e9 por Carmen, intentando extraer informaci\u00f3n. Ella me dijo que posiblemente ya habr\u00eda vuelto y, entonces, pude replantearme ir a buscarla y no lo hice. Como luego supe, ella estaba en Madrid, pero no se atrev\u00eda a llamarme pues ten\u00eda que aclarar qu\u00e9 sent\u00eda por m\u00ed.<br \/>El 3 de septiembre de 1999, es decir, en el milenio pasado, ella me escribi\u00f3 un poema por mail que parec\u00eda ser muy claro, pero a\u00fan as\u00ed\u2026 y yo, con palabras de su poema, compuse otro en respuesta pidi\u00e9ndole una cita.<br \/>Ese lunes siguiente, d\u00eda 6, a las nueve de la noche yo esperaba hist\u00e9rico a que llegase al Achuri. Ten\u00eda un libro en mis manos que no recuerdo, pero s\u00ed s\u00e9 que no pod\u00eda leer ni una palabra seguida sin levantar la vista anhelante y nervioso, hasta que vi su vestido azul de planetas y sus piernas tangueras. Nuestra charla fue nerviosa y divertida, casi no nos atrev\u00edamos a mirarnos, desde luego, nada de abrazarse y, por si fuera poco, cuando ya todo estuvo dicho, se hizo un silencio espeso de dulce de leche en el que ninguno sab\u00edamos como dar el primer paso. Ella me bes\u00f3. Yo le respond\u00ed un beso y, al d\u00eda siguiente, un poema con un beso de buenos d\u00edas a su correo electr\u00f3nico. Ella me devolvi\u00f3 el beso y nuevos versos en respuesta\u2026 y as\u00ed seguimos hasta hoy, haciendo un libro de besos y poemas, un sue\u00f1o que se realiza cada ma\u00f1ana, viviendo una cama de lunas y estrellas, un par de colacaos, un kilo de tekieros, terrones de mensajes en el m\u00f3vil y me siento, sin dudarlo, el hombre m\u00e1s feliz del mundo.<\/p>\n<p><i>M-20010110<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He intentado escribir una historia de amor que no lleve su nombre y ha resultado in\u00fatil.A veces me averg\u00fcenzo de pensar que puede que ella sea mi primer amor, ahora que tengo 33 a\u00f1os y siento un extra\u00f1o malestar como de culpabilidad ante mis anteriores experiencias a quienes nunca pude dar lo que ahora doy.Conoc\u00ed &#8230; <a title=\"Su nombre\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/su-nombre\/\">Read more<span class=\"screen-reader-text\">Su nombre<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,11],"tags":[],"class_list":["post-789","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros","category-relatosdelolvido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=789"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/789\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":895,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/789\/revisions\/895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}