{"id":1868,"date":"2011-12-15T11:22:53","date_gmt":"2011-12-15T10:22:53","guid":{"rendered":"http:\/\/giusseppe.net\/blog\/?p=1868"},"modified":"2011-12-15T11:22:53","modified_gmt":"2011-12-15T10:22:53","slug":"piel-de-mariposa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2011\/12\/15\/piel-de-mariposa\/","title":{"rendered":"Piel de Mariposa"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Piel de Mariposa es una enfermedad gen\u00e9tica que afecta a la piel provocando ampollas ante el m\u00ednimo roce.<\/p><\/blockquote>\n<p>Le he le\u00eddo hoy en el peri\u00f3dico mientras intentaba comprender c\u00f3mo a\u00fan quedan dudas sobre el trato sexista que se da a la publicidad, con o sin fines ben\u00e9ficos, pero siempre con fines, con ambici\u00f3n, con avaricia, incluso. \u00bfCu\u00e1l es la frontera entre la avaricia y la ambici\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 una se ve mal y la otra est\u00e1 potenciada hasta el punto de que te pueden criticar por falta de ambici\u00f3n?<\/p>\n<p>S\u00e9 que son cosas distintas. Es m\u00e1s, s\u00e9 que esta entrada ha entrado dispersa hasta la saciedad, incluso ten\u00eda intenci\u00f3n de hablar de la fidelidad en la pareja, esa autocensura sociocultural que ejercemos sobre nosotros mismos a sapiencia de que nos quedaremos sin saber a qu\u00e9 saben esos labios, esos miles de millones de labios que besar\u00edamos por el mero hecho de saber a qu\u00e9 saben, c\u00f3mo es su textura, su carnosidad, su tacto, su humedad, su dulzura, su volumen y su superficie, entre otras cosas que no s\u00e9 clasificar.<\/p>\n<p>Esta entrada diaria est\u00e1 perdida, est\u00e1 perdida en la noche del desorden, del estruendo medi\u00e1tico que tengo en el cerebro, el que me hace leer despacio, el que me tiene atrapado por todos los tendones, incluso por el del manguito rotador, ese por el que estoy yendo a fisioterapia sent\u00e1ndome en la silla n\u00famero 4 de una serie que comienza por el n\u00famero, curiosamente, cero. S\u00ed, como lo lees, con el 0 m\u00e1s radical.<\/p>\n<p>Y mientras hac\u00eda mis diez minutos (10) de ejercicios bajo las poleas, miraba las dos posiciones que ten\u00eda enfrente, la uno y la cero (1 y 0) y pensaba, no pod\u00eda evitarlo, en la cantidad de cosas que se han conseguido desde que hemos comprendido que son las unidades b\u00e1sicas de almacenamiento de informaci\u00f3n. S\u00ed y No. 1 y 0. Todo o Nada. Negro o Blanco.<\/p>\n<p>Unidades suficientes para comprender un mundo simplificado, pero un mundo, al fin y al cabo, modelizado con lo m\u00ednimo, lo m\u00e1s m\u00ednimo, lo requetem\u00ednimo, por decirlo as\u00ed.<\/p>\n<p>Y luego vuelvo a preguntarme qu\u00e9 hac\u00eda leyendo un art\u00edculo sobre los almanaques de Ryanair hechos con la intenci\u00f3n, presunta, de apoyar una instituci\u00f3n ben\u00e9fica a partir de fotograf\u00edas de marcado car\u00e1cter sexual pero que, en realidad, intentan generar una pol\u00e9mica que les d\u00e9 la suficiente publicidad como para no tener que contratarla. Los medios de comunicaci\u00f3n har\u00e1n lo que tienen que hacer. Ryanair conseguir\u00e1 la publicidad de ser denunciada y, aunque parezca incre\u00edble, eso repercutir\u00e1 positivamente en sus beneficios. Es algo archisabido desde la famosa frase de un tal Tomas de Aquino: <em>\u00abQue hablen de m\u00ed, aunque sea mal\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>La respuesta quiz\u00e1 sea que la belleza de algunas de esas mujeres me seduce, claro, que a pesar de la repulsi\u00f3n racional que me provoca la utilizaci\u00f3n sexista, discriminatorio, de esas im\u00e1genes, de esa campa\u00f1a, veo sus cuerpos sugerentes cargados de una sensualidad artificial como la vida misma y me apetece encontrarme a esas mujeres. Pero tambi\u00e9n aquellas que caminan por la calle y que sorprendo hablando por un m\u00f3vil que siente el calor del h\u00e1lito vaporoso de esos labios que no besar\u00e9.<\/p>\n<p>Y, por volver a ese primer p\u00e1rrafo inabarcable, esa reflexi\u00f3n sobre la avaricia o la ambici\u00f3n, me acuerdo de la cr\u00edtica que he o\u00eddo esta ma\u00f1ana de la mujer que estaba sentada en la silla numerada con un 3, en la que dirigi\u00e9ndose a m\u00ed, criticaba la avaricia de un familiar del rey de este pa\u00eds que no acaba de darse cuenta de que el verdadero problema es la loa de la ambici\u00f3n, que hace descarrilar alg\u00fan que otro torpe al otro lado de la delgada l\u00ednea roja.<\/p>\n<p>Monarqu\u00eda. Todav\u00eda incuestionada a nivel pol\u00edtico seriamente en espa\u00f1a, esta que no puedo escribir con may\u00fasculas, que sigue siendo una herencia m\u00e1s de una dictadura que consideramos aceptable. No hay porqu\u00e9 extra\u00f1arse de que haya, dentro de ella, cierta sensaci\u00f3n de invulnerabilidad, de estar por encima de la ley, de esa que rige a los plebeyos, a los que tenemos que ser fieles&#8230; pero eso es otra cuesti\u00f3n, la fidelidad es un acuerdo de pareja. Al menos, en este pa\u00eds, ya no se lapida a los ad\u00falteros, aunque siga siendo criticada la ad\u00faltera m\u00e1s que el equivalente del sexo contrario y, por supuesto, todav\u00eda sea denostada la promiscuidad, de nuevo no igualmente para ellos que para ellas.<\/p>\n<p>Binarios, somos binarios en un mundo cuyas l\u00f3gicas binarias tiempo ha que fueron superadas. Binarios, quiz\u00e1, por no entender que los \u00f3rganos sexuales no determinan la identidad. Binarios hasta la muerte, desde la vida, como si no hubiese muertos vivientes y vivos moribundos, en muy distintos grados&#8230; de un continuo de n\u00fameros reales, por lo menos.<\/p>\n<p>Disperso, como yo, este peque\u00f1o texto del d\u00eda, que termina aqu\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Piel de Mariposa es una enfermedad gen\u00e9tica que afecta a la piel provocando ampollas ante el m\u00ednimo roce. 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