{"id":775,"date":"2009-02-13T17:46:00","date_gmt":"2009-02-13T16:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/el-dia-en-que-fui-profesor-y-el-alumno\/"},"modified":"2014-09-10T11:30:53","modified_gmt":"2014-09-10T09:30:53","slug":"el-dia-en-que-fui-profesor-y-el-alumno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/el-dia-en-que-fui-profesor-y-el-alumno\/","title":{"rendered":"El d\u00eda en que fui profesor y \u00e9l alumno"},"content":{"rendered":"<p>\u00c9ramos los mejores compa\u00f1eros que nunca se cruzaron en una clase de \u00e1lgebra lineal. Pasamos un a\u00f1o enamorados de todas y cada una de las mujeres de la cafeter\u00eda. Nos refugi\u00e1bamos all\u00ed de nuestra impotencia y de nuestra cobard\u00eda para afrontar nuestra soledad con todas sus consecuencias, incluso tanta masturbaci\u00f3n.<br \/>Nuestra relaci\u00f3n, curiosamente basada en la igualdad como uno de sus pilares, hab\u00eda empezado no mucho atr\u00e1s, cuando \u00e9l vino a Madrid desde su pueblo, ese peque\u00f1o pueblo en Le\u00f3n cuyo nombre nunca recuerdo (no pretendo escribir un \u201cque recordar no quiero\u201d). Hablaba de \u00e9l con una pasi\u00f3n tal que, por supuesto, me motiv\u00f3 a que lo visitase unos meses despu\u00e9s de terminado el segundo curso. Pero esto no va ahora.<br \/>Nuestro horario nos permit\u00eda pasar bastantes horas al d\u00eda en nuestro centro de operaciones, nuestro lugar de encuentros, nuestra biblioteca, nuestro mundo entonces\u2026 como si todo lo que fuese externo no fuese real. Baj\u00e1bamos a la cafeter\u00eda en cuanto terminaban las clases, no m\u00e1s tarde de las doce y media y busc\u00e1bamos una mesa libre para tomar un caf\u00e9 o una cerveza. El caf\u00e9 era m\u00e1s barato; ganaba casi siempre la batalla menos los d\u00edas especiales.<br \/>En nuestro otear ca\u00edan todas las presas posibles. El s\u00f3nar no dejaba de funcionar ni un instante y nos enorgullec\u00edamos de ser los primeros en localizar un objetivo para nuestro miserable platonismo.<br \/>Yo presum\u00eda de ser m\u00e1s r\u00e1pido, de olerlas, pero la verdad es que Javier siempre me ganaba. No hab\u00eda forma de que se le escapasen las mejores. En cuanto entraba la delegada de nuestra clase, como un sexto sentido despertaba en \u00e9l una sonrisa tonta y se burlaba de m\u00ed, pregunt\u00e1ndome que si sab\u00eda quien hab\u00eda entrado. Por supuesto que lo sab\u00eda pero no sab\u00eda por donde\u2026 \u00e9l ya la ten\u00eda localizada y su pregunta era s\u00f3lo para demostrarme su sorprendente habilidad.<br \/>Joder, Javier, c\u00e1mbiame el sitio, tienes mejores vistas\u2026 &#8211; Sol\u00eda ser la excusa para no haber visto alguna que no se me pod\u00eda escapar.<br \/>Yo tampoco era incompetente en este juego que llenaba nuestras vidas y nuestras tardes, no me quedaba muy atr\u00e1s y si, por casualidad, descubr\u00eda que a \u00e9l le gustaba alguna en especial, pon\u00eda toda mi atenci\u00f3n en captarla antes que \u00e9l para, de alguna manera ingenua, devolverle el golpe dado a mi orgullo da\u00f1ado.<br \/>As\u00ed, entre sue\u00f1os que ni siquiera quer\u00edamos hacer realidad, fueron pasando los d\u00edas y los meses. Llegaron los malditos ex\u00e1menes de Junio y los pasamos despu\u00e9s de algunos momentos depresivos y duros que por poco afectan nuestra confianza. <br \/>Sin embargo, contribuyeron a aumentar la camarader\u00eda y, la crisis, a profundizar nuestro v\u00ednculo.<br \/>Supongo que fue por ello que estuve encantado de ser el primer invitado a visitarle a su pueblo leon\u00e9s para pasar con \u00e9l unos d\u00edas en verano con su familia. Yo, como buen madrile\u00f1o, no ten\u00eda ning\u00fan sitio m\u00edo al que ir as\u00ed que de muy buena gana decid\u00ed reunirme con \u00e9l en su terreno.