{"id":13353,"date":"2026-03-23T09:02:12","date_gmt":"2026-03-23T08:02:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/?p=13353"},"modified":"2026-03-17T18:22:05","modified_gmt":"2026-03-17T17:22:05","slug":"antonio-gramsci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2026\/03\/23\/antonio-gramsci\/","title":{"rendered":"Antonio Gramsci"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/profile.php?id=61587586469470\" target=\"_blank\">Art\u00edculo de La broma infinita sobre Antonio Gramsci encontrado en Facebook<\/a>, en el siguiente enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/photo.php?fbid=122107446825252882\" target=\"_blank\">https:\/\/www.facebook.com\/photo.php?fbid=122107446825252882<\/a>.<\/p>\n<p>Lo reproduzco casi completo (con m\u00ednimas adaptaciones) porque me ha parecido fundamental.<\/p><\/blockquote>\n<h3>Antonio Gramsci: Un hombre que un dictador encerr\u00f3 espec\u00edficamente porque sus ideas eran peligrosas.<\/h3>\n<p>Antonio Gramsci naci\u00f3 el 22 de enero de 1891 en Ales, un pueblo chico de Cerde\u00f1a, la isla m\u00e1s pobre de Italia. Era el cuarto de siete hijos. A los siete a\u00f1os una enfermedad le deform\u00f3 la columna y le dej\u00f3 una joroba para siempre. A los ocho, su padre fue preso por rencillas pol\u00edticas entre terratenientes locales y la familia qued\u00f3 en la indigencia. Antonio tuvo que dejar la escuela y trabajar.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s escribi\u00f3 que durante ocho meses hab\u00eda hecho una sola comida al d\u00eda. Que hab\u00eda llegado al tercer a\u00f1o del colegio en condiciones de desnutrici\u00f3n grave. Que su cuerpo era un problema constante que hab\u00eda que resolver para poder pensar. Sigui\u00f3 estudiando bajo esa condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay algo en la imagen de un ni\u00f1o jorobado y hambriento que aprende solo porque no puede hacer otra cosa que me resulta m\u00e1s elocuente y necesario mencionar antes que cualquier an\u00e1lisis biogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>No es un tipo de h\u00e9roe. Es obstinaci\u00f3n humana. Una terquedad espec\u00edfica de alguien que entiende desde muy temprano que el conocimiento es lo \u00fanico que nadie le puede quitar y va m\u00e1s all\u00e1 de su f\u00edsico deplorable.<\/p>\n<p>Su hermano mayor Gennaro le pasaba prensa socialista desde que Antonio ten\u00eda trece a\u00f1os. A los diecinueve empez\u00f3 a leer a Marx. A los veinte gan\u00f3 una beca para estudiar filolog\u00eda en la Universidad de Tur\u00edn, en el norte industrial de Italia. La beca era tan peque\u00f1a que no le alcanzaba para nada. En Tur\u00edn encontr\u00f3 lo que Cerde\u00f1a nunca le hab\u00eda dado: miles de obreros organiz\u00e1ndose, f\u00e1bricas creciendo, sindicatos form\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Gramsci los miraba con la curiosidad de alguien que hab\u00eda crecido en la pobreza y que por primera vez ve\u00eda una pobreza organizada en lugar de dispersa y resignada. Y ah\u00ed empez\u00f3 a construir la pregunta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la gente obedece?<\/strong><\/p>\n<p>La respuesta obvia es el miedo. El poder usa la fuerza y la gente obedece para no ser aplastada. Pero Gramsci miraba a su alrededor en Tur\u00edn y ve\u00eda que el miedo no alcanzaba para explicar todo. La mayor\u00eda de los obreros de las f\u00e1bricas no pensaban que el sistema era injusto. Pensaban que era as\u00ed como funcionaba el mundo. Los campesinos de Cerde\u00f1a donde \u00e9l creci\u00f3 no cre\u00edan que merec\u00edan m\u00e1s. Cre\u00edan que su lugar era ese.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPero qui\u00e9n les hab\u00eda ense\u00f1ado eso?