{"id":1800,"date":"2011-11-24T10:54:13","date_gmt":"2011-11-24T09:54:13","guid":{"rendered":"http:\/\/giusseppe.net\/blog\/?p=1800"},"modified":"2011-11-24T10:58:01","modified_gmt":"2011-11-24T09:58:01","slug":"feliz-feliz-feliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2011\/11\/24\/feliz-feliz-feliz\/","title":{"rendered":"Feliz feliz feliz"},"content":{"rendered":"<p>Triplemente feliz porque tres alumnos m\u00edos me han regalado sendos libros suyos.<\/p>\n<p>Me enorgullece tanto que me hace sentir \u00fatil en el mundo, sentir que gracias a mis talleres, quiz\u00e1 un poquito, se animan a seguir escribiendo, expres\u00e1ndose, siendo felices (como seg\u00fan parece son los escritores) y ayudando a que en el mundo haya un poco m\u00e1s de poes\u00eda, un poco m\u00e1s de cari\u00f1o, de mirada cuidadosa, de besos en forma de versos o similares.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/juancarlosortega1.blogspot.com\/\" title=\"Juan Carlos Ortega\" target=\"_blank\">Juan Carlos Ortega<\/a> ha publicado Canto Cotidiano que me lo dedica dici\u00e9ndome que me debe mucho. \u00a1Qu\u00e9 va! S\u00e9 que habr\u00eda escrito este libro casi sin mi ayuda, casi sin mi est\u00edmulo. Juan Carlos ya hab\u00eda escrito otro antes de estar en mis talleres y, seguro, escribir\u00e1 muchos m\u00e1s. Espero, eso s\u00ed, que siga explor\u00e1ndose y jugueteando, porque, por lo que s\u00e9 de \u00e9l, tiene mucho que explorar y mucho que mostrarnos de su exploraci\u00f3n. Esperar\u00e9 ansioso otros libros suyos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cazandopoemasparati.blogspot.com\/\" title=\"Ernesto Pent\u00f3n\" target=\"_blank\">Ernesto Pent\u00f3n<\/a> ha editado tambi\u00e9n otro canto, <a href=\"http:\/\/www.lulu.com\/product\/17797105\" title=\"Canto al infinito\" target=\"_blank\">canto al infinito<\/a>, que tuve el honor de prologar. Es un texto estupendo, un libro completo, muy bien acabado, infinito. Ese infinito que juega con nuestro esp\u00edritu&#8230; pero todo lo que pueda decir ya lo dije en el pr\u00f3logo, que adjunto:<\/p>\n<blockquote><p><strong>Pr\u00f3logo de Canto al Infinito, de Ernesto Pent\u00f3n<\/strong><br \/>\nMadrid, julio de 2011<\/p>\n<p style=\"text-align:right\"><em>El poeta es la huella de un hombre en un laberinto<\/em><\/p>\n<p>Con esa bella frase, Ernesto nos dice que va a hablar de naturaleza, de construcci\u00f3n mental, de humanidad, de sociedad y, sobre todo, del humano poeta, de la poes\u00eda como creaci\u00f3n, como huella, como marca, como primer signo, como construcci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y corp\u00f3rea.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n china atribu\u00eda la invenci\u00f3n de los caracteres al personaje legendario CangJie, ministro del m\u00edtico Emperador Amarillo (Huang Di), quien inventa los caracteres inspir\u00e1ndose en las huellas de los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p><em>Dice la leyenda que, tras unificar China, el Emperador Amarillo encarga a CangJie la tarea de crear caracteres para la escritura. CangJie se sienta en el banco de un r\u00edo, e intenta con devoci\u00f3n finalizar su tarea; tras muchas horas y esfuerzo, sin embargo, no es capaz de crear un solo car\u00e1cter. Un d\u00eda, CangJie vio un ave F\u00e9nix que llevaba un objeto en su pico. El objeto cay\u00f3 al suelo y CangJie descubri\u00f3 que lo que hab\u00eda delante de \u00e9l era la impresi\u00f3n de una huella. Como no era capaz de reconocer a qu\u00e9 animal perteneci\u00f3 la huella, pidi\u00f3 la ayuda de un cazador local. Este le dijo que \u00e9sta era la huella de un Pixiu, distinta completamente a la huella de cualquier otra criatura viva. La respuesta del cazador inspir\u00f3 a CangJie, quien pens\u00f3 que si pod\u00eda capturar en un dibujo las caracter\u00edsticas concretas que definen cada cosa que hay sobre la tierra, \u00e9sta ser\u00eda sin duda la forma perfecta de car\u00e1cter para la escritura. A partir de ese d\u00eda, prest\u00f3 especial atenci\u00f3n a las caracter\u00edsticas de todas las cosas y comenz\u00f3 a crear caracteres seg\u00fan las caracter\u00edsticas concretas que fue encontrando. As\u00ed, CangJie hab\u00eda conseguido recopilar una larga lista de caracteres para la escritura, para regocijo del Emperador Amarillo, quien se encontr\u00f3 con un sistema completo de caracteres.