{"id":784,"date":"2009-02-13T17:53:00","date_gmt":"2009-02-13T16:53:00","guid":{"rendered":"http:\/\/giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/mi-primer-amor\/"},"modified":"2014-09-10T11:30:51","modified_gmt":"2014-09-10T09:30:51","slug":"mi-primer-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/mi-primer-amor\/","title":{"rendered":"Mi primer amor"},"content":{"rendered":"<p>Follarse a la Dori era competir a nataci\u00f3n contra una legi\u00f3n de ladillas. Era la puta m\u00e1s sucia del barrio, y eso que en el barrio donde crec\u00ed, creedme, realmente hab\u00eda putas muy sucias.<br \/>Yo la conoc\u00ed a los dieciocho a\u00f1os. Era el hazmerre\u00edr de mi familia. Una preocupaci\u00f3n m\u00e1s: No sal\u00eda nunca de casa, ni siquiera hab\u00eda querido salir con una chica. Escrib\u00eda libros y libros de poemillas que ahora he tirado a la basura. Estaban tan viejos y escritos en un papel tan sucio que no ha resistido el paso del tiempo. Como la Dori. Mi padre quer\u00eda que fuese como \u00e9l, un triunfador, \u00a1un hombre! y se le llenaba la boca hablando de sus a\u00f1os en que era joven y ya manten\u00eda a mi madre y a\u00fan le quedaban fuerzas para sus amigos y algunas juergas.<br \/>Sin embargo, yo era un enclenque ni\u00f1ito de pap\u00e1 criadito bajo su protecci\u00f3n (y mucha m\u00e1s bajo la de mi mam\u00e1). Cre\u00eda en el amor casto y puro, en el amor sin sexo, en el amor eterno, en el amor bajo la luna, las estrellas, cre\u00eda en tener mi primer amor con una ni\u00f1a-mujer que me quisiese, un amor correspondido. Pero mi padre no.<br \/>Cuando termin\u00e9 el examen de selectividad (con buenas notas, claro) \u00e9l insisti\u00f3 en regalarme algo que no iba a olvidar jam\u00e1s. Y acert\u00f3, porqu\u00e9 jam\u00e1s lo pude olvidar.<br \/>Me llev\u00f3 a un partido de f\u00fatbol del Real Madrid contra un equipo holand\u00e9s, creo que era el Ajax, pero no lo recuerdo. El caso es que a la salida del campo, me lo dijo:<br \/>Va siendo hora de que te hagas un hombre de verdad.<br \/>Yo no entend\u00ed muy bien a lo que se refer\u00eda hasta que nos fuimos acercando a casa y se salt\u00f3 la entrada a nuestra calle. Empec\u00e9 a sospechar lo que ten\u00eda preparado. Claro, pens\u00e9, no pod\u00eda ser s\u00f3lo lo del f\u00fatbol.<br \/>En mitad de la calle que llegaba a mi antiguo instituto, en la pared de la iglesia, sol\u00eda estar apoyada la Dori. Su pelo negro y mugriento ca\u00eda por su cara acompa\u00f1ando una serie de churretones y restos de comida que de alg\u00fan modo hab\u00edan ido a parar all\u00ed. Su mirada, pretendidamente sensual, resultaba miserable y frustrada, pero, a\u00fan as\u00ed, incomodaba mi virginidad amenazada. Era delgada hasta parecer fr\u00e1gil, vest\u00eda juvenil, con unos pantalones vaqueros ra\u00eddos y una camiseta ajustada, intentando exagerar unos pechos apenas perceptibles. Pero a pesar de su aspecto, sab\u00eda que era mucho mayor que yo. Seguramente, ya tendr\u00eda m\u00e1s de veinte a\u00f1os.<br \/>Mientras intentaba encontrar en ella un resto de ternura por donde contraatacar, mi padre cerr\u00f3 el trato en sus o\u00eddos. Yo deb\u00eda entrar tras ella en una pensi\u00f3n donde viv\u00eda o trabajaba. No me atrev\u00ed a decir ni una sola palabra. Cabizbajo, mor\u00edan mis sue\u00f1os de novias vestidas de blanco, mis lunas y mis estrellas, mientras sub\u00edamos los pelda\u00f1os desgastados de unas escaleras de madera rodeada de una espiral de yeso desprendi\u00e9ndose por la humedad.