<\/strong><\/p>\n<p>Gramsci pas\u00f3 a\u00f1os rastreando la respuesta y lleg\u00f3 a un concepto que llam\u00f3 hegemon\u00eda. No era una palabra nueva pero \u00e9l le dio un significado y eso lo cambi\u00f3 todo. La hegemon\u00eda es el control que un grupo ejerce sobre el resto, no a trav\u00e9s de la fuerza sino a trav\u00e9s de las ideas. Cuando los valores y la visi\u00f3n del mundo de los que mandan se convierten en los valores y la visi\u00f3n del mundo de todos, el poder no necesita usar la fuerza. La gente ya piensa como \u00e9l necesita que piense. Y los instrumentos de ese control no son las armas. Son la escuela. La iglesia. Los diarios. La cultura popular. Las historias que una sociedad se cuenta sobre s\u00ed misma para explicar por qu\u00e9 las cosas son como son y no de otra manera.[1]<\/p>\n<p>Si Gramsci ten\u00eda raz\u00f3n, y la evidencia hist\u00f3rica sugiere que s\u00ed, entonces el control m\u00e1s efectivo es el que no se ve. El que opera a trav\u00e9s de las ideas que creemos propias. El que funciona mejor cuando la gente est\u00e1 convencida de que est\u00e1 pensando libremente.<\/p>\n<p>Y la pregunta que eso genera es inc\u00f3moda: <strong>\u00bfc\u00f3mo sabes cu\u00e1ndo est\u00e1s pensando por ti mismo y cu\u00e1ndo est\u00e1s pensando lo que alguien m\u00e1s necesita que pienses?<\/strong><\/p>\n<p>Gramsci no respondi\u00f3 eso. Pero se\u00f1al\u00f3 algo: \u00abEl primer paso es entender el mecanismo. Ver c\u00f3mo funciona\u00bb. Y eso era exactamente lo que Mussolini no pod\u00eda permitir que nadie dijera en voz alta.<\/p>\n<p>En 1913 Gramsci se afili\u00f3 al Partido Socialista Italiano. En 1919 fund\u00f3 la revista L&#8217;Ordine Nuovo que se convirti\u00f3 en el peri\u00f3dico m\u00e1s influyente de la izquierda italiana. En 1921 fue uno de los fundadores del Partido Comunista Italiano. En 1924 fue elegido diputado y se enfrent\u00f3 verbal y directamente a Mussolini en el Parlamento. Ese d\u00eda el dictador lo identific\u00f3 como enemigo definitivo. En 1926 Mussolini disolvi\u00f3 todos los partidos pol\u00edticos y elimin\u00f3 la inmunidad parlamentaria. El 8 de noviembre de ese a\u00f1o, agentes del r\u00e9gimen detuvieron a Gramsci en Roma. Ten\u00eda treinta y cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>En el juicio de 1928, el fiscal pronunci\u00f3 la frase que lo har\u00eda famoso para siempre: \u00abDebemos impedir que este cerebro funcione durante veinte a\u00f1os\u00bb. No fue una exageraci\u00f3n. Fue una declaraci\u00f3n de intenciones. El Estado italiano no acusaba a Gramsci de haber cometido un crimen. Lo acusaba de pensar. De tener un cerebro que entend\u00eda c\u00f3mo funcionaba el poder y que pod\u00eda explic\u00e1rselo a otros en lenguaje que cualquier persona pod\u00eda entender. Eso era lo peligroso. No las bombas ni los planes de revoluci\u00f3n. La claridad con la que expresaba temas complejos.[2]<\/p>\n<p>Lo que sigui\u00f3 fueron once a\u00f1os que destruyeron su cuerpo sin tocar su cerebro. Algunas de sus dolencias por citar algunas: Arteriosclerosis. Tuberculosis pulmonar. Tuberculosis \u00f3sea. Enfermedad de Pott que le destruy\u00f3 v\u00e9rtebras. Gota. Hemorragias cerebrales. Perdi\u00f3 casi todos los dientes. Pasaba temporadas enteras sin poder moverse de la cama.<\/p>\n<p>En 1929 pidi\u00f3 autorizaci\u00f3n para tener cuadernos y l\u00e1pices. Se los dieron.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a escribir con letra chiquita para que los guardias no pudieran leer el contenido tan f\u00e1cil. Escribi\u00f3 sobre filosof\u00eda, cultura, historia, pol\u00edtica, educaci\u00f3n, teatro, literatura, ling\u00fc\u00edstica. Casi tres mil p\u00e1ginas. 32 cuadernos que son hoy una de las obras filos\u00f3ficas m\u00e1s importantes del siglo XX.