<\/em><\/p>\n<p>Como CangJie, Ernesto Pent\u00f3n, escucha, de la naturaleza, sus mensajes que, al traducirlos a palabras, los convierte en poes\u00eda. Usa material de recuerdos, de ella, de arboledas, de islas, de lluvias&#8230; y es que en todo verso encontramos la naturaleza, la calma caracter\u00edstica de Ernesto. Pero es una naturaleza sublime, sublimada, m\u00edstica, lo que va a reflejarse en la tipograf\u00eda escogid\u00edsima, discreta pero incuestionable, con la que va a sugerirnos que no habla de lo que Habla.<\/p>\n<p>Misticismo que se manifiesta en mezcla de letras may\u00fasculas entre min\u00fasculas, gui\u00f1\u00e1ndonos el ojo para que apreciemos, como \u00e9l, aquello que sobresale, que ha de ser mirado. En ocasiones, su juego entre letras may\u00fasculas y min\u00fasculas las hace completamente diferentes, como cuando, en el Canto XVI, afirma que cuando llegue la lluvia\/s\u00f3lo ser\u00e1 la Lluvia. O se le cuela un pronombre en primera persona adornado con la May\u00fascula. Y es un placer encontrarlo, porque su Yo tambi\u00e9n merece ense\u00f1orarse.<\/p>\n<p>Un solo Canto, el LXXXIV, le sirve para mostrarnos su transformaci\u00f3n, su ascensi\u00f3n a la sabidur\u00eda visionaria, al tiempo que, natural y consciente, de cotidiano, el r\u00edo se convierte tras el devenir de infinitas caras, en el R\u00edo.<\/p>\n<p>Versos en los que lo \u00fanico que sobresale es La Luz o el Aliento de un Yo que es \u00c9l, lo quiera o no, en los que el presente, el pasado y el futuro se dan la mano, totalizadores, mostr\u00e1ndonos la vacuidad del concepto de espacio-tiempo, la futilidad del devenir, con una comprehensi\u00f3n del saber oriental que le lleva a afirmar que pasado y futuro eran falsas palabras.<\/p>\n<p>Entre la apariencia y la trascendencia, exhorta a que disfrutemos de la Vida (con May\u00fasculas) que ruge por todos lados, ni\u00f1os, gatos, motocicletas, rosales, vecinos&#8230; en toda palabra. Y sus reflexiones y preguntas son las de una inocencia po\u00e9tica, infantil, dispuesto a una mezcla de sorpresa y ense\u00f1anza socr\u00e1tica en la que algunos poemas breves, casi haikus, acaban resultando un zoom sobre la realidad permiti\u00e9ndonos asomarnos a su mirada amplia y serena.<\/p>\n<p>A parte de las m\u00faltiples referencias al misticismo oriental, hace referencias a la m\u00edstica hebraica o cristiana, demostrando una erudici\u00f3n nunca pretenciosa. Le pide a Dios, como si lo necesitase, que le ayude a escribir mediante una plegaria ir\u00f3nica en la que construye un poema con la palabra Dios como otra palabra m\u00e1s de un diccionario personal inmenso, disimulado tras la aparente llaneza de sus t\u00e9rminos nunca grandilocuentes. No huye de versos er\u00f3ticos expl\u00edcitos ni de ning\u00fan otro tema. Amatorio y cargado de ternura psicol\u00f3gica, con un erotismo abierto, sin pudor mas sin exabruptos, como todo en \u00e9l, humilde y amable, pr\u00f3ximo, cotidiano y aut\u00e9ntico, su contenci\u00f3n alcanza grados soberbios en algunos Cantos, como el XCVI, de acabad\u00edsima finura y con la simpleza de una imagen, como la de \u00bfen tus ojos cantaba una cigarra\u00bf, pone broches sublimes a muchos. En la ciudad, en sus poemas y como persona, Ernesto se da, desde su coraz\u00f3n a sus mocos, pasando por una sonrisa o un Abrazo. Todo lo convierte en Poes\u00eda, l\u00edrica y m\u00edstica. En ocasiones triste o melanc\u00f3lico, nunca se deja llevar por la desesperaci\u00f3n o la amargura. Contundente y sencillo toca sin miedo, incluso, la poes\u00eda social sin politicismos f\u00e1ciles y posicionamientos de cart\u00f3n, como en el canto XXII, encabezado por un ep\u00edgrafe de Allen Ginsberg y es que pasea entre los Beat como entre poetas de la dinast\u00eda Tang, aprovech\u00e1ndolos, us\u00e1ndolos, pero sin perder nunca su singular voz.