<br \/>Al entrar en su cuarto comenz\u00f3 a desnudarse. Mis ojos no pod\u00edan desclavarse del suelo. Su camiseta cay\u00f3 justo delante de mis pies y quise apartarla, pero me di cuenta de que estaba paralizado. Ella se arrodill\u00f3 y desabroch\u00f3 mi pantal\u00f3n. Mis manos ca\u00edan a los lados, muertas y sudorosas. Resbal\u00f3 mi vaquero que siempre llevaba ancho. Ara\u00f1\u00e1ndome sin intenci\u00f3n, me quit\u00f3 los calzoncillos. Tir\u00f3 de una mano y me llev\u00f3 a la cama. Un saco de muelles mal paridos que se clavaron en mi espalda una y otra vez. Ella a horcajadas sobre m\u00ed, comenz\u00f3 a jugar con mi polla hasta conseguir una erecci\u00f3n de la que me avergonzaba.<br \/>Luego, sobre el crujir del catre, cambiamos de postura. Dirigi\u00f3 el miembro firme hacia su hueco seco y duro como cart\u00f3n y, al seguirlo con la vista, pude temer innumerables muertes, pero no me mov\u00ed. Casi inmediatamente, dentro de ella, eyacul\u00e9 sin poder resistir, sin pasi\u00f3n y sin ganas, o demasiada represi\u00f3n.<br \/>Todo el resto de fuerzas que a\u00fan quedaba en m\u00ed, desapareci\u00f3. Mis manos a\u00fan segu\u00edan colgando a los lados del jerg\u00f3n cuando ella ya se hab\u00eda vestido. Entonces habl\u00f3 por primera vez, s\u00ed, por primera vez o\u00ed su voz dici\u00e9ndome:<br \/>Mocoso, v\u00edstete que ya te puedes ir. \u2013 Y entre risas molestas, yo me incorpor\u00e9 y ella a\u00f1adi\u00f3 \u2013 Te estaba haciendo buena falta, \u00bfeh?.<br \/>Regres\u00e9 a casa s\u00f3lo y llorando, triste y sin futuro. Mi madre hizo como que no sab\u00eda nada y mir\u00f3 hacia otro lado mientras mi padre segu\u00eda viendo el televisor y yo me encerraba de nuevo en mi cuarto de d\u00f3nde no sal\u00ed en tres d\u00edas.<br \/>Dos a\u00f1os despu\u00e9s me march\u00e9 de casa para no volver. Viv\u00ed solo un tiempo; seis a\u00f1os con una mujer a la que quise como a nadie y luego me dej\u00f3; volv\u00ed a vivir solo, esta vez en Sydney donde conoc\u00ed una canguro fascinante que casi me atrapa entre sus redes australes; ca\u00ed bajo el embrujo de una brasile\u00f1a a quien ped\u00ed que se casara conmigo; volv\u00ed a mi tierra; conoc\u00ed otras mujeres\u2026 pero siempre ando buscando algo que s\u00f3lo entre la sordidez y la pena de aquella vez tuve y nunca jam\u00e1s he vuelto a encontrar. Mi primer amor.<\/p>\n<p><i>M-20001024.<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Follarse a la Dori era competir a nataci\u00f3n contra una legi\u00f3n de ladillas. Era la puta m\u00e1s sucia del barrio, y eso que en el barrio donde crec\u00ed, creedme, realmente hab\u00eda putas muy sucias.Yo la conoc\u00ed a los dieciocho a\u00f1os. Era el hazmerre\u00edr de mi familia. Una preocupaci\u00f3n m\u00e1s: No sal\u00eda nunca de casa, ni &#8230; <a title=\"Mi primer amor\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/mi-primer-amor\/\">Read more<span class=\"screen-reader-text\">Mi primer amor<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,11],"tags":[],"class_list":["post-784","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros","category-relatosdelolvido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/784","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=784"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/784\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":901,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/784\/revisions\/901"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}