<br \/>Fueron las mejores dos semanas de toda la estaci\u00f3n y me sent\u00ed como en casa junto con \u00e9l, su familia, sus amigos\u2026 era todo tan sencillo que me cautiv\u00f3. No puede quedar duda de que, all\u00ed, tambi\u00e9n hab\u00eda mujeres: ojos azules, ojos verdes, marrones, cinturitas, labios de fresa, culos peque\u00f1os y apretados, tetas enormes, tetitas graciosas, cuellos blancos de cisne y porcelana, melenas de un negro nocturno, rubias de cine, pelirrojas australianas, cinturas de avispa, sonrisas, miradas\u2026 todo eran mujeres y mujeres en verano, voluptuosas, sensuales, calientes y, desde luego, mucho m\u00e1s maduras y preparadas que nosotros para encuentros que no tuvimos.<br \/>Septiembre volvi\u00f3 con su descarga de venganza acumulada contra nosotros y superamos lo que pudimos, como siempre y casi no tuvimos ocasi\u00f3n de vernos pues Javier s\u00f3lo ven\u00eda a los ex\u00e1menes y se volv\u00eda. A\u00fan no ten\u00eda alquilado el piso del a\u00f1o anterior en Moratalaz donde hab\u00edamos celebrado alguna que otra cena y partidas de mus o Risk que duraban hasta el alba.<br \/>A finales de mes, un paro card\u00edaco mat\u00f3 a mi padre.<br \/>En parte tambi\u00e9n termin\u00f3 con mi vida o con la inconsciencia de vivir adolescentemente. Empec\u00e9 a trabajar por las ma\u00f1anas en la ferreter\u00eda de mi t\u00edo y ped\u00ed la matr\u00edcula en las clases de por la tarde para poder compaginar el trabajo con la carrera que a\u00fan quer\u00eda terminar.<br \/>No tuve la fuerza necesaria para hablar claramente con Javier sobre mi necesidad de seguir teni\u00e9ndole como referencia y amigo\u2026 as\u00ed que nos fuimos distanciando a medida que avanzaban las semanas. Yo casi no ten\u00eda tiempo para ver a nadie y \u00e9l segu\u00eda un tipo de vida que ya no me dec\u00eda nada. No es que me hubiese vuelto eremita ni m\u00edstico ni nada parecido pero el caso es que bromear acerca de la \u00faltima chica que entraba en la cafeter\u00eda hab\u00eda dejado de tener aliciente para m\u00ed. Casi todo lo que lo ten\u00eda lo hab\u00eda dejado de tener.<br \/>Por suerte, a mediados del primer parcial, conoc\u00ed a Marta y nos comenzamos a ver con asiduidad. Ella conten\u00eda mi llanto \u00edntimo que ahora ten\u00eda posibilidad de exteriorizar y me consolaba con historias de su vida, siempre tan apasionantes como \u00fanicas. Nos besamos por primera vez entre sollozos mutuos despu\u00e9s de Un lugar en el Mundo.<br \/>En el viaje a Par\u00eds que nos permitimos hacer a mediados de Agosto nos quedamos embarazados. No quisimos arrepentirnos de lo que implicaba y dejamos la carrera. Y ni siquiera hab\u00edamos suspendido ninguna asignatura para ese Septiembre que pod\u00eda haber sido el primero en la carrera sin ex\u00e1menes. Sin embargo, la vida nos estaba poniendo en un brete novedoso que iba a cambiar nuestro futuro por completo.<br \/>Yo me fui a vivir con Marta a un peque\u00f1o apartamento en Villaverde, en la calle de Nuestra Se\u00f1ora de Bego\u00f1a. Segu\u00eda trabajando en la ferreter\u00eda del t\u00edo Esteban aunque ahora tambi\u00e9n le llevaba la contabilidad y me pagaba suficiente para mantenernos los tres. Ah, s\u00ed, claro, Luis naci\u00f3 sietemesino pero bien hermoso y fuerte el quince de Febrero.<br \/>Mientras tanto, Javier termin\u00f3 su carrera y continu\u00f3 en la universidad en un \u00e1rea de investigaci\u00f3n que siempre hab\u00edamos comentado que era la m\u00e1s interesante. Inmediatamente, comenz\u00f3 a impartir clases de profesor asociado, es decir, problemas en todos los sentidos, de C\u00e1lculo I y Geometr\u00eda Diferencial I.<br \/>Cuando, tres a\u00f1os despu\u00e9s finaliz\u00f3 su tesis sobre Reformulaci\u00f3n de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica desde el punto de vista de la geometr\u00eda diferencial, decidi\u00f3 llamarme para que asistiera a su lectura. En casa de mi madre le dieron mi tel\u00e9fono y me localiz\u00f3.<br \/>No pude ir, pero hice lo posible por citarme con \u00e9l, al menos, por la cortes\u00eda que hab\u00eda tenido al acordarse.<br \/>Ayer, dos semanas despu\u00e9s de su exposici\u00f3n, pudimos vernos en una cervecer\u00eda de la plaza de Santa Ana a la que hab\u00edamos ido alguna vez, haciendo un exceso y nos sentamos en una de las mesas del interior de la sala m\u00e1s profunda.