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la obvia influencia oriental, japonesa, china o suf\u00ed, con su t\u00edtulo de Cantos, semeja emular a Whitman o Pound, de quienes, sin duda, ha bebido influjos ben\u00e9ficos, pero no solo de ellos y es que en la poes\u00eda de Ernesto podemos encontrar peque\u00f1as pinceladas de innumerables autores que le han regado hasta hacer de \u00e9l y de su poes\u00eda una poes\u00eda propia, caracter\u00edstica de su cosmovisi\u00f3n. Influjos tambi\u00e9n de Oliverio Girondo, de quien usa algunos de sus recursos para demostrar que, con ellos, tambi\u00e9n se atreve a experimentar en poes\u00edas de corte m\u00e1s vanguardista y osada, saliendo m\u00e1s que bien parado del embate. Se puede seguir o trazar la evidente influencia de los m\u00edsticos suf\u00edes, en especial Rumi y hasta bebe de fuentes bukowskianas o de realismo sucio; quiz\u00e1 indicios de Raymond Carver se pueden atisbar entre sus versos, como, claramente, en el Canto XXXVII.<\/p>\n<p>Tarda en darnos pistas de que se trata de un escritor de este siglo, de este milenio, mostr\u00e1ndonos algunas palabras como ordenador o telef\u00f3nica que tambi\u00e9n aprovecha como escritor pleno que es y que no repara en afirmar que cuando no hay nada que hacer&#8230; siempre se puede escribir un poema. Escribe poemas dentro de poemas que son cantos dentro de cantos. Cantos que son piedras (seguro que Ernesto lo ha pensado), cantos rodados, cantos de r\u00edo, cantos de poeta, cantos de pecho.<\/p>\n<p>Juega con las palabras con abundantes recursos bien integrados y sin abusos manteni\u00e9ndose en un perfecto equilibrio formal. Utiliza con frecuencia el paralelismo como en el Canto XV, usando esa imagen especular del r\u00edo o lago que refleja el mundo, cuando alguien lo est\u00e1 mirando, claro, con lo que sumerge al lector en un juego de im\u00e1genes, que reflejan im\u00e1genes, que reflejan una mirada, que refleja una mirada que, en \u00faltima instancia, es la suya. Con las onomatopeyas fabrica una forma nueva de hablar, un lenguaje, como poeta que ya domina todo lo que desea, se atreve a escribir d\u00e1ndole voz a beb\u00e9s y gatos, a coches y noches. Y hasta se permite jugar con la rima en asonantes estrofas de cuando en cuando.<\/p>\n<p>Con total impunidad o libertad se apropia de nombres y los convierte en verbos, inventa vocablos, domina las palabras y jam\u00e1s se deja dominar por ellas, combina adjetivos de maneras inesperadas, descontextualizando las palabras para construir met\u00e1foras de una belleza surrealista, po\u00e9tica y cuando el juego de las im\u00e1genes, de las palabras, de los versos, se le queda corto, busca tambi\u00e9n divertirse con cada una de las letras, como en el Canto CVII. O con las disposiciones tipogr\u00e1ficas como en el Canto CXIV donde varias lecturas son posibles en un breve poema.<\/p>\n<p>La ausencia de signos de puntuaci\u00f3n favorece el flujo de un texto modesto de forma pero complejo y profundo, de una hondura humana y casi divina. El infinito (que califica estos cantos), el absoluto, lo inhumano, conviven con lo humano, con todo lo humano que va encontr\u00e1ndose a lo largo del libro hasta empaparnos de humanidad.<\/p>\n<p>Inevitablemente, le importa la graf\u00eda como a todo poeta preocupado por la palabra precisa, exacta, bien definida. Ernesto nos propone su juego de tipos, de signos ling\u00fc\u00edsticos, de letras, palabras, versos y poemas para satisfacer el imperio del placer de la lectura de sus poemas m\u00edsticos, l\u00edricos y definitorios de un mundo, reflejo y al tiempo constructores del mismo. Hay motivos para la alegr\u00eda cuando nos encontramos con la joya po\u00e9tica que nos regala en este libro cargado de poes\u00eda. Eso le convierte, remiti\u00e9ndonos al se\u00f1or Celaya, en un traficante de armas o almas, pues yo dir\u00eda que se ha especializado en las almas, la suya y la de toda la naturaleza, que me incluye, que te incluye, lector, que nos incluye a todos.<\/p>\n<p>Porque, sobre todo, Ernesto Pent\u00f3n es un poeta, o Poeta, de los que deja bajar al papel las Palabras que le llegan trabajando en un compromiso con la palabra po\u00e9tica que le convierte en escritor, le guste o no, por esa necesidad de la que hablaba Rilke en sus cartas y es que, como afirma en alg\u00fan verso, Ernesto es de lluvia de la que caen palabras hasta empapar hojas con poes\u00eda. Menciona en ocasiones el papel en blanco y el silencio, atributos de poeta sosegado. Una de sus mitades, al menos, es tan po\u00e9tica que, seg\u00fan sus propios versos, se descompone en palabras como astato radioactivo.<\/p>\n<p>Nos dice en varios de los Cantos el porqu\u00e9 de su necesidad de escribir, de su naturaleza de escritor:<\/p>\n<p>escribo para disimular lo que no existe<br \/>\nlo que se fue con el vuelo<br \/>\ndel ave nocturna<\/p>\n<p>El final del Canto LV, me siento a describirte, descubre la magia, el misterio: escucha la Vida y la describe, con labios de poeta. Y en el acto simple de sentarse radica la actitud de un trabajador del verso que hace que aparezca, que se manifieste ese misterio. Y, al mismo tiempo, la acci\u00f3n en s\u00ed es un manifiesto de intenciones, de dedicaci\u00f3n, de seguir los pasos de CangJie e inventar un nuevo lenguaje.<\/p>\n<p>El eco de su voz, su palabra-poes\u00eda da forma a todas las cosas, grandes y peque\u00f1as, las crea como el primer creador, creando un mundo pisado por primera vez. Y hasta escribe un poema a medias con un beb\u00e9 balbuceante, tiernos y candorosos (Ernesto y el beb\u00e9). Es en estos poemas con su hijo donde se muestra singularmente delicado, cuando, partiendo de la frescura de una palabra infantil que nos hace temblar de emoci\u00f3n como la que \u00e9l debi\u00f3 sentir, nos traslada a su mundo y su manera de vivirlo, nos invita a su intimidad.<\/p>\n<p>En sus poemas busca algo que no sabe qu\u00e9 es pero, lo mejor de todo es que, en ocasiones, lo encuentra y notamos su sorpresa, su felicidad en el hallazgo, su felicidad por dejar que el poeta que lleva dentro le descubra un mundo que no podr\u00eda ver sin esos ojos de la poes\u00eda. Ernesto viene del otro lado, de donde nacen las horas del rev\u00e9s, que es el lado de la poes\u00eda y si tiene un imperio, es este Canto al Infinito.<\/p>\n<p>Ernesto le habla a los poetas con una ilusi\u00f3n contagiosa de optimismo valiente, inocente, aunque no ingenuo y con frecuencia pregunta al lector o al aire que late entre este y el poema.<\/p>\n<p>y si no llegas no importa<br \/>\nporque yo lo que quiero<br \/>\nes esperarte<\/p>\n<p>Y yo le contesto: lo que quiero es esperar el siguiente libro de Ernesto Pent\u00f3n, seguir siempre esperando de \u00e9l, viviendo, gracias a \u00e9l, nueva poes\u00eda.<\/p><\/blockquote>\n<p>Y, por \u00faltimo, me alegra saber que tambi\u00e9n est\u00e1 entre mis alumnos (aunque a\u00fan no puedo decir que le haya influido mucho, pero puede que s\u00ed algo) <a href=\"http:\/\/palabrasenelbosque.blogspot.com\/\" title=\"Francisco Legaz\" target=\"_blank\">Francisco Legaz<\/a>, quien mantiene un blog interesant\u00edsimo y que ya lleva escritas 9 novelas y libros de relatos&#8230; espero que pronto, al menos en un a\u00f1o, est\u00e9 escribiendo poes\u00eda regularmente.<\/p>\n<p>No es que rechace la prosa, pero la poes\u00eda es m\u00e1s libre&#8230; \u00bfo no?<\/p>\n<p>Bah! son tonter\u00edas, es solo que creo en la poes\u00eda, es una cuesti\u00f3n de monote\u00edsmos&#8230; o algo as\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Triplemente feliz porque tres alumnos m\u00edos me han regalado sendos libros suyos. 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