[3]<\/p>\n<p>Encerrar a alguien para que no piense es una l\u00f3gica que asume que el pensamiento necesita libertad para funcionar. Gramsci demostr\u00f3 que no. Que el pensamiento, cuando es suficientemente duro de corromper, funciona mejor en las condiciones m\u00e1s adversas porque no tiene otra cosa en que pensar. El cerebro que quer\u00edan detener durante veinte a\u00f1os lleva casi noventa funcionando en universidades, movimientos sociales y en cualquier conversaci\u00f3n seria sobre c\u00f3mo el poder convence a la gente de que lo que existe es lo \u00fanico posible.<\/p>\n<p>En 1932, desde la celda, supo que le hab\u00edan nacido dos hijos con su esposa Julia Schucht, una violinista rusa que hab\u00eda conocido en Mosc\u00fa en 1922. Los ni\u00f1os crecieron en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Gramsci nunca los vio por lo menos en persona. Le enviaban fotos. En una carta a su cu\u00f1ada escribi\u00f3 que hab\u00eda tenido una gran alegr\u00eda al ver las fotos porque por fin pod\u00eda comprobar que sus hijos ten\u00edan cabeza y piernas, que desde hac\u00eda a\u00f1os solo ve\u00eda sus cabezas y empezaba a dudar de si no se habr\u00edan convertido en \u00e1ngeles sin alas.[4]<\/p>\n<p>Lo liberaron con libertad condicional en 1934 cuando su salud era ya era terminal.<\/p>\n<p>El 27 de abril de 1937 muri\u00f3 de una hemorragia cerebral en una cl\u00ednica de Roma. Ten\u00eda cuarenta y seis a\u00f1os. Segu\u00eda \u00abt\u00e9cnicamente\u00bb detenido cuando muri\u00f3.<\/p>\n<p>Los 32 cuadernos salieron de la c\u00e1rcel escondidos gracias a su cu\u00f1ada Tatiana Schucht. Llegaron a Mosc\u00fa. Palmiro Togliatti, su compa\u00f1ero de la universidad de Tur\u00edn que hab\u00eda sobrevivido al fascismo en el exilio, los organiz\u00f3 y los public\u00f3 entre 1948 y 1951. El mundo que los ley\u00f3 qued\u00f3 transformado.<\/p>\n<p>El concepto de hegemon\u00eda se convirti\u00f3 en una herramienta que los investigadores de ciencias sociales, comunicaci\u00f3n y pol\u00edtica usan hasta hoy para analizar c\u00f3mo funcionan los sistemas de poder. Explica por qu\u00e9 ciertos valores se presentan como naturales cuando son construcciones hist\u00f3ricas. Explica por qu\u00e9 la gente a veces act\u00faa contra sus propios intereses (sin saberlo). Explica por qu\u00e9 los medios de comunicaci\u00f3n, las redes sociales y el entretenimiento masivo son campos de batalla pol\u00edticos (aunque no parezcan).<\/p>\n<p>Cualquier persona que pueda se\u00f1alar ese mecanismo en voz alta y (en lenguaje que otros entiendan) se convierte autom\u00e1ticamente en una amenaza para ese control. No importa si tiene t\u00edtulo de universidad o no. No importa si es periodista o no. No importa si tiene respaldo institucional o no. Lo que importa es la claridad para explicar. La capacidad de ver el mecanismo y explicarlo. Eso fue lo que encerr\u00f3 a Gramsci. <\/p>\n<p>Gramsci lo llamaba el intelectual org\u00e1nico. Alguien que traduce el poder a lenguaje popular. Siempre fue peligroso en cualquier \u00e9poca.<\/p>\n<p>Gramsci fue enterrado en el cementerio acat\u00f3lico de Roma (donde sepultaban a gente no cat\u00f3lica o atea). Su l\u00e1pida solo contiene una corta inscripci\u00f3n latina \u00abCinera Antonii Gramsci\u00bb (las cenizas de Antonio Gramsci)&#8230; y encima est\u00e1 mal escrito porque deber\u00eda poner \u00abcineres\u00bb. \u201cCinera\u00bb es una forma gramaticalmente incorrecta en lat\u00edn cl\u00e1sico. Lo correcto para referirse a las \u00abcenizas\u00bb es el plural de cinis, que es \u00abCineres\u00bb. El uso de \u00abCinera\u00bb en la l\u00e1pida de Gramsci ha sido motivo de debate durante d\u00e9cadas; algunos lo atribuyen a un simple error de picapedrero o un descuido de quienes encargaron la inscripci\u00f3n, mientras que otros han intentado (sin mucho \u00e9xito) buscarle alguna ra\u00edz en el lat\u00edn vulgar. Es una iron\u00eda bastante particular que uno de los intelectuales m\u00e1s rigurosos de la historia termine con una errata eterna sobre su tumba.