<br \/>Creo que anduve buscando una excusa para explicarle porqu\u00e9 no le hab\u00eda invitado a mi boda, ni me hab\u00eda despedido de su vida, pero ni siquiera me dio tiempo a elaborarla. Supongo que, simplemente, no hab\u00eda tenido sentido que se hiciese de otra forma. A veces tomamos uno de los dos caminos que nos ofrece la vida y perdemos de vista \u00e1rboles que dejamos en el camino no tomado.<br \/>Hicimos un repaso divertido a las mujeres del local sin que, esta vez, fuese nada \u201cserio\u201d lo que quer\u00edamos con ellas. Eran s\u00f3lo un motivo para recobrar unas chispas de una amistad casi olvidada. Brasas negras de un fuego apagado hac\u00eda casi seis a\u00f1os.<br \/>La conversaci\u00f3n deambul\u00f3 un poco banal durante casi una hora mientras las tres jarras de cerveza rubia ca\u00edan sin que not\u00e1semos nada. <br \/>Incluimos un poco de historia para reconstruir un pasado perdido en ambos brazos. \u00c9l no sab\u00eda lo de Luis ni Maite\u2026 Yo no sab\u00eda que \u00e9l iba a ser el nuevo profesor titular de Ecuaciones Diferenciales II.<br \/>Fue entonces cuando me pidi\u00f3 ayuda. Entre la cuarta y la quinta cerveza se ech\u00f3 a llorar como s\u00f3lo lo puede hacer un hombre maduro. Con una amargura que contiene la de toda la humanidad. No soportaba ni un momento m\u00e1s la carga de ser profesor, la responsabilidad de tener alumnos que le consideraban poco menos que un dios con la lejan\u00eda que le manten\u00eda en la m\u00e1s absoluta soledad. Su vida estaba condenada a la tristeza de dos pajas semanales. No consegu\u00eda relacionarse con las personas de otro modo que no fuese el que implica una relaci\u00f3n alumno-profesor. \u201cDespu\u00e9s de mucho tiempo, me dijo, s\u00f3lo me queda el recuerdo de la \u00fanica amistad que he tenido\u201d. Yo no sab\u00eda c\u00f3mo desembarazarme de una situaci\u00f3n que no entend\u00eda. No sab\u00eda c\u00f3mo pod\u00eda yo ayudarle y porqu\u00e9 no me hab\u00eda intentado localizar antes. Pero me lo explic\u00f3:<br \/>Una de mis alumnas, una chica preciosa, de esas que te gustan a ti, bueno, o te gustaban, jovencita y tierna pero con la ferocidad sensual de una lolita, quiere que hagamos el amor. Llevamos dos meses teniendo una historia bastante turbia\u2026 entre otras cosas porque no pueden pillarme, \u00bflo entiendes?<br \/>Claro \u2013 Asent\u00ed.<br \/>Necesita que hagamos el amor y yo quiero hacerlo, te lo juro. Aunque me expulsen de la maldita universidad. Hace ya varios d\u00edas que vengo pens\u00e1ndolo. Ahora he terminado la tesis y se me ha terminado el plazo que ella me ha dado. Tambi\u00e9n es el que yo me hab\u00eda dado, pero, la verdad, entre t\u00fa y yo, tengo miedo.<br \/>\u00bfA qu\u00e9? \u2013 Pregunt\u00e9 en un silencio que dej\u00f3 colgado despu\u00e9s de su \u00faltima frase.<br \/>Pues\u2026 mira Fer, yo s\u00e9 que puedo confiar en ti, \u00bfverdad?<br \/>Hombre, claro \u2013 dije sin saber a\u00fan qu\u00e9 pretend\u00eda.<br \/>Pues\u2026 necesito que me ense\u00f1es a hacerlo.<br \/>\u00bfA hacer\u2026 qu\u00e9? \u2013 pregunt\u00e9 algo incr\u00e9dulo ante lo que supon\u00eda.<br \/>Pues\u2026 eso, que\u2026 &#8211; Yo notaba su verg\u00fcenza aflorar a toda su piel que sudaba de una manera fr\u00eda y nerviosa. \u2013 yo\u2026 yo a\u00fan soy virgen, joder.<br \/>Realmente no me parec\u00eda ninguna cosa rara ni un mal incurable pero era tambi\u00e9n consciente de que a \u00e9l s\u00ed. Tener veintisiete a\u00f1os y ser virgen era algo que pod\u00eda pasar perfectamente, le dije.<br \/>Ya, pero ella no lo es y lo va a notar.<br \/>\u00bfY qu\u00e9 pasa si lo nota?<br \/>\u00a1Co\u00f1o! No lo entiendes. Yo la quiero.<br \/>No te sigo, Javier, \u00bfcu\u00e1l es el problema? Si ella te quiere no le va a importar una mierda que t\u00fa seas virgen o no. Igual hasta le parece tierno. Vete a saber.<br \/>Tengo miedo y necesito tu ayuda. Quiero que me digas c\u00f3mo se hace.<br \/>Pero \u00a1co\u00f1o! Javier, no s\u00e9 qu\u00e9 pretendes que te cuente. \u00bfNo has visto pel\u00edculas, revistas?\u2026 \u00bfc\u00f3mo te crees que lo aprende todo el mundo?.<br \/>\u00bfY c\u00f3mo voy a saber si finge o no? \u00bfc\u00f3mo voy a saber si lo que le hago le gusta? No s\u00e9 nada, \u00bflo entiendes?<br \/>Una cerveza nos llev\u00f3 a otra y ya llev\u00e1bamos siete cuando salimos casi zarande\u00e1ndonos a la plaza.<br \/>Me llev\u00f3 a un bar de vinos en la calle Echegaray y nos pedimos un fino mientras me dijo que esper\u00e1bamos a alguien all\u00ed.<br \/>Javier subi\u00f3 las escaleras desde la barra con las aceitunas verdes que ol\u00edan a vinagre desde lejos y una rubia de preciosos ojos grandes y azules como mares. Una mirada ingenua pero agresiva se me clav\u00f3 sonriente en el fondo de mis pupilas absortas que, seguro, dejaban entrever mi anonadamiento y la cara de p\u00e1nfilo que deb\u00eda de tener llegado ese momento.<br \/>Sent\u00f3 su figura escultural de metro setenta al tiempo que se quitaba la cazadora vaquera gastada y me miraba tambi\u00e9n con unos senos erectos bajo el suave trazado de puntillas de la blusa blanca.<br \/>Al besarme para decirme que se llamaba Sof\u00eda casi me golpeo con la mesa que nos separaba y me embriago completamente con el perfume de obsesi\u00f3n que rodeaba su cuello desnudo delicado.<br \/>Con el traqueteo del vino y su conversaci\u00f3n cantarina simp\u00e1tica, me fui olvidando de la necesidad imperiosa de Javier y alegremente fuimos entrando de lleno en una propuesta nueva en la que est\u00e1bamos incluidos tanto Javier como yo. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no vamos a mi casa?\u201d. Pregunt\u00f3 con la mayor naturalidad del mundo.<br \/>A partir de esta pregunta, he de reconocer que no guardo un recuerdo n\u00edtido de lo que sucedi\u00f3 pero el caso es que, sin haberlo imaginado, hoy me he levantado junto a una pareja de tortolitos y mi buen amigo Javier me ha saludado con una sonrisa que inevitablemente muestra su cambio cualitativo.<br \/>Me he preparado unos huevos cocidos para quitarme una resaca horrible y me he venido a casa a escribir esta historia antes de que se me olvide o me parezca demasiado incre\u00edble como para redactarla sin que me averg\u00fcence de ella.<br \/>Ten\u00eda un mensaje en el contestador de Javier en el que me daba las gracias por haberle ense\u00f1ado lo que necesitaba saber, por haber sido su profesor y \u00e9l mi alumno, y me dec\u00eda que me llamar\u00eda.<br \/>Me ha recordado amargamente que eso fue lo \u00faltimo que me dijo cuando nos despedimos antes de que dej\u00e1semos de vernos por el cambio de turno en la universidad.<br \/>No. No creo que nos volvamos a ver, pero me queda el placer de saber que puedo a\u00fan ense\u00f1arle muchas m\u00e1s cosas porque a\u00fan no ha aprendido a vivir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9ramos los mejores compa\u00f1eros que nunca se cruzaron en una clase de \u00e1lgebra lineal. Pasamos un a\u00f1o enamorados de todas y cada una de las mujeres de la cafeter\u00eda. Nos refugi\u00e1bamos all\u00ed de nuestra impotencia y de nuestra cobard\u00eda para afrontar nuestra soledad con todas sus consecuencias, incluso tanta masturbaci\u00f3n.Nuestra relaci\u00f3n, curiosamente basada en la &#8230; <a title=\"El d\u00eda en que fui profesor y \u00e9l alumno\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2009\/02\/13\/el-dia-en-que-fui-profesor-y-el-alumno\/\">Read more<span class=\"screen-reader-text\">El d\u00eda en que fui profesor y \u00e9l alumno<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,11],"tags":[],"class_list":["post-775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros","category-relatosdelolvido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=775"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":911,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/775\/revisions\/911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}