<\/p>\n<hr style=\"background-color:#ff9900\"\/>\n<h4>Notas:<\/h4>\n<ul>\n<li>[1]: Gramsci, A. (1929\u20131935). \u00abQuaderni del carcere\u00bb Edici\u00f3n cr\u00edtica de Valentino Gerratana. Einaudi, 1975. El concepto de hegemon\u00eda se desarrolla principalmente en los cuadernos 10, 12 y 13.<\/li>\n<li>[2]: Fiori, G. (1966). \u00abVita di Antonio Gramsci\u00bb. Laterza. La frase del fiscal est\u00e1 documentada en los registros del juicio de 1928 y citada en m\u00faltiples biograf\u00edas acad\u00e9micas.<\/li>\n<li>[3]: El n\u00famero de cuadernos var\u00eda entre fuentes. La edici\u00f3n cr\u00edtica de Gerratana de 1975, considerada la referencia acad\u00e9mica, organiza el material en cuatro vol\u00famenes con aproximadamente 2.848 p\u00e1ginas de texto original.<\/li>\n<li>[4]: Gramsci, A. (1947). \u00abLettere del carcere\u00bb. Einaudi. La carta sobre las fotograf\u00edas de sus hijos es una de las m\u00e1s citadas como testimonio de la dimensi\u00f3n humana de Gramsci.<\/li>\n<\/ul>\n<hr style=\"background-color:#ff9900\"\/>\n<h4>Fuentes<\/h4>\n<ul>\n<li>Biograf\u00edas y Vidas. (2023). \u00abAntonio Gramsci\u00bb.<\/li>\n<li>Fiori, G. (1966). \u00abVita di Antonio Gramsci\u00bb. Laterza. [Edici\u00f3n espa\u00f1ola: \u00abVida de un revolucionario\u00bb. Capit\u00e1n Swing, 2022]<\/li>\n<li>Gramsci, A. (1947). \u00abLettere del carcere\u00bb. Einaudi. [Edici\u00f3n espa\u00f1ola: \u00abCartas desde la c\u00e1rcel\u00bb. Cuadernos para el Di\u00e1logo, 1975]<\/li>\n<li>Gramsci, A. (1929\u20131935). \u00abQuaderni del carcere\u00bb. [Edici\u00f3n cr\u00edtica de Valentino Gerratana. Einaudi, 1975. Edici\u00f3n espa\u00f1ola: \u00abCuadernos de la c\u00e1rcel\u00bb. Era, 1981]<\/li>\n<li>Hall, S. (1980). Cultural studies: Two paradigms. \u00abMedia, Culture &#038; Society\u00bb, 2(1), 57\u201372.<\/li>\n<li>Psicolog\u00eda y Mente. (2024). &#8216;Antonio Gramsci: Biograf\u00eda de este fil\u00f3sofo marxista\u00bb.<\/li>\n<li>Wikipedia. (2025). \u00abAntonio Gramsci\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<hr style=\"background-color:#ff9900\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo de La broma infinita sobre Antonio Gramsci encontrado en Facebook, en el siguiente enlace: https:\/\/www.facebook.com\/photo.php?fbid=122107446825252882. Lo reproduzco casi completo (con m\u00ednimas adaptaciones) porque me ha parecido fundamental. Antonio Gramsci: Un hombre que un dictador encerr\u00f3 espec\u00edficamente porque sus ideas eran peligrosas. Antonio Gramsci naci\u00f3 el 22 de enero de 1891 en Ales, un pueblo &#8230; <a title=\"Antonio Gramsci\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/archivo\/2026\/03\/23\/antonio-gramsci\/\">Read more<span class=\"screen-reader-text\">Antonio Gramsci<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[126,14],"tags":[80,100,158,102,71,108,65],"class_list":["post-13353","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ajenos","category-opinion","tag-etica","tag-europa","tag-facebook","tag-filosofia","tag-historia","tag-lecturas","tag-libertad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13353"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13353\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13357,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13353\/revisions\/13357"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.